lunes, 12 de octubre de 2009

El intransigente XVIII

La ciencia española no necesita tijeras. No necesita sólo tijeras; necesita tijeras y miles de instrumentos más con los que hacer de este rincón del mundo algo más que un poco de pan y circo, un mucho de sol, fiesta y desgana. Y acaso necesite tijeras para hacer desaparecer de las noticias este interminable domingo del sur que Machado supo de charanga y pandereta.