jueves, 30 de junio de 2011

Un sol más frío

A menudo se desea otra vida, otras calles, un sol diferente, más frío, escapar, escapar de cada vena y cada músculo. Hacerse nadie. Pensar que hay películas de final feliz donde a uno se le sigue esperando en las estaciones. Donde alguien espera a alguien. Una chica de vestido verde que lee y dice: estás guapísimo hoy, y sigue leyendo. Y uno piensa en las páginas que ha dejado atrás, las ventanas desde las que nadie mira. Hacerse nadie es otra forma de equivocarse, de ser alguien. A menudo se desea visitar otros bares, pasar menos calor, que el sur nos dé sólo un poco de sí y mucho más. Un sol más frío con el que descansar en tus hombros mientras me lees esas líneas con las que me duermes en tus manos mientras todas las farolas de esta ciudad se apagan.

miércoles, 29 de junio de 2011

La chica de las uñas verdes

- Hola, ¿qué tal? No creo que debieras estar aquí.
- ¿Cómo? ¿Crees de verdad que esa es forma de saludarme?
- No sé, chica. Sencillamente, creo que este no es tu lugar, que no debería estar aquí.

- ¿Por qué lo dices? Sí, yo también tengo esa sensación. Sé que no aquí no hay nada para mí. Hay personas, pero son pocas, y se me perderán; y no hay palabras, no las encuentro aquí, y no hay lugares. Acaso la playa.
- Sí, la playa. Habrá otras playas, pequeñitas, y no estarán en este lugar. Sonreirás, y tu sonrisa real, mucho más real entonces. Será genial ver esa sonrisa. Y, hey, veo que te has pintado las uñas. De verde.
- De verde. Por ver algún color en calles tan grises. Por ver mis uñas y saber que puedo volver a pintar papeles en blanco.
- ¿?
- Llevo sin escribir un mes. Llevo sin escribir desde que estoy aquí. Necesito colores. Necesito otra ciudad. Esta no es la mía, y no sé si lo ha sido alguna vez.
- Un lugar en el mundo. Me encanta esa película. Imagino que es lo que necesitamos. Todos. Encontrar nuestro lugar en el mundo. Saber que existe. Espero que lo consiga alguna vez.
- Pero si ya lo tienes, y lo sabes. Adoras Sevilla y allí pareces otro. Y el mío, por poco que te guste, ya sabes cuál es.
- Sí, imagino que sí. Pero piensa que te queda poco en esas calles. Pronto estarás en otro. Y crecerás. Y crecerás.
- Sí, y espero que estés por aquí para contártelo. Siempre es bueno hablar contigo.
- Siempre es bueno escucharte. Siempre. Y hablar contigo. Y escuchar, capullo. Eso siempre es bueno.
- La verdad es que sí, capullo. Me toca crecer.
- Sí. Y mucho. Y no necesitar a nadie. Y dejar a gente atrás.
- Sí. La verdad es que sí. Me largo. Ahora mismo.
- ¿Te vas? ¿A dónde?
- A crecer. A dejarte atrás, capullo. Jajajaja...

martes, 28 de junio de 2011

El peor de los mundos posibles

Uno se dice quedan tres posts para el mil y lo mejor sería escribir un texto dulce, tierno, un lugar de palabras en el que refugiarse tan sólo por unos instantes y piensa en Heidi, piensa en la sua sorellina y piensa, me has quitado las palabras de la boca, pero no, es imposible ahora que el mundo, otra vez, y de repente, aunque de forma rutinaria viene a decirnos sí, tierra de mercados que ahoga al hombre, tierra de mercaderes y lameculos que son capaces de mirar a sus hijos, mirar a sus espejos y decirse, sí, estoy bien, puedo dormir por las noches, no, no he sido yo quien ha destrozado tantas vidas, y qué, son estadísticas y lamen lamen todas las siglas que encuentran a su paso, y se dicen sí, FMI, sí BCE, son los mercados, es Grecia, Grecia se nos pierde y nos debe tanto. Europa, la vieja Europa, irreconocible hoy, ahora que hay lacayos por doquier que venderían a Platón por un plato de lentejas, por un plato de teléfonos y un paseo en coche en noche de derrota electoral, y miran, y dicen, quien diga que he hecho un solo recorte social en esta tierra, miente, y uno piensa que es Pinocho, porque sabe que lacayos así han traicionado a sus padres, a sus abuelos y dicen no, no se puede mantener lo público, y hay que estar casi muerto para cobrar pensiones. Son los mercados, los mercados, amén. Y se quedan tranquilos, y duermen cada noche ahora que hay gente que parece despertar (nos llaman soñadores los que más dormidos están) y hay paredes, muros donde se escribe otro modelo, pero ese modelo, no, no es el suyo, no es el bueno. Y África a miles de kilómetros y volver a un estado del malestar del que tanto costó irse. Y no hay agresión sin respuesta, no debería haberla. Y la calle se mueve pero la democracia está en el estado de la nación, en sillones apoltronados en los que se tienen riñas de patio de colegio y el mundo sigue, el mundo sigue estrellándose. Y nada es suficiente, nada es suficiente cuando todo es nada porque es nada cuanto quedará en manos cansadas de trabajar como esclavos a todas horas. No, la calle no es nada, somos nosotros y nuestra es la ley, cuánto peligro, la democracia directa, la gente pensando, pensando en un mundo mejor, cuánto peligro. Y alguien dice: lo único público debería ser la policía y los impuestos, y olvida decir, y nuestros sueldos, y hay cortes que, por unanimidad, pactan un sueldo para diputados en paro, pero es algo, es algo que olvidan los voceros, lameculos de papel que a la palabra ofenden y dicen nunca la democracia ha estado tan mal, democracia directa qué peligro. Y hay imbéciles con barba que encargan a organizaciones franquistas un estudio sobre el repago y sí, lo llaman copago, y el mundo, el mundo sigue, y hay gente que muere, y gente que mata, y países en guerra que hacen de la guerra su negocio. Y uno busca y se dice dónde están todas las palabras, dónde todos los gestos, dónde estás tú, donde me he refugiado en estos días ahora que no sé de ti porque el mundo está y tú estás en él y yo sé poco de vosotros.

lunes, 27 de junio de 2011

El intransigente LXXXIV

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal?
- ¿Qué tal? Bufffffffff, ni sin tele me libro de la estupidez humana.
- ¿Lo dices por...?
- Acabo de leer que Vasile dice que Belén Estebán es la precursora del 15M.
- Joder, pues sí que están mal las cosas, sí.
- Y, además, pretenden poner a un simio a presentar algún programa en Antena 3.

- Sí, Antena 3 y Telecinco 5. Esas dos grandes cadenas que tanto bien hacen a la sociedad. Pero, ¿seguro que no hay simios presentando ya? Yo no lo tengo tan claro.
- No, no, los simios son mucho más tranquilos. Sólo buscan comida, no la mierda de los demás.
- Belén Estebán, precursora del 15M; Obama, premio Nobel de la Paz; está claro que el próximo ministro de economía va a ser el Dioni.

domingo, 26 de junio de 2011

Fiebre del sábado noche

Sácame esta noche a la vida, hartos como estamos de habitar estas cuatro paredes en la que hemos naufragado en los cajones durante demasiado tiempo. Te escucho. Sácame a beber un poco de tiempo en tus pechos y sorber la luna a bocados. Déjame en las calles bajo las que te he perseguido tantas veces, bajo la farola sin luz en la que hicimos el amor una noche a oscuras, tu cuerpo contra mis manos. Salgamos a la calle y odiemos cuantas luces de neón salgan a nuestro paso; quememos la discoteca y ahorquemos al sagrado DJ porque la música que pone constantemente no dice nada sobre tu vida, no dice nada sobre mi vida.


sábado, 25 de junio de 2011

El intransigente LXXXIII

- Hey, cuánto tiempo.
- ¿Cómo qué cuánto tiempo? Pero si nos vimos ayer, en el congreso.
- ¿En el congreso?
- Ah, no, perdón, que no fuimos. Total, ¿para qué? Como si nosotros decidiéramos algo.
- Sí, la verdad es que sí. Ni nosotros ni mucho menos los partidos minoritarios.
- Sí, la verdad es que sigo sin saber para qué valen.
- ¿Para qué van a valer? Para molestar, claro.
- Anda que no. Con lo bien que se está en el bipartidismo.
- En la gloria, para qué mentir. Pero, vamos, nos tenéis mosqueados, que lo sepas.
- ¿Mosqueados? ¿Por qué?
- ¿Por qué va a ser? Por las privatizaciones.

- Pero, ¿por qué? Si estamos más que seguros de que ese es vuestro plan de emergencia para salvar el país.
- Claro, claro. Pero, coño, si seguís privatizando cuanto os encontréis, ¿qué nos vais a dejar a nosotros?


viernes, 24 de junio de 2011

Habítame

Habítame. Habítame los muslos un poco de verano y cae a mis pies. Habítame en las estanterías ahora que estás en todas mis páginas. Habítame alguna tarde de calor en las manos y sal a las ventanas. El sol se deshace sal en tus rodillas, agua de mar para beber, agua de playa para estar en tus orillas. Habítame en los cines, a oscuras. Habítame en los bares y bebe, bébeme la boca a ratos, bébeme los labios y deja deja sed en los dientes, deja sed en mis vidas. Habítame la vida un poco de verano. Sé el sol que se cansa de mis sombras. Habítame.

miércoles, 22 de junio de 2011

La vida como caos VI

Para Juan Cañadas, Adri y Elena
Y toca otra vez final de viaje, final de ciclo, final de juego, qué más da, toca decir adiós a Atarfe y a un año apasionante en el que tantas cosas quedaron en ti, toca recordar las altas calles de una ciudad en la que has recuperado a amigos, casi hermanos, que dejaste una vez atrás en una tierra a la que no volverás jamás. Y un salón del cómic en el que se te pasaron las horas volando, entre cervezas y entrevistas, entre tardes y noches, entre Belén y Francis, entre Francis y Belén, artistas en ciernes, artistas ya consagrados. Y queda, quedará siempre, un tinto con limón y tapa, esas noches de cinco tintos y cinco tapas en el bar a metros de mi piso, a casi una calle, con el que volver feliz a casas. Bares, qué lugares. Y quedará otro instituto, posiblemente atrás, y otro pueblo, esta vez Atarfe, otro instituto en el que decirnos, el sistema educativo, buff, por qué la vida no es de otra manera, y queda la clase magistral de Francis Porcel sobre cómic, y los retratos de Lidia y José Manuel y Martín, y el hecho de que crecerán y necesariamente han de seguir creciendo y pronto tu mundo será otro y otras las caras pero será el mismo el mundo y las mismas las ganas de ayudar, de intentar cambiar la pequeña parte del mundo en la que vives y ancha la vida y acaso ajena, o tal vez, no, y por una vez, sea tuya y tengas un poco y sea bueno descansar y queda queda poco queda nada para Italia. Y queda un tutor un amigo un Juan Cañadas para lo que quiera y tantas cosas en común, un libro, un blog, hasta una república y el deseo implícito de saber que no hay otro camino que radicalizarse en lo que toca porque este, que no nos mientan, es el peor de los mundos posibles y en nuestras manos está cambiarlo, en nuestras manos. Quedan una manifestación música y saber que las calles deberían ser nuestras y tantas tantas tantas palabras, un amigo en lo que sea. Y queda, cómo no, Adri, Adri dos años después y todo lo que conlleva, Adri y el limoncello, Adri y Kiko Veneno, Adri y el sarcasmo, Adri y el hey, estaré a diez kilómetros de Granada y tú y yo lo sabíamos y queda el almuerzo en casa y las distracciones y ese seis y una tarde de parque y vivir a dos calles del instituto y Adri diciendo conozco a una chica que dibuja de puta madre y una semana sin mirar dibujos que la vida, la vida me distrae, la vida, la tutoría, la vida, y ver esos dibujos y decir, uauh, y pensar, allí hay alguien, alguien auténtico. Y escuchar a ver si nos vemos un día. Y queda ese almuerzo y esa tarde por el río y un helado y otro y alguien atemporal, sin tiempo en los dedos. Quedan Lenny y todas sus preguntas. Queda Lenny y ese lo he pasado genial esta tarde; sí, un helado sí, pero no cena. Queda Lenny y mi hermana, y mi sobrino; Lenny y sus dibujos; Lenny y un miércoles; Lenny y un martes; Lenny y sus preguntas; Lenny y su mundo paralelo; Lenny y su sonrisa y nada, no queda nada excepto alguna evaluación y notas y madres y niños y algún regalo y la satisfacción del deber cumplido, y Sicilia, Sicilia en nada. Queda, ahora y durante mucho tiempo, ahora y por tantas cosas, por tanta gente como ha llegado a la puerta de mi casa, queda Granada.

