martes, 9 de febrero de 2010

Desnuda ya la risa

Desnuda ya la risa de tus pechos en flor, la vida se detiene un momento, ahora que te sabes feliz porque las primeras gotas de lluvia observan tu espalda contra mis dedos, y piensas, como casi siempre, cuando se mojan nuestros deseos, sería bueno ser ahora el agua que naufraga en tus muslos. Y colorear, como siempre has sabido, de gris las esquinas de un cuerpo que siempre ha buscado en ti el refugio de un cielo en gris en que la calma ha acabado por ahogarlo todo. Y que siempre siempre siempre busquen tus piernas la brisa de una tarde fría en la que mis manos encuentran tu sexo.