martes, 31 de mayo de 2011

Parole per Heidi XX

Cara Heidi,

y nunca pierdas la ilusión, dices, pero a veces uno está agotado y hay sombras y, ya sabes, hay días cansados, y me cuentas que por último cuanto desean en la tua Italia es privatizar el agua y uno siente todas las sombras en los tobillos y se pregunta cuándo llegará aquí, porque se dice, privatizar, privatizarán hasta el pensamiento. Educando en lo privado, que me dices. Y sí, hay cosas que pasan, que están pasando, y es para sentirse orgulloso, y en el sur, en este sur, en mi sur, la gente está tomando la calle y quieren otra cosa, y no dejan de pedir más, algo más, siempre algo diferente, y gritan no hay pan pa tanto chorizo y gritan lo llaman democracia y no lo es y la gente sale a la calle, mucha gente, y ahora es Grecia, y Sevilla, y Madrid, y Barcelona, golpeada a veces por pensar, por pedir cuanto es nuestro y nos han arrebatado. È bello, cara, il tempo adesso, spanish revolution, ma io non so, non lo so, magari el mundo siga después de tantos días, de tantas semanas, siendo el mismo y todo duela más entonces, después de un catorce de octubre en que tú estarás en la calle, y yo también, en otro tiempo, en otras plazas, siempre tú, siempre yo, y quiera yo bajarme del mundo, al menos por un momento. Ahora que apenas queda nada para que por fin deje de ser profesor durante un tiempo y todo me quede lejos, cada vez más lejos y piense alguna vez en mí, en esos días tirados al sol cuando el Sol está ya en todas partes, en todas las plazas, en todas las calles y cansa cansa mucho cansa saber que no, que no hay revolución que sea televisada, y cansa saber que enseñamos en el miedo, en un sistema que castiga cada error, cuando cometer errores debería hacernos saber que estamos vivos, que no hay esquinas que hablen de lo mismo y que a veces sería genial hablar contigo y tu vida es otra, ahora que sería bueno de vez en cuando tomar un helado sin más, permitir que el mundo se pare por un rato y bajarme por darme un chapuzón, por olvidar que existo y que la vida crece en mis dedos a cada instante, por saber que me sabes como yo te sé, cerca alguna tarde. Y saber de ti en un piso en un lago y recordar esos ojos verdes que son, ya te dije, el eco de algún río de Sevilla que dejó en ti en tardes como la de hoy en que, por un rato, sería bueno perderme en ti, perderme en tus palabras.