lunes, 23 de agosto de 2010

El intransigente LVII

Para Sorel
- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Nada, verano en Sicilia, como siempre. ¿Qué tal tú por Grenoble?
- Bien, bien. Y, ¿qué tal la vuelta?
- No sé, regular, harto, qué sé yo, cabreado de volver a este asco de país.
- Hombre, asco, asco no.
- Sí, te lo digo yo, asco de tu país.
- No, tu país.
- No, el tuyo.
- Joder, parecemos Lisa y Bart discutiendo por ver a quién quiere más Homer.
- Sí, cuando está claro que te quiere más a ti.
- Bueno, y si tanto adoras Sicilia, ¿por qué no te has quedado, condenado?
- Berlusconi.
- Ah, sí, hay payasos en todas partes.
- Es que, no sé, me cansa volver a un país, a un concepto, España, qué cosa más absurda por dios. Yo vuelvo al sur y poco más. A tu España que le den, no como tierra, que es preciosa, pero sí como concepto.
- Sí, España sin españoles; Sevilla, sin sevillanos, que dijo Machado. Y en verano, Chipiona sin sevillanos, claro.
- Sí, y ya puestos Sicilia sin sevillanos.
- Bueno, ¿y el viaje en sí?.
- Genial. Me acerqué a Nápoles también.
- ¿Por negocios?
- No, por negocios, no. Ése es Maradona. Yo me acerqué por placer.
- Y, ¿qué tal?
- Una ciudad caótica, sucia, sin educación. Me encantó; me recordaba a mi barrio.
- Vamos, que para ti fue como estar en casa.
- Sí, sí que sí. Me llamó una amiga italiana cuando estaba allí.
- Mmmmm. Y, ¿qué te dijo?
- Me preguntó que si me estaba gustando la ciudad. Y que ellos llamaban a Napoli la Sevilla del sur de Italia.
- ¿Y eso? ¿Por la luz? ¿Por las calles estrechas? ¿Por qué Maradona ha jugado en las dos ciudades?
- Qué va. Decía ella que por los robos, por los tirones y por lo ruidosa que era la gente. Me lo dijo y se quedó tan tranquila.
- Ainsssssssssssssssss, Nápoles, qué gran ciudad... sin sevillanos.

1 comentario:

sorel dijo...

- La pobre. Si vino a aprender español a Sevilla, vaya chasco.

- ¡¡Pero si la cabrona vivió en Madrid!! ¿Habrá ciudad más fea que esa? Nunca cruzó Despeñaperros, hermano.

- Pues sí que le cundió la estancia para empaparse de la cultura hispana e integrarse bien. La tía opina sin tener ni idea, como hacemos los españoles.

- Hermano, la muy cabrona nunca cruzó Despeñaperros. Y yo que le decía, ¿por la luz?, ¿por el sol?.

- Ja, ja. Eso te pasa por sensible y culto.

- Ni a La Carolina llegó, hermano, ni siquiera a Valdepeñas que digas “coño, ya se intuye Andalucía”. Y me suelta eso.

- Joder, Hino, para ser un asco de país no veas lo bien que lo defiendes.