lunes, 5 de octubre de 2009

Tarde de lunes sobre fondo azul

Para Sorel
Son los primeros días de octubre y se hace difícil salir de casa, acordarse, algunas tardes, de uno mismo, recordar que la vida existe ahora que el otoño ha comenzado y es bueno saborear el calor apagado de un sol que empieza a dejar frío en las rodillas. Se hace difícil caminar entonces, dar un paso y luego otro, recorrer algunas calles, rodear algunas sombras, se hace un lunes y luego otro. Un momento de serenidad, apenas un minuto, estar en casa, y no ser nadie. Un instante solamente, para volver a ser alguien y salir al mundo, volver a un trabajo apasionante en ocasiones, agotador a muchas horas. Bajo el azul rojizo de un calor que se pierde en la lejanía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pocas cosas hay más agradables que un cielo azul rojizo de un calor que se pierde en la lejanía y pocas más románticas que un buen otoño con calles llenas de hojas, será que soy del Norte.
Un beso
Tu editora

sorel dijo...

Gracias.
Aquí estoy, sacando ese minuto.

dav