miércoles, 13 de octubre de 2010

Euducando que es gerundio II

Para Joselu

Cuando se despertó, como cada día, se acercó a clase. Escuchaba el poco interés, la desgana, el deseo de cada uno de estudiantes de salir a las calles. Recordó entonces una canción que repetía aprendimos más en una canción de tres minutos que en toda una vida en el instituto. Pensó: tal vez tengan razón. Y, todo esto, para qué. Tal vez tengan razón. Y decidió escucharlo: no quería convertirlos en seres grisis. Quería que aprendieran a pensar. Nada más. Nada más y nada menos. Alguien dijo: el mundo debería ser otro, las cosas deberían ser de otra manera. Alguno, dijo, profesor, deberíamos volver a las pintadas, a la guerra de guerrillas, a olvidar cuanto hemos aprendido por saber cuanto no nos han enseñado. Siguió escuchando en silencio aunque ya, por entonces, empezaba a sonreír.