domingo, 25 de septiembre de 2011

Cada acorde

Silbas palabras de cariño que apenas nadie escucha excepto tú y tampoco. La vida, la vida sigue, la vida, la vida mancha. Nada como sentirse en soledad y nadie que nos oiga, nadie oye el crujido de los tobillos cuando hay alas en todas las cortinas pero no hubo alguien, a nuestro lado, que nos enseñara a volar. Y hay imágenes perdidas en los espejos que no hemos encontrado ni a altas horas de la noche. Sólo palabras a un lado y otro de una habitación en la que nos puede el insomnio y somos otros. Qué difícil, a todas horas, vernos en los cristales y no sentir la sangre que nos golpea en las muñecas, qué difícil, a todas horas, levantar un poco las manos por escribir alguna palabra, palabra alguna, por pintar un poco, en las paredes, por pintar un poco el mundo de colores y perderse en todos los caminos, qué difícil a algunas horas escuchar una canción y no dejar que una vida se abandone en cada acorde.