viernes, 19 de febrero de 2010

Érase una vez VI

Per Ida, la mia sorellina

Érase una vez un día de sol con cine y una sonrisa.
Érase una vez un autobús y muchísimos zapatos.
Érase una vez chiringuitos de playa y silencio en algunos labios.
Érase una vez un arancino y un tiempo, un tiempo tranquilo.
Érase una vez tantas preguntas.
Érase una vez una andaluza y su siciliano perfecto.
Érase una vez una siciliana y su andaluz sobrao.
Érase una vez una tortilla de patatas.
Érase una vez un bar de tapas.
Érase una vez un corazón tan grande.
Érase una vez un corazón tan roto.
Érase una vez un corazón tan vivo.
Érase una vez un teatro griego, a la orilla de dos padres.
Érase una vez Tornatore.
Érase una vez escríbime algo alegre.
Érase una vez necesito palabras que me animen.
Érase una vez Sexo en la ciudad dormidas en la cama.
Érase una vez un qué bien habla tu hija, qué poca vergüenza.
Érase una vez un toca vernos este verano.
Érase una vez ha nevado en Roma.
Érase una vez llueve en el sur desde hace semanas.
Érase una vez un cuatro de diciembre de laurea.
Érase una vez el orgullo de unos padres.
Érase una vez una vespa sin vértigo hacia la playa.
Érase una vez muchas fotos de un año que no acaba.
Érase una vez Andaluces por el mundo.
Érase una vez la siesta en Italia.
Érase una vez el plano de Roma, algún mapa.
Érase una vez un abanico.
Érase una vez pequeñas historias en la pared de algún cuarto en Roma.
Érase una vez ojú mi arma.
Érase una vez Valencia.
Érase una vez qué mal se habla en algunas partes.
Érase una vez hey, cuánto tiempo, hablamos y te veo, te veo y hablamos.
Érase una vez Carmen Consoli.
Érase una vez Kiko Veneno.
Éranse una vez palabras del sur envenenadas.
Érase una vez Caterina Caselli.
Éranse una vez música de los setenta en Messina.
Érase una vez una hermosa cena.
Érase una vez otra hermosa cena.
Érase una vez la luz de una vela que ya por entonces se apagaba.
Érase una vez la alegría en las entrañas.
Érase una vez una camisa negra.
Érase una vez cuántas ruinas, Roma se está cayendo, qué poca gracia.
Érase una vez un Berlusconi a una nariz pegada.
Érase una vez la sangre derramada.
Érase una vez la primera vez que nos vimos en Sicilia.
Érase una vez una mujer de rojo.
Érase una vez la música disco.
Érase una vez Tuscanohattan.
Érase una vez un amor que se desangra.
Érase una vez vivir desde el principio es separarse.
Érase una vez recordar el olvidado milagro de estar vivos.
Érase una vez la mejor de las sonrisas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Somos nosotros y nadie màs!
Sorellina