miércoles, 2 de junio de 2010

Érase una vez VIII

Para las cinco chicas de un blog
Érase una vez cinco días de la semana.
Érase una vez cinco dedos.
Érase una vez cinco abrazos diferentes.
Érase una vez cinco historias por contar.
Érase una vez todo el mundo tiene una historia por contar.
Érase una vez una pequeña sabia.
Érase una vez Cristi.
Érase una vez una pequeña gran sabia.
Érase una vez Laura.
Érase una vez una noche de vestidos azules.
Érase una vez un profesor con chaqueta y corbata.
Érase una vez un Hino, no me lo puedo creer, has venido.
Érase una vez un profe, has venido, en traje, no me lo puedo creer.
Erase una vez una vida sin acentos.

Erase una vez, el orgullo, el inmenso orgullo; el, por encima de todas las cosas, orgullo. Siempre el orgullo.
Érase una vez nunca seas tan asquerosamente orgulloso como yo.
Érase una vez un ocho con dos.
Érase una vez un plato de langostinos.
Érase una vez hay que tener fe en que las cosas ocurran.
Érase una vez los colores del mar.
Érase una vez un me puedes porque no te esperaba.
Érase una vez ego.
Érase una vez esperanzas.
Érase una vez cuántos aviones se han estrellado desde el comienzo de la aviación.
Érase una vez no soy más que nadie, pero nadie es más que yo; nadie, y lo sabes, es más que tú.
Érase una vez Jenni.
Érase una vez una foto con deditos que se daban la mano.
Érase una vez un cumpleaños que mis pies no pisaron.
Érase una vez palabras en latín que he olvidado entender.
Érase una vez el tutor de tu hermana.
Érase una vez Viky.
Érase una vez un curso de italiano, un curso en Italia.
Érase una vez hay que intentarlo, profe, hay que intentarlo.
Érase una vez las cosas no se intentan, se hacen.
Érase una vez la más pequeña.
Érase una vez Victoria.
Érase una vez te valoras poco, me tienes miedo, no sé por qué.
Érase una vez mi manchi, te echo de menos, si tú no te das cuenta de lo que vales el mundo es una tontería, si vas dejando que se escape lo que más quería.
Érase una vez el mundo sigue girando.
Erase una vez el mundo gira sin nosotros, nos da la espalda.
Érase una vez cuánto me habéis hecho crecer.
Érase una vez el fondo de un blog que parecía el armario de Fondo Flamenco.
Érase una vez no te rindas nunca.
Érase una vez una piruleta a una chica pegada.
Érase una vez garras y colmillos.
Érase una vez la luz, siempre la luz y yo sin palabras.
Érase una vez tráeme lo más hermoso que puedas encontrar en esa cuidad.
Érase una vez será tan hermoso como las sombras en las que se cobija tu nostalgia en verano.
Érase una vez yo quiero italianos, eh, italianos.
Érase una vez Roma.
Éranse una vez cinco chicas que harán muy pequeño a un profesor, para alegría de este y de aquellos que le conocen.
Érase una vez una canción para Jenni.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Wow sin palabras, bueno si.... QUIERO MI ITALIANOOOOSSS!!!!!