domingo, 20 de junio de 2010

Lejos

Me has olvidado. Quizás no. Te he olvidado. A veces se duda. Uno es pequeño, diminuto en días de sur sin sol, como este domingo en que arrecian los grises. Un cielo gris con pocas nubes. Una casa gris de la que no se sale desde hace semanas. Las líneas grises de un examen que se repite cíclicamente, cada dos años, cada dos veranos. Y lo que queda. Alguien dice: suerte, pero no lo crees; alguien dice: invoca il lupo, pero no hay nada que hacer; alguien dice: achucharé los pulgares por ti. Y te ríes, al menos te ríes unos minutos, un rato tan solo a menos de una semana de repetir los mismos fracasos conocidos desde siempre. Ni una gota de lluvia que llevarme a la boca con la que saciar mi sed. Ni un poco de chocolate en los labios con que calmar el hambre. Qué lejos queda todo y qué cerca, lamentablemente, yo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre de poca fe, todavía te queda El Quijote. Oye, a ese café le quedan ya días, ¿no?

Un beso
Tu editora

50 dijo...

Exacto, queda el Quijote y muucha literatura.