jueves, 27 de octubre de 2011

Lluvia de Constantina en tus manos

Para MC
Llueve. Es octubre y está lloviendo. Llueve en el sur. Llueve sobre los cristales y escuchas las venas mojadas de una alegría que sale de los cajones. Llueves sobre las ventanas y se derrama la alegría de tus dedos sobre todas las aceras. La ciudad duerme feliz en ti. Es feliz el tintineo en todos tus cristales. Nada como bailar bajo la lluvia y que el cuerpo quede en cada baldosa. Nada como bailar bajo la lluvia y volver a casa. Nada como escuchar el mundo y saberse dentro, saberse a salvo. Un chocolate calentito, repleto de espuma y de palabras y tardes con ternura. Un chocolate que llevarse a la garganta, con que despertar, por un momento, tan solo un momentito, al cuerpo y sentir la calidez de un noviembre ya en tus brazos. Nada como saber que llueve y caer, son las diez de las once, rendida en la cama. Nada como callarse entonces y caminar de puntillas por la casa, por no despertarte. Por no despertarte ahora. Por no despertar a todos tus pijamas. En estas calles. En esta noche. Como en tantas otras. Y en otras tantas ciudades.

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