sábado, 31 de diciembre de 2011

El metaintransigente

Para Sorel y Nuria
- Hey, qué tal.
- Cuánto tiempo sin vernos.
- Bueno, tampoco hace tanto.
- No, lo cierto es que no.
- Último día del año.
- Sí, y vaya año.
- Vaya año, la verdad. Cómo se ha hundido el PSOE.
- Sí, ahora sólo queda hundir al PP. Y todo estará ya bien.

- No sé yo, eh. Creo que el capitalismo más salvaje ha comprendido que da igual el color del partido, sólo les importa el color del dinero. Del dinero que puedan sacar.
- Va a ser que también. 
- Sí, lo que yo te diga. Y ya cuando tienes un tonto a tu servicio. Y mira si el que tienen es descerebrado que no le dejan ni dar ruedas de prensa.
- Bueno, sí que las da, pero, claro, no admite respuestas. Es lo que decía Groucho Marx: más vale estar callado y parecer tonto que abrir la boca y confirmarlo.
- Sí, lo malo es que él la abrió muchas veces ya y lo tenemos más que confirmado. Pero, vamos, tú ten cuidado, que siendo como eres marxista convencido, a saber dónde acabas.
- A saber: creo que van a usar ahora los colegios como escuelas de pensamiento. Ya sabes, por seguir, manteniendo el espíritu.
- Probablemente. Yo estoy pensando como ellos. Premiar a mis peores alumnos, los que tengan peores notas, como delegados. 
- ¿Y eso?
- Por seguir predicando con el ejemplo. Inútiles como Rato presidente de un banco, inútiles como los de Lehman Brothers encargados de la economía. Lo tengo claro: los lobos al cuidado de mis tutorías, para que mis alumnos se vayan acostumbrado.
- Menos mal que llega el 2.012.
- Sí, menos mal que llega: el fin del mundo nos vendrá bien. Y nos lo traen ellos, que dicen que todo está en dios. Joder con dios.
- Hey, hey, hey, es que su dios trae la vida, pero también el desmantelamiento del bienestar. Ya sabes: sufrir en la tierra es disfrutar del cielo.
- Joder, por fin lo entiendo. Y sólo a meses del fin del mundo.
- Por dios, pero qué exagerado. Ni que fueras la Lucy...
- La Lucy, qué tiempos aquellos cuando hablábamos de ella y no del gobierno...
- Ya, pero es que va a dejar de escribir porque se descargan sus libros.
- Claro. Es de lo más normal. Para qué buscar cuatro cinco o libros si sabes que te lo vas a encontrar en los suyos.
- Mejor callarse.
- Sí, en fino, mejor el contenido del silencio.
- Y aquí volvemos: a la Lucy, y al gobierno, y al PPPSOE. Estamos atascados, ehhhh.
- ¿Atascados? ¿Por qué? 
- Joder, porque antes escribías sobre la naturaleza, sobre cuentos infantiles, sobre el amor, sobre el desamor, sobre cuerpos en la noche que se desnudan descalzos y se aman sin ropa.
- Ya, pero eran otros tiempos. Muy lejanos.
- Venga ya, pero si todo ha sido este año. No me mientas...
- Ah vale. Pero, bueno, a ti, ¿qué más te da? Ni que fueras un intransigente.
- Algo así soy.
- ¿El intransigente de Avellaneda?
- Ni de coña. Yo soy aquel que te irá diciendo que cambies un poco, que no atasques, que dejes atrás todo aquello que hace que te repitas.
- ¿El tribunal de mis oposiciones de este año?
- No te lo crees ni tú. Soy el metaintransigente, aunque no tenga ni puta idea de qué significa eso.
- Ni yo tampoco, amigo, ni yo tampoco. Salgamos un poco a la vida, anda, y que le den al mundo.

2 comentarios:

sorel dijo...

Salgamos, salgamos, que no nos quiten el jaula o el wasabi (aka la pequeña) y esas conversaciones intransigentes.

Un abrazo

Nuria dijo...

Eso, eso salgamos a la vida!!.. salgamos del país ;) gracias intransigentes :)