lunes, 14 de septiembre de 2009

Final de verano

Han llegado los primeras lluvias y las calles tienen otra tonalidad, parecen limpias ahora. Por momentos, desaparece el sol y empieza a hacer un poco de frío, una sensación desconocida desde hace tiempo. Toca estar en casa, tomar un chocolate calentito y contemplar, desde la ventana por la que el sol te da la bienvenida cada mañana, nubes que se dan paso a sí mismas, tal vez a otras. Mañana empiezan las clases, acaso el mundo se mueva de nuevo y todo cambie para volver a ser lo mismo. Un sorbo de chocolate en los labios y la vida se detiene, por un instante, y luego otro. Apenas se escucha una voz al otro lado de la calle.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y esa voz que apenas se escucha dice "Pulpíííí!!" :)

Espero que te manden cerca, hermano profe. Un abrazo

Laura dijo...

Un chocolatito, una mantita, el sofá, una peli y yo... ¡Me encanta el invierno!

(Para ser conductorrrrr de primeeeraa, acelerrraaaa,acelerrrraaa ;))

Besi.