lunes, 30 de noviembre de 2009

Girl from the North Country II

Para Eva Molano

El viento gallego. Y una lluvia fina que ha vuelto al sur, afortunadamente. Pero este fin de semana toca el norte, el norte y un primer avión con pastilla, somnífero, para no recordar nada de un viernes en el que tocamos lo humano y lo divino y sólo hubo olvidos entre vasos de ron y tinto. Una buena cena en Getxo y algunos bares, algunas charlas, y mucha oscuridad, bastante viento. Un viento húmedo y gallego. Y una noche que no recuerdo, ni tan solo un día después. Si toca avión, toca olvidarlo todo. Un sábado en otro lugar, en otro pueblo, mucho más al norte, un pueblo con lluvia y cómic, un pueblo con lluvia y Lloyd, una ciudad con viento y gente. Y el placer de no conocer a gente que no hemos conocido hasta entonces. Un poco de historia y mucha belleza; cuenta la historia de tu aldea y contarás, Mikel, la historia del mundo. Un mar de plomo. No olvidar tus raíces, nunca, no olvidarlas. Y el placer inesperado de conseguir cuanto nos proponemos, hablar con historia viva del cómic, callar un poco, tomar un café con chicas que cuentan historias, hermosas historias, aunque alguien, alguna vez, las llame zorras. Tener ideas y defenderlas; tener principios y recordarlos. Y pasear entre pasillos repletos de gente y nadie para contar relatos, pequeños textos cotidianos, el mundo de un día a día en un salón apartado del mundo, en otro lugar, en otro tiempo. Comprar un póster, hablar con todos, ser ella misma, encantadora siempre, cansada a veces, fumando otras. Con un café a tiempo, una cena a destiempo, tengo que irme, una pena, después nos vemos. Toca comer en pleno campo, comer muy bien, recuperar energías, un postre, seguir comiendo, volver al salón, escuchar a Lloyd, imaginar a V, anarquía, siempre anarquía. Siempre una lucha inútil, tan solo a veces. Uno contra el mundo y el mundo en contra. Aunque nunca traicionarse, nunca. Y una casa tuneada, una casa con colores y lugares, una casa tuneada. Y el encanto de un lugar que nos ha hecho crecer un poco más, con agua, agua en todos los rincones, verde en todas las esquinas. Y tantas tantas firmas, tantos planes. Porque hay lugares de este mundo que existen para ser parte de ti, aunque te hablen, a miles de kilómetros del sur, de Dos Hermanas. Sois del sur, nos dicen, sois del sur, os hago una entrevista, necesito fumar, salgamos un poco, necesito un poco de brisa, tengo prisa, nos vemos, nos vemos pronto, mejor mañana, mañana no, mañana toca avión, avión, nunca más, avión sin pastilla. Nos vemos el año que viene, si no voy al sur, hablamos entonces. Encantado, si voy al sur, te lo hago saber, si no, nos vemos, el año que viene, mejor entonces, tenéis un pequeño rincón, rincón del norte. Y palabras, palabras, palabras, todas las palabras. Y algunas más. El sur y frío. El sur y lluvia. Y no olvidar, la educación obliga, dar las gracias. Por la magia. Y porque hay miles de formas siempre de contar la misma historia.

jueves, 26 de noviembre de 2009

San Fermines en Cádiz

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí, qué hace tiempo, sí.
- ¿Qué tal todo?
- Asqueado del mundo en el que vivo, Sorel.
- Y ahora, ¿por qué?

- No sé, es cansado saber que nos quejamos de nuestros alumnos pero no son más que reflejos de un mundo que da asco.
- Siempre tan optimista.
- Es que duele. Da asco mirar una tarde la tele; ver las noticias, ver la avaricia que abraza a todas las calles y pensar que nuestros alumnos tienen que ser las personas más maravillosas de este mundo. Es injusto, realmente injusto.
- Sí, imagino que todo tiene una raíz, un fondo detrás.
- Y, por favor, luego están aquellos que buscan las soluciones, que tienen todas las soluciones. No sé, es como la nueva película de Cameron Diaz y Tom Cruise y las opiniones de la iglesia sobre los preservativos.
- Pero, bueno, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?
- Pues que ambos hablan de cosas de las que no tienen ni idea, vamos.

