miércoles, 10 de marzo de 2010

Todo el mundo duele

- Hey, qué haces por aquí.

- No sé, descansar un poco, imagino, estar al sol, salir a la orilla por ver si a mis pies les duele el agua.
- Jo, guapo, hablas bien hasta cuando pareces cansado y triste.
- Es que, no sé, es como si en estos días tuviera un techo con goteras en mi cerebro. Imagina esos arañazos.
- Jo, deberías pensar en otras cosas, de verdad. A mí, por ejemplo, ya lo sabes, me encanta escucharte, aunque sea a miles de kilómetros, me encanta leerte. Lo sabes, porque te lo he dicho algunas veces, que tus palabras me hacen feliz. Seguro que a mucha gente más, guapo, seguro.
- Ya, ese es el problema, supongo. Para mí, no sé, son palabras, y cuanto hago es trabajarlas. Una vez termino, hay momentos en que ni si quiera las recuerdo. Casi como si no hubieran existido.
- Jo, qué triste. Pero, sabes como yo, que hay cartas que han ayudado a mucha gente y palabras que te han emocionado, de otras personas, porque me los ha contado y eras capaz de sonreír entonces.
- Sí, a lo mejor tienes razón, y cuanto necesito es un descanso. No sé, vivir un poco, tener algo hermoso.
- Guapo, todos queremos tener algo hermoso.
- Hey, preciosa, hay olas que están tocando mis pies.
- Y qué, ¿te duele el agua?
- No sé, al menos siento un pequeño cosquilleo.
- Es un principio, ¿no?

1 comentario:

PUMUKIS dijo...

lo voy a imprimir y lo leere mas tranquila.. pero he empezado un poco y me gusta!
auqneu tambien me gusta lo que leo en cutrelandia; no siempre se puede elegir llevar la sonrisa o no... a veces, digamos que solo hay que encontrar el momento apropiado para cada cosa?
si no le dejamos el hueco necesario a cada cosa, al final se nos mezcla todo y no aprovechamos nada... disfruta del baño!
y de los viajes.. que hagas, hasta con la imaginacion!.hacia el sur-..........o hacia el norte!!!!