martes, 29 de marzo de 2011

Inaugurando que es gerundio

Ah, el hermoso tiempo, la maravillosa época de la contienda electoral. Ese tiempo en que todo deseo acaba por ser real si votar es lo tuyo y recoger el voto de los demás. Hace sol y se sale a la calle y hay setas, setas alucinógenas que nos llevan a otro paisaje, y hay nuevas líneas de tren y la vida, la vida es maravillosa, el ser humano bueno y pacífico en el país de las piruletas. Y hay tipos encantadores con traje que prometen hospitales e inauguran maquetas. Ah, el hombre ya no es la medida de todas las cosas, es el airgam boy. Y se ponen las primeras piedras de edificios en los que no entrará nadie. Privaticemos, sí, privaticemos las aceras, privaticemos el pensamiento. Más airgam boys y menos hospitales. Airgam boys que paseen por aeropuertos sin aviones, por estaciones sin trenes. Menos pan y más circo. Más airgam boys. Y menos PPPSOE. Que votar, votan por igual un setenta por ciento de los asuntos. Menos PPPSOE y más airgam boys. Siempre.

1 comentario:

MARIUX dijo...

Pues que, ¡PASEN Y VEAN...! (que diría aquél). -Peccata minuta-.
Suerte que el espectáculo tiene fecha de caducidad, allá por el 20 de abril (tan aclamado) THE SHOW MUST NOT GO ON.

YO me quedo con las palabras de un CLÁSICO (a mí, que NO ME VENDAN LA MOTO con promesas ni inauguraciones):
"Tampoco se recogen cosechas rezando, sino cultivando la tierra, ni se está sano descuidando la salud [...] [Por eso], los malos gobiernan por la cobardía de los gobernados, pues eso es lo justo, y no lo contrario" -- Plotino, Enéada III 2, 8-50