domingo, 23 de octubre de 2011

Érase una vez XX

Érase una vez Napoli.
Érase una vez un tren.
Érase una vez un libro en español.
Érase una vez, ah, hablas español.
Érase una vez cinco horas en un tren.
Érase una vez Calabria.
Érase una vez un tren en un barco.
Érase una vez un barco con estrellas.
Éranse una vez dos arancinos.
Éranse una vez unas olas.
Érase una vez Milano.
Érase una vez un correo electrónico.
Érase una vez limoncello.
Érase una vez te he dicho alguna vez que me gusta el limoncello.
Érase una vez salsa.
Éranse una vez tantas despedidas.
Érase una vez Sevilla.
Éranse una vez tapas.
Érase una vez pareces sevillana.
Éranse una vez unos zapatos.
Érase una vez un sobrino.
Érase una vez un número de teléfono.
Érase una vez un vestido de flamenca.
Érase una vez rojo.
Érase una vez un máster.
Érase una vez en nada buscaré trabajo.
Érase una vez un veinticuatro de octubre.
Éranse una vez treinta grados.
Érase una vez un verano que nunca termina.
Érase una vez crema de limón casera.
Érase una vez hay que perder peso.
Érase una vez tantas cosas que hacer en los primeros días.
Érase una vez cuándo aprenderás, Carbone, cuándo aprenderás.
Érase una vez en pocas palabras.
Érase una vez un piso.
Érase una vez otro piso.
Érase una vez Plaza de España.
Érase una vez cerca de Santa Justa.
Érase una vez un año en una vida.
Érase una vez un año en una vida en una ciudad sin mar.
Érase una vez un año en una vida en Sevilla.
Érase una vez Roby.

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