lunes, 31 de agosto de 2009

Érase una vez II

Érase una vez un lugar en que los ciudadanos reclamaban mayor seguridad. Olvidaban, casi siempre, pedir bibliotecas, colegios, museos,institutos.
Érase una vez un sitio en que los ciudadanos eran tontos y, además, lo parecían.
Érase una vez pan y circo.
Érase una vez un parlamento en el que los defensores del pueblo ganaban mucho más que aquellos que un día juraron defender.
Érase una vez un tiempo en que todos los demás eran culpables.
Érase un día en que el pueblo pidió paz y el gobierno ofreció guerra.
Érase una vez un lugar en que dos partidos eran la alternativa, establecida, se sobreentiende.
Érase una vez la ley D´Hondt.
Érase una vez poderes juntos y revueltos.
Érase una vez los medios de comunicación al servicio de sus amos.
Érase un ejericicio de poder para el pueblo pero sin el pueblo.
Érase un espacio en blanco en el que aparecen ideas que apenas puede leer una minoría.
Érase una vez el error de las palabras sin palabras.
Érase un poder que se ha soficado.
Érase una vez el color del dinero.
Érase una vez unos derechos otra vez arrebatados en silencio.
Érase una vez una mentira mil veces repetida.
Érase una vez la supremacía de lo privado, el pueblo en pocas manos.
Érase una vez una canción de cuna llamada democracia.



1 comentario:

Laura dijo...

Ayyyy... Hay tantos cuentos que contar.
Estoy segura de que podrías dedicar muchas horas de tu vida a completar todos esos "Érase una vez".

Un beso.