miércoles, 26 de mayo de 2010

Just like a woman II

Para dos pequeñas sabias

Era el mundo y las ganas de sentirse pequeños por una vez, las ganas de saberse nadie, apenas unos pasos por las arenas de todas aquellas playas de Sicilia en que aprendimos a decir hasta luego en estos últimos veranos. Era el calor y las ganas de sentirse pequeños por una vez, las ganas de saber que había fantasmas con cadenas que había que desatar para que formaran parte de nosotros. Era el mundo y las ganas de sentirse pequeños por una vez, las ganas de mirar a un espejo y saber que nuestra imagen nos hacía sentir tan bien como una cena con pasteles. Era el mundo y las ganas de sentirse pequeños por una vez, las ganas de beber un vaso de agua porque tenemos sed, y poco más. Era el mundo y las ganas de sentirse pequeños, las ganas de que llegue un viernes y ser apenas unas sombras, un rincón apartado desde el que ver la vida, y ver que ésta sonríe a todo el mundo y sonreír entonces. Era el mundo y las ganas de sentirse pequeños, las ganas de conversar con gestos y que hay dedos que nos saluden en las ventanas, las ganas de saber que hay blogs que hablarán de vosotras y habrá gente que os siga sabiendo. Era el mundo y las ganas de sentirnos pequeños, las ganas de saber, no sé si os lo dije, que, vivir desde el principio es separarse y, tristemente, ese es el precio. Era el mundo y las ganas de sentirse pequeño, las ganas de leerse en un texto que habla de tu ciudad, con fotos de la Torre del Oro y cañones, tu ciudad, ganas de tomar langostinos en el parque y ser uno mismo, aunque tengamos ganas de ser pequeños y sabernos nadie. Era el viernes y las ganas de sentirse pequeño, ganas de saberse nadie en una visita a un año de tu vida en que todos crecimos, ganas de leer cosas como las que escribís porque siempre olvidáis que la gente, a vuestro lado, es maravillosa porque, no os equivoquéis, tenéis ojos con luz y dejáis asombro sobre los adoquines que pisáis. No lo olvidéis, uno es pequeño, es vuestra luz. Era el mundo, y las ganas de sentirse pequeño, el deseo de saber que me haré muy pequeño en vuestros pasos y me sentiré contento. Era una canción, Dylan frente a sí mismo, y las ganas de sonreír ahora que uno vuelve a ser uno mismo. Era una canción, dos pequeñas sabias, las ganas de saber que debia dar las gracias de alguna manera.

Nobody feels any pain (Bob Dylan)...

No encuentro la canción original arghhhhhhhhhhhh...

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