miércoles, 27 de enero de 2010

Luz sin luz

Es tarde cerrada y llueve en el sur, otra vez. Como casi siempre, últimamente. Apenas se oye el canto de algún pájaro y la voz cansada de un viento que acostumbra a no salir de casa. A veces se cansa uno de estar solo y ni las palabras son suficiente. Llueve y las aceras están mojadas, no hay ganas de perderse en ellas, y ni las palabras son suficiente, aunque hablemos un poco y todo deje de estar cerca por unos momentos. Es tarde cerrada y hace frío. Y uno no se acostumbra a un color diferente en el sur, a una luz sin luz, ya más apagada.