martes, 28 de septiembre de 2010

Echo de menos III

Ebrio de vida salí a la calle por buscarme en las esquinas, por encontrarte y decirte hola, un sencillo buenos días, por tener a alguien, los dos te sabíamos única, por tener a alguien que lamiera mis heridas. Hubo suerte algunas veces, algunas veces hubo suerte, y volví sonriendo a casa si encontraba tu sonrisa. Volvía entonces pensándote por alegrías, pensándote por alegrías.

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