martes, 11 de octubre de 2011

Miles de pasos para llegar a nada

A mil metros de profundidad, el corazón se ahoga, el sol no llega, un mar de olas en las manos y no hay dedos que soporten escarbar en la arena ahora que es húmeda y pesa en las rodillas, el tiempo, el tiempo es una calle en la que no vivimos y luces de neón apagadas hace siglos. Un poco más de profundidad, un poco más, el corazón se ahoga, el tiempo, el tiempo es una calle en la que no tenemos sitio.