martes, 20 de septiembre de 2011

Amor entre líneas

Qué, más. Cuándo, ahora. Se decomisan las camisas, en las manos y armas tu desnudez, armas, ya tus pechos, a cada instante, armas picos de amor a cada rato, buscas. Confiscan polvos de carmín en tus labios y se hace tu boca en mi boca, más pequeña, a cada noche, resquicios de luna ya la madrugada ahora sin sabernos. Fuertemente armado, entro en tus rincones por saber qué ocultas en tus muslos y se duermen en las piernas los sosiegos. Se entra en las habitaciones a todo ritmo buscando un poco de cariño en las ventanas, dejando el sol a contraluz en todas las baldosas, decomisada tu falda ya en mis pantalones, arrestados ya tus dedos en mis calcetines. Y se han derramado todas las lágrimas sobre la escalera, búscame ahora, búscame, es tiempo de reír, no, no llores, no es tiempo de llorar, y te busco, por dormir un poco, ya de luna tus ojos. Se buscan todas las mañanas gramos de caricias en los cajones. Y hay gente que se encuentra, y hay gente que se aburre, y. Y no, no sé verte en los estancos, no sé verte en los puñales, y te pierdo en los espejos, te me vas en los cristales. Tanta tanta vidas traes de contrabando.