martes, 24 de noviembre de 2009

Colores

Para Laura
Uno mira al mundo y sólo puede encontrar colores, colores en todos los rincones. Levanta los ojos y puede intuir que la luna es sólo un punto azul que se hace más tenue a cada hora; entiende que el sol es blanco y deja sombras grises en los días. El mundo es otro a ciertas horas de la mañana, la luz distinta. Y hay parejas que se agarran de la mano y dejan raíces verdes en el camino. Es el amor verde algunas veces, rojo algunas noches, un rojo doliente que nos deja en las rodillas un poco de dolor cuando estamos solos. Algunas veces casi siempre. Siempre que contemplamos un vaso de agua clara en nuestros labios, un vaso de agua clara en que muere nuestra sed. Y es el dolor más intenso entonces, más intensas las nostalgias. Ahora que nuestros pies pisan la ventana y hay un poco de gris en las esquinas. Pasan ante nuestros ojos los colores, cansados, como nunca, de saber que todo tiene su momento. Un momento verde, verde oscuro, que lleva a nuestros bolsillos algunas monedas de consuelo.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Blue smile IV

Para Verena Reinhart
Te has ido. Ahora que todavía caminas por las calles de una ciudad que ya forma parte de tus huellas. Una ciudad con sol y luz en la que has llovido alguna vez en estos meses. Una pausa necesaria en tu tiempo. Agua y vida, ya lo sabes, agua y vida en tus dedos, agua y vida en mis manos, que ahora te escriben, ahora que mis pies saben de ti y saben que ha sido genial pasear a tu lado y hacer de esos rincones toda una sonrisa. Caminas, y pareces, eres, algunas veces, una de las chicas más hermosas de este mundo; otras veces, también. Caminas, y dejas alegrías en las casas que te dan cobijo. El sol de un sur frío en estas tardes. Y una playa que has de visitar, ya que Sanlúcar, ya lo sabes, te espera. Sonríes, y te contemplo: días completos de domingo con ternura, días completos de domingo de dulzura. Y unos labios azules cuya voz habla de jazz, deja música en las pupilas. Unos paseos por el barrio de Santa Cruz, con tanta gente, apenas solos, algunos libros, también Mafalda, tangos desde tu próxima casa, música argentina. Tanta belleza, tanta belleza en tus gestos, tanta belleza discreta, tanta belleza efímera. Y dejar que la luz dé paso a la noche, a un poco de frío, al humo de unas castañas compartidas, y esperar, a veces, que tus raíces fueran de Sevilla, saber que, hagas lo que hagas será maravilloso, serás alguien que deje huella, una mujer que deje felicidad en los días. En todos los días. Una tarde de jazz en Dos Hermanas, una tarde de armonía, y la pena de no escuchar tu voz cantando al oído, cantando en la terraza a tus amigos, a tus amigas, para dar a algún rato un momento de belleza intensa. Para hacer felices a aquellos que te han conocido. Ahora que debes sonreír, ahora que piensas y trabajas en tu tesis, vuelves a tu medicina, pronto estarás en casa. Ahora que te has ido. Y sería genial imaginar que eres la chica que vive al otro lado de la calle, y comprender que habrá personas que disfruten de tu belleza, tu belleza discreta, cada día, para calmar su sed, para dar luz a sus mañanas. Sería genial ahora que estás lejos. Y todavías estás aquí; últimos días en Sevilla. Una ciudad que no tendrá los mismos domingos sin ti. Domingos de postales y libros en los que tus ojos me miran como si estuviera loco; difícil entonces no sonreír, no saber que tanta belleza duele, tanta tranquilidad se hace necesario, saber que hay cosas que saben mejor si son compartidas. Ahora que no he conocido una chica igual, cuánta tristeza, en Sevilla. Ahora que te has ido y todavía estás aquí, todavía queda tu sonrisa. La sonrisa azul de una mujer que existe para que el mundo sea mejor. Y el mundo es mejor porque, sencillamente, preciosa, tú existes. Una sonrisa azul profundamente humana. Una sonrisa con la que espero seguir en contacto porque sería genial saber lo que estás haciendo, lo que harás en el futuro, porque hagas lo que hagas, sea lo que sea, será asombroso. I will miss you so much, blue smile.


viernes, 20 de noviembre de 2009

Tarde de viernes sobre fondo gris

Los viernes son mejores si hay ternura. Se escuchan, cerca, los silbidos de unos pájaros que celebran la llegada de la noche con el silencio; quedán atrás los gritos ensordecedores de unos adolescentes tan perdidos, tan desprotegidos, como nosotros, hace tiempo. Adolescentes como fieras, habrá gritado alguien, pero hay gritos que no son más que una llamada de atención, una voz desesperada que necesita ser escuchada, ahora que no hay nadie en kilómetros a la redonda excepto mis dedos, que cuentan la ternura de un viernes en que es genial volver a casa, en que es genial encontrar palabras de cariño, silencios cómplices y los gestos amables de quienes se preocupan por nosotros. La ternura de una tarde de viernes en que volvemos a ser parte importante del pequeño rincón del mundo del que sí nos sabemos parte.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Caminos

Pesan el cuerpo, las manos, las piernas; andar se hace difícil pero es necesario ir paso a paso, encontrar las primeras líneas de un camino que llevará a alguna parte, que nos hará más fuerte. Vivir es lo que tiene.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Momentos

- Hey, ¿qué tal la vida?
- Bien, bien, aquí leyendo alguna autobiografía.
- Ah sí, ¿y de qué va?
- Hombre, teniendo en cuenta que es una autobiografía...
- Ya, ya lo sé. Me refería que de quién es la autobiografía.

