miércoles, 16 de noviembre de 2011

Focu di raggia

Per la mia sorellina Ida. Mi manchi.

Vuelvo al sur. Como quien busca el sol en días de lluvia. Y llueve. En Roma. En Sicilia. Aquí. Llueve en todos los sures. Piove adesso, non adesso. Y la vida, la vida gira, no deja de dar vueltas. Pasa la vida en las sillas y no, nos sentamos. Anda, camina, corre. Ganas de no aceptar otro tiempo que el de las venas en el corazón, otro horario que el de los encuentros a deshora, los encuentros en los entretiempos. Anda, camina, corre. La vida, la vida en todas las mesas. Y bailar descalzos bajo todas las lunas en día de lluvia. Bailar a orillas de un volcán y sentir fuego en los dedos, escribir con las manos tiznadas, ya a sangre y canción, sangre y verso. Y Carmen, Carmen Consoli susurrando al oído, Guarda l´alba. Los minutos, los minutos vuelan: un rostro nuevo con el que decir hola a todas las mañanas, con el que sentir tantos brazos en los brazos, tantas caricias en las sábanas y más. Ya Navidad. Y el sur, otra vez el sur y como siempre. En equilibrio precario y qué más da. Todos los veranos del mundo en una botella, en una casera, todos los inviernos del mundo en una lata, todas las playas del sur en un tren y mucho más. Sur de noche azul de estrellas, todos los recuerdos del mundo en un espejo. Las sillas de un anfiteatro con bambina impertinente y tanto tanto trabajo en las rodillas. E la vita, sorellina, non molto lontano da qui, adesso che la bellezza vera delle cose abita nella galera del tuo sorriso.