viernes, 3 de septiembre de 2010

Educando que es gerundio

Para Sorel, hermano en el papeleo y en las pequeñas verdades
Uno se acerca a su trabajo y cree que es hermoso, digno, y encuentra papeleo, mentiras y más papeleo, más mentiras. Y llega un director y dice, cómo van esos primeros, porque no se puede aprobar a tantos niños, porque, hey, así no vamos a tener cuatro cursos, sino tres, tres primeros con treinta y tres niños, hay que volver a verlo todo, por si podemos aprobar a menos y que cuatro, siga habiendo cuatro. Y no, no es un chiste. Y hay alguien que mira, y dice, no hay problema, puedo volver a mirar alguna nota, por ayudar, claro, no es bueno tanto adolescente en un mismo grupo. Y no, no es una broma. Y alguien mira, y dice, así son las cosas, sí, aunque haya veces en que no podamos creerlo. Alguien dice pero no sé, imaginad que es vuestra hija y la vais a suspender a ella y alguien responde no sé, es moral, es ética, y sí, uno piensa nosotros educamos en valores. Y no, no es un chiste. Uno se aleja de todo y piensa: cuánto más observo el mundo más me doy cuenta de que no estoy hecho para él. Y uno espera que llueva y llueva y llueva durante semanas, meses, años hasta que el mar arrastre en sus olas todo lo que de deshonesto queda en nuestras manos. Y piensa en alguna persona que nos salva, en un paisaje que nos habita, pero no sabe, no hoy, no en días en que demasiadas cosas dan asco, si es suficiente.

No hay comentarios: