domingo, 29 de agosto de 2010

Parole per Viky II

Estimada Viky,

uno camina por la playa y se encuentra piedras, arena, olas, un poco de sal y tanta tanta luna, aunque sea naranja y haya lluvia. Uno camina por el mundo y se encuentra palabras, importantes pocas veces, gestos, porque en los gestos están todas las historias y algún que otro cuento y se encuentra a tu gemela, también a ti un día de selectividad en el que tu gemela estaba triste, derrotada y dices, porque hay gente que conoce a la gente desde siempre, quédate un poco, hasta que esté mejor, anda, hasta que vuelva a ser ella, y nunca ha habido problemas porque se ha de estar en todo con la gente que te importa siempre que te necesite. Y hay personas que nos impresionan, a los cuarenta años, a los quince, a los diecisiete, porque acercan a su gemela a la vida y uno piensa y ahora, y desea por encima de todas las cosas, que ahora, ahora ella se vea, y se sepa en sí misma, también en los demás, y sepa ver, en una playa, en una noche de lluvia, en Granada, en Madrid, que nada ni nadie debería alejarnos de nada ni nadie. Acercas a la gente a la vida: deberías saber que llega a impresionar. Y uno piensa que hay tanto tanto tiempo para el reencuentro pero Madrid,la vida en una ciudad, que ya lo sabes, ni fú ni fá, empieza ya y es bueno saber que hay tantas tantas ganas de ser tú bajo ese cielo y bajo cualquier otro. Y no importa si es un cielo azul o gris, qué más da, si, como pocos, sabes encontrar las palabras que cada cual necesitas porque, sabes, desde siempre, y llega a impresionar, que cada persona merece palabras diferentes, porque cada uno es único e irrepetible, y habrá tanta vida cuando vuelvan a verte en las pupilas y tú los encuentres en tus ojos, en Algeciras, en Granada, en otras calles. Será hermoso el reencuentro; será necesario, tan sólo algunas veces. Y habrá lágrimas, y ganas de reír porque serán tantas las historias por contar en tus dedos y tantas imágenes que mostrar en los labios. Un granaíno, un sevillano, todas las guiris del mundo porque hay gente que conoce el exilio en todas partes, que sabe de piedras porque se las lleva en los bolsillos. Y habrá gente que no, que ya no sea, que ya no esté, porque hay abrigos que se dejan en el armario y no nos sienta bien su calor cuando llega el invierno. Nada es permanente excepto el cambio pero no es algo, como si no lo supieras, que alguna vez te haya preocupado, porque lo nuevo, siempre lo nuevo, aunque haya tardes en los que lo viejo y el miedo te pueda. Uno crece en esos miedos porque es donde es uno contra uno y contra el mundo y nada más absurdo que vivir en una casa mucho tiempo, que habitar las mismas calles una vida. Y, sí, lo hemos hablado, nos parecemos en ese aspecto, tú y yo, que coincidimos en la necesidad de movernos en lo nuevo a cada instante, algún mes, algún año, de estar en nosotros y nadie más, de estar en otra gente y volver a lo demás. Estarás contra el mundo, sola o con gemela, juntas y separadas y sabré de ti, como muchos más y habrá tardes en que podrás escuchar pues yo la conozco o yo la conocía, nunca se sabe, y sabrán de ti en Sicilia, por las palabras, las dichosas palabras, y serás feliz, por si no lo supieras, y estará tu nombre en un libro con palabras, líneas. Y estarás en los detalles, porque ya lo sabes, se hace feliz a la gente en los detalles, alguna tarde hemos hablado de ello, y los detalles no son un cumpleaños, un día especial, es estar en los días, y dejar tus huellas, algún silencio, todas esas palabras en las que has estado estos últimos días, en una canción que regalarás a tu gemela, a algún amigo, alguna canción que diga, hacer siempre lo incorrecto es una forma de acertar, porque no hay nada como confundirse, como no esperar nada y que la vida se nos entregue en todo. Te espera una vida, a ti, que sabes la gente y sabes muchas cosas más. A ti que te espera Madrid, Granada y el mundo, si así lo deseas. Será genial saber de ti, ya lo sabes. Y te espera la vida porque también a ella la conoces.

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