jueves, 18 de febrero de 2010

Echo de menos II

Cuando hablo contigo me sabe la boca a sangre porque es mi corazón el que te busca, te busca por soleares. Te sabe lejos de mí, te sabe sombras y nadie; que sea nuestro dolor quien hable. Un dolor profundo y hondo que cante: siendo pájaro, qué triste, tener alas y no saber volar; estando vivo, qué triste tener manos y no poder amar.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

TE ODIO HINO! TE ODIOOOOO!!!!
precioso, precioso :)

Joselu dijo...

¡Vaya piropo! En la mejor tradición. Si lo utilizas, seguro, seguro, que se rinde...

Anónimo dijo...

Espectacular. Lo mejor en muuuucho tiempo.
Un beso que te voy a dar en una hora.
Tu editora

Anónimo dijo...

Lo vuelvo a releer, tú me dices a mí eso y me caso contigo, fíjate, jajajá...

Un beso
Tu editora

Anónimo dijo...

Sé que no hablas de mi.. pero es una composiciòn dolorosamente mìa.
Como siempre... gracias por leer mi alma anque no estamos cercanos!
Sorellina

PUMUKIS dijo...

en mi trabajo contamos un cuento de un dragon que era feliz cantando.. porque no sabía echar fuego.. y tendría que saber, no???

PUMUKIS dijo...

no me quiero entrometer en el eerase una vez VI, asi que te escribo aqui!!

solo decirte que parece que el pajaro aprendio a volar....

hay muchos tipos de vuelo, verdad?

no se si te lo he dicho alguna vez, pero me encanta lo que escribes.. me hace pensar, recapacitar y no me viene nada mal pararme... para poder pensar.. gracias por compartir tus erase, tus frustaciones varias, tus relatos, tus intransigencias, tus... gracias!