miércoles, 20 de julio de 2011

Parole per Heidi XXI

Cara Heidi,

sono stato questa mattina a Siviglia, la tua cittá, la mia cittá, e il caldo non era troppo forte, non questa mattina, nos questa settimana; magari la tua voce è troppo lontana, non lo so, ma adesso ti ricordo, ti penso un´altra volta e ricordo queste strade della nostra cittá, la Plaza de España, il fiume e un bello tempo insieme. El sur, siempre el sur, ahora que cumples años, otra vez, y hay un poco de tristezas en tus pupilas, algún dolor de menos que ha acabado por llegar a todas tus paredes. Tú, bella, solamente tú, que has sido feliz, en un piso con lago en el que tus ojos se quedaban con todas las palabras, y sabes, ya sabes, siempre lo has sabido, que me encantaría estar cerca questo sabato, en ese pequeño pueblo en las montañas, siempre en las montañas, en el que escalas hasta que te salen alas en los tobillos y eres feliz recordando el olvidado arte de volar al ver que estás más allá de los Alpes, siempre más allá, Heidi, siempre alrededor del mundo, viajando, y ahora en casa, en casa, en las montañas, y sería feliz estando allí, este sábado, contigo, y llevarte esa carta que ancora ti debo pero nunca recuerdo empezar. Parole parole parole. Las palabras, tú ya sabes, siempre me pierdo en ellas. Y pronto, imagino, hoy, volverás del trabajo a casa y probablemente, si no ando entre sueños, como siempre, escucharé tu voz un rato, sólo para que me escuches decir, tanti auguri, happy birthday, feliz cumpleaños, son tantos los idiomas, y a lo mejor, como tantas otras veces, tendrás que decir, bello, tengo que irme pero estará bien, porque irás a escalar y a subir subir al mundo, ahora que hay días en que sólo te apetece decir, paren el mundo, que me bajo, y te escucharé, escucharé tus palabras, ese español a veces olvidado con el que me dirás ojalá a veces estuviera en otro sitio, ojalá estuvieras por aquí y nos tomáramos un tinto con limón, nos tomáramos algo. Y diré Sicilia. Y dirás, no, no puedo, trabajo tanto en verano, y me odiarás por ello, ahora que no tengo ganas de hacer nada y estoy tirado y sí, ya lo sabes, te llamaré alguna vez por escuchar desde el sur, Italia, ahora, tu voz en italiano. Y sí, voglio questo sabato, questa barbecue, quiero tenis y fútbol sala, futbito, ahora que hace semanas que no hago nada, cuando tú más estás trabajando. Y hay en mis paredes una postal y un cómic y libro. È gia una vita che ti aspetto. Y están en las estanterías todas tus palabras. Y hay un collar con carta que ahora mismo he recordado. Y un poco de tristezas en tus pupilas que se van perdiendo por momentos, un poco de nostalgias en tus ojos que se va perdiendo en los paseos. E gia la vita, che ti aspetta.
Feliz cumpleaños, cara Heidi.



1 comentario:

Anónimo dijo...

...ayer me dijiste que tienes un regalo para mi - pero nunca he pensado que va a ser un regalo tan bonito!!! este texto es precioso, hino - me alegre un monton!!! este regalo es uno de mis higlights de mis cumpleanos!!!
no se como lo haces, pero encuentras siempre las palabras justas para hacerme feliz!!!
muchissimas gracias!!!
besosssss