martes, 13 de diciembre de 2011

Rosas y gaviotas

Miramos a lo alto y no, no eran águilas, eran ya gaviotas, serán pronto buitres. Miramos alrededor y no, no eran flores, eran capullos. Observamos con atención y nos llevó la marea, una marea azul, casi negra y no, no eran rojas, las rosas, eran ya oscuras, eran ya espinas. En nombre de España, olvidemos a los españoles; en nombre de Europa, olvidemos a todos los europeos. Supimos entonces que no, no era una noche de piedra que hubiese acabado, era una larga noche de piedra que duraría siempre.