jueves, 10 de junio de 2010

Espadas como labios

Te quiero y hace frío. Se me atraganta el tiempo, se me atraganta. Te piensa mi garganta y se dice palabras de ternura, cariño mío. Busco tus labios y encuentro puñales; sobre mi viejo corazón, todavía cansado, nace la sangre. Y hay caricias en tus dedos que dejas en mis entrañas, restos de caricias en tus manos que se hacen ríos en mis venas, dejan heridas, desgarran, se hacen sombras, y se derraman, un mar de heridas en que, ya sabes, caminan mis pies y salpica la tarde, llega la noche y hay silencios, existen espinas, la luz se pierde, quedan labios como puñales en todas las esquinas. Te quiero y hace frío. Más frío.

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