- Ah, vale. Es alguien a quien le duelen los niños enfermos, alguien a quien le gusta hacer felices a los demás.
- Ah, vale, la Madre Teresa de Calcuta.
- Casi, pero no. Es Cristiano Ronaldo, todo amor, todo generosidad. Momentos que tiene el chico.

martes, 17 de noviembre de 2009

Algunas hojas

Ha pasado el tiempo. Un poco de vida. Un río. Y algunas playas. Algunas hojas. Pocas raíces. Quise vivir entre las sombras de tus muslos pero llegó la luz. Todavía hoy el sol nos deslumbra.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Negro sobre blanco

Érase una vez un hombre negro que fue cambiando de colores. Quiso ser verde pero se quedó en gris. Hasta que un día alguien mire a la casa, a una casa blanca, para más inri, y no sepa encontrar diferencia alguna. Entre la casa y él y todos aquellos que antes la evitaron. Y sólo quedará un blanco grisáceo que acabará por llenar de sombras un mundo casi ya sin luz.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Escribir sin tiempo

Uno escribe porque necesita contar sus derrotas, expresar, rara vez, su alegría, hacer de su vida algunas líneas que hablen de nostalgia, dolor y algunos besos. Uno escribe por si alguien se siente solo y decide visitar estas palabras en las que encontrarse, con las que sentirse un poco más arropado, saber que alguien nos acompaña aunque esté lejos y sean las calles de otra ciudad aquellas por las que alguien pasea para llegar a casa y habitar en estas líneas. Uno escribe por si alguien, al sur, muy al sur, necesita algunas palabras, algunas letras, algunas líneas para encontrarse a sí mismo, para encontrar su voz y desnudarla, para encontrar su voz en cada vértigo y no olvidarla, para saberse él, tal vez ella, en cada una de sus páginas y seguir creciendo.

martes, 10 de noviembre de 2009

El intransigente XXI

En Inglaterra, uno de cada veinte estudiantes creen que Hitler es un entrenador de fútbol. Afortunadamente, no tenemos ese problema en España, donde uno de cada tres estudiantes, en el sur, saben que Hitler es el lateral derecho que el Betis fichó hace cinco años.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Me siento en la cama

Encuentro, en uno de los cajones cercanos a la cama, palabras de otra vida, de otro tiempo, que son la mía, que son el mío. Escribiste, y me emociona leerlo, te amo, gracias por hacerme sentir tan bien, quería regalarte algunas letras aunque no fuera un día especial porque contigo todos los días son especiales, recuerda si no el domingo pasado. Y son líneas de un texto ya escrito que me sigue dando alegrías, también tristezas. Ahora que amas a otro hombre y el mundo es diferente, y duele pensar que ni siquiera recuerdo los primeros besos de un domingo que tú y yo imaginábamos inolvidables. Y, como casi siempre, las líneas de una canción de Kiko Veneno en la que tú y yo crecimos, ahora que no encuentro en mis manos el caldito de tu cuerpo.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

El intransigente XX

- Hey, cuánto tiempo sin vernos.

- Sí, sí que hace un poquito, sí.

- ¿Qué tal todo?

- Bien, bien, un poco cansado de tanta pobreza.

- Sí, tienes razón. Somos unos bastardos. Niños que se mueren de hambre, gente sin trabajo, personas que viven en las calles.

- Si, sí. Y los futbolistas, claro.

- ¿Los futbolistas?

- Sí, pobrecitos. Cambiar las leyes para que tengan que pagar más. Que sólo puedan comprar seis coches en vez de siete. Es triste, ¿no?

- Sí, pobrecitos...

martes, 3 de noviembre de 2009

Relatos hiperbreves XXXVI

Para Sorel

Cuando se levantó, tenía claro que su trabajo le acercaba a Halloween todos los días. Era salir de casa y entrar en un lugar donde el silencio brillaba por su ausencia y, alguna que otra vez, había escuchado palabras de amenaza, desgana, apatía. Era, lo escuchaba alguna vez, la muerte en vida. Aunque se le olvidara con el estruendo de las primeras sillas que levantaban los alumnos en el instituto.