jueves, 16 de junio de 2011

No sólo de sombras vive el hombre II

Una luna roja, acaso naranja. Mirar al cielo y no ver nada. Apenas nada. Un sol que no existe a estas horas. Y oscuridad, toda la oscuridad de un mundo, de un universo que nos hace pequeños, insignificantes. No somos nada. Y estamos solos. No hay nada más.