lunes, 29 de marzo de 2010

El arma más frágil

Hay un techo con goteras en mi cerebro que se derrama sin cesar.
Hay unas caminos con espinas en mis venas que me hacen difícil caminar.
Hay un hombre en la luna en mis pupilas que me mira con desgana.
Hay una luna con insomnio en mi almohada que no me deja dormir en mi cama.
Hay una almohada sin carmín en la cama que se consume al despertar.
Hay un carmín con labios en las esquinas que no nos dice nada.
Hay unos labios sin carmín en el que se mueren todas las palabras.
Hay una mujer desnuda en mis tobillos que me crece en todas las ramas.
Hay unos zapatos sin huellas en mis pies que no llevan a ningún lado.
Hay unas huellas con baldosas en mis raíces que se abandonan en cualquier lugar.
Hay unas raíces con invierno en mis rodillas que dejan cicatrices cuando me sueño.
Hay un invierno sin nubes en mis muslos que sólo sabe hacerse oscuridad.
Hay unas nubes con lluvia en las manos que hacen daño al escribir.
Hay una lluvia sin colores en mis dedos que deja laberintos en todas los paraguas.
Hay unos charcos con estrellas en mi boca que deja con sed a todas las mañanas.
Hay unas estrellas con nubes en mis pestañas que se hacen hambre en todos los rincones.
Hay unas nubes con gotas en mi cerebro que no me dejan descansar.

2 comentarios:

PUMUKIS dijo...

es tan importante descansar!!
animo H. seguro que llega un momento en el que ya no sean frustraciones y que consigas llevar paraguas para las goteras.. solo es un ratico!
un abrazo!

Anónimo dijo...

Impresionante, H.
No recuerdo cuando he leido algo tan bonito.
¡Estamos enganchados a tu blog desde aquella cena!!!!
...Que por cierto...hay que repetir...

Mª Ángeles