jueves, 22 de abril de 2010

Parole per Heidi XI

Cara Heidi,

hace tiempo que no hablamos porque todo amenazaba tormenta y era difícil contar que sólo encontraba grises lluvias y cielos grises y no tenía un lugar al que mirar que no fueran las ventanas de una casa en la que dormía sin luces y solo. Y sí, ya sé que lo dijiste, como lo has dicho tantas veces en las que yo estaba cansado y sin dormir que sería bueno que te llamara por teléfono y escuchara la voz callada del norte que me habla de paseos por la montaña y escaladas hacia horizontes desde los que las nubes son las raíces con las que te envuelves para seguir adelante. Y me hablarías, como siempre, de sitios con nieve que parecen un papel en blanco en los que contar tu historia, mi historia, en los que quieres que yo te cuente un relato con vacas tan blancas y flores que tengan todos los colores, de senderos en los que se pueda beber agua y saciar el apetito con la luz tenue de una fuente que nos alegra a medida que caminamos hacia la ciudad, un pequeño pueblo sin teléfonos por cuyas calles todavía espero verte alguna tarde de invierno en la que los copos de nieves caigan sobre tus ojos celestes y la mañana aparezca sin explorar todavía; un pequeño pueblo en el que todavía no nos hemos conocido. Y sé que debería llamarte y hablar de mí y de las noches en que miro las paredes de mi habitación hasta que se hacen líneas tenues de una oscuridad que me atenaza pero es bueno estar solo cuando uno es pequeño y el mundo es inmenso y el orgullo no deja que otro participe de tristezas y ya sé que no hay nadie en estos noches que me haya pensado como tú, pero ya sabes, es el mar, el mar y sus orillas, esas que nos ven cuando ves mis cabellos desde arriba. El mar que yo he perdido cada día y ahora espero pisar de él al menos su arena para dejar huellas que puedan llevarte a mí cuando no sepa qué decirte y tú me digas, estoy aquí, estoy aquí, llámame, sigo siendo yo, estoy aquí por si me necesitas. Y te pienso lejana y hermosa, como cada uno de tus días bajo algún puente de los que te habitó en Sevilla y me hace bien saberte cerca, pensarte algunas mañanas para saber que hay gente en todas partes, gente que sabe de nosotros y nos sonríe hasta conseguir una sonrisa.

1 comentario:

PUMUKIS dijo...

que te digan "estoy aquí, llámame" es una de las cosas más importantes... aunque a veces seamos tan tontos que perdamos el número de teléfono...