lunes, 5 de julio de 2010

Ti voglio bene II

Para Jeen

No, no fuimos los únicos aunque, egoístas de nosotros, creyéramos que no había historia como la nuestra. Y olvidamos que todas las historias son como las nuestras porque todas las historias son diferentes y todo el mundo tiene algo que contar. Un corazón sobre la arena y tus palabras, siempre, esas palabras que decían, me susurraban al oído cosas tan hermosas como inciertas: te querré siempre, pero no, no podía ser y era imposible. Siempre no existe, lo sabes, siempre, no existe, ni en italiano, ni en español, sólo quiero que me quieras, dije, un poco más, hasta que a tu corazón le duela y ambos podamos soportarlo. Sólo cinco minutos. Y otros cinco minutos. Hasta que un corazón de piedras se pierda en el mar y tú y yo no podamos detener las olas de una playa que decidió llevárselo todo. Un sol y una luna, dijiste, hechos con piedra de volcán, porque sé que te gustan todas las piedras y hay momentos en que desearías que todas estuvieran a pie de tu cama y te dijeran hola, estamos construyendo un castillo para ti. Sabrás defenderte aquí. Sabrás cuidarte solo. Y no, deberías saberlo, no es la única historia, porque hay chicas de deliciosa sencillez que han aprendido a ser orgullosas con su presente y decir al mundo, estoy aquí, y no, no quiero ir a ninguna otra parte, deja que el pasado se derrame en una orilla y no llege a acariciarme los pies. Es otra historia pero, como tantas, parece la misma, porque son mis dedos los que la cuentan y las rodillas de ella las que tiemblan cuando piensa que hay momentos que no debieron ser así, porque hay corazones rotos, que se regalan por saber si alguien sabrá cuidarlo y cuanto hacen es perderlos y ella, tan enorme ahora como la vida, comprende que perder un trozo de corazón no una vez sino dos no es más que la forma que tiene toda la arena de decir tu camino es otro y sabrás encontrarlo. Y ella, que llevará una luna, o llevará el solo, como tú y yo, alguna vez, ahora se siente fuerte y se sabe ella. Y sabe que nada mejor que ser ella para darse en todo a todo aquel que sepa valorarla. Cuestión de crecer, decíamos tú y yo, ahora que nuestras calles están a años luz de distancia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me encantaaaa!!!! :D
ES verdad hay cosas que pasan a nuestro alrededor que son tan insignificante que no te das cuenta..pero el tiempo pasa y pasan esas cosas y dices dios! esas paranoyas alfinal tienen razon xDD
las cosas pasan por un motivo... y lo mio fue pa bien :D

esos corazones perdidos en el mar tuvieron su significado y lo sigen teniendo esas ilusiones con que te pones esa colganto con si nombre aora desaparecen y te pones o una luna o una sol con la esperanza de que esta vez si salga bien..de que esta vez todo sera diferente porque tu eres diferente y ya no eres esa niña..sino una mujer con orgullo...

by..jeen