martes, 29 de diciembre de 2009

Final de juego

Juguemos a que nada ha terminado esta vez, a que, otra vez, estamos juntos y volvemos a ser nosotros, ya lo sabes, imagina por un momento, nosotros, y no existen, todavía, tú y yo. No ha llegado aún ese momento. Pensemos que tú y yo, nosotros, habitamos juntos y no es tu casa el lugar en el que yo perdí las llaves, un sitio al que ya no tengo acceso, una casa al otro lado de una ciudad en la que, ahora, me pierdo a cada instante. Imaginemos que aún sonríes cuando estás a mi lado y crees que la vida, como siempre has creído, merece la pena, a pesar de todas las tristezas, a pesar de todas las derrotas, a pesar de todos los escombros. Recordemos las palabras pronunciadas aunque no fueran mentiras, ese te querré siempre que ambos sabíamos inciertos, ese tenías razón, siempre es demasiado tiempo, quiéreme un poco, ahora, y luego un poco más, así hasta que estemos cansados de tanta caricia sin más, agotados el uno del otro, qué más da. Imaginemos que, como decías, es bueno beber un vaso de agua si tenemos sed, fácil colmar nuestras raíces, y ahora, aquí, solo, pensar que calmaste mi hambre tantas veces, y saber que, a menudo, eso es todo, saber que todo termina aunque queden huellas, aunque se cierren cicatrices, y amar la vida porque esas fueron tus raíces. Dar un paso y luego otro, feliz de haberte conocido. Aunque haya días en que, como dijiste, nos pueda el mundo y me muera de sed.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sencillamente maravilloso. Te deseo una buena entrada de año impaciente de que se acabe este y todo lo que conlleva.

Un beso
Tu editora

Anónimo dijo...

precioso