viernes, 29 de enero de 2010

Desde entonces

Un día de invierno con sol azul y poco frío busqué los rincones más alejados de tu cuerpo entre las ramas. Desnudé algunas hojas hasta adentrarme en tus raíces. Brillaron tus pechos en mis ojos un momento. Es verano desde entonces.

1 comentario:

PUMUKIS dijo...

donde dices que es verano?? ;)

mu buen escrito, me gusta!