martes, 15 de diciembre de 2009

Miedo X

Per Ida, la mia sorellina
Cuando se despertó, Silvio Berlusconi todavía estaba allí. Ensangrentado y dolido, se había convertido en un mártir, en el icono dolido de una democracia amenazada por todos. Y por la que Berlusconi habría vertido, incluso, su propia sangre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo que normalmente no creo en las teorías conspiratorias, empiezo a dudar si todo esto no ha sido tramado por un señor de 72 años con flequillo implantado.