jueves, 24 de marzo de 2011

Benvenuti al sud

Para Shaila

Paseaba por las calles de un cielo ya gris y apareció el sur. La lluvia, a unas horas de la tarde que eran ya casi abril, un paseo, el sol sobre el mar y cerca las montañas. El deseo de ser uno con la orilla y nada más. Una sonrisa con palabras y algún silencio tranquilo. Un poco de lluvia para llegar al sol, para ver que hay chispas que se hacen calor en cada ventana. La lluvia, cálida, que moja los dedos y deja los labios con ganas de un helado, de una cerveza, de un tinto con limón. Un poco de tiempo en la puerta de las casas y ese ser uno y nada más en la orilla frente al mar. Un poco de tiempo para pasar el tiempo y nada más. Alguna tapa para disimular un poco el hambre. Y los relojes se dilatan en las aceras. Había casas blancas de todos los colores. era el sur y, por una vez, supimos verlo, quisimos disfrutarlo. Tanta tanta vida por descubrir y tan tan poco tiempo.

1 comentario:

PetiteMademoiselle* dijo...

Sí que hay vida. Hay que saber intentar sacarle esas 6 horas más que hacen del día que tenga 30...
Bonito reflejo de la vida en la entrada. Aún sigo esperando la mía.
Saludos! Y sigue viviendo. Y escribiendo.