viernes, 17 de junio de 2011

Azoteas

Deseos de ti. De volver a saberte un poco. De volver a encontrarte en los balcones. De volver a perseguirte en las azoteas. De seguir el rastro de todas tus estrellas. Apetito de ti. De beber en tus botellas. De tener destellos de ti, de tus pupilas en los tobillos. Ganas de ti. De ser sombra en tus dedos y vivir tu noche. De volver a leerte en las palabras. De contemplarte en las películas. De advertirte en algún tobillo, en una playa. En algún cine. Ganas de perderme en ti. Una noche. Un día. Otra noche. Otro día. Y perseguirte hasta saber de tus manos en alguna playa, en el sur, en todas las azoteas.

jueves, 16 de junio de 2011

No sólo de sombras vive el hombre II

Una luna roja, acaso naranja. Mirar al cielo y no ver nada. Apenas nada. Un sol que no existe a estas horas. Y oscuridad, toda la oscuridad de un mundo, de un universo que nos hace pequeños, insignificantes. No somos nada. Y estamos solos. No hay nada más.


martes, 14 de junio de 2011

El intransigente LXXXII

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, qué tal.
- Aquí, riéndome de todo.
- ¿Por?

- Nada, acabo de leer que el gobierno podría retirar del Valle de los Caídos los restos de Franco antes de acabar la legislatura.
- Coño, y ¿qué van a hacer con ellos?
- Coño, como si no lo supieras. Está claro que los van a devolver a la Moncloa.
- ¿A la Moncloa? ¿Para qué?
- ¿Para qué va a ser, coño? Ya que nos van a joder bien, han pensado que nadie mejor que el que nos jodió durante cuarenta años.
- Podría ser, sí.
- Y, además, han pensado que para fascistas como Artur Mas, mejor recuperan a la versión original.

lunes, 13 de junio de 2011

Miedo XVI

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, comparte la "preocupación" del secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, que este viernes ha advertido de que la Alianza corre el riesgo de volverse "irrelevante" si los aliados europeos no aumentan su gasto militar.
Menos escoria humana y más educación, gritaron a una todos aquellos que hacían de las manos su única arma.


viernes, 10 de junio de 2011

El intransigente LXXXI

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal?
- Bien, muy bien. Toda la semana ocupado.
- Ah, qué bien. ¿Y eso?
- Ahí, acostándonos donde podíamos, compartiendo espacio, el ventilador daba un poco de calor.
- Joder, parece de lo más interesante.
- Sí, si nos vieras. Éramos un montón. Con música, saliendo todos, un montón de gente.
- Coño, ¿has estado en las acampadas? Joder qué bien.
- ¿Qué acampadas ni acampadas? He estado con la Blanca Paloma, en el Rocío.

jueves, 9 de junio de 2011

Hacer siempre lo incorrecto

Y otra vez, a deshoras, como siempre, me coge la vida a contrapie, un cuerpo a contraluz y no, no sé, no soy capaz de encontrarte en los rincones más íntimos, de recordarte en los cajones y hay palabras que confundo en tus papeles, y papeles que caen en las baldosas y dejan recuerdos en las esquinas, y no, no sé, no soy capaz de encontrarte y qué más da, hacer siempre lo incorrecto es una forma de acertar, y pide mi cuerpo un cuerpo a veces por hacer de este verano un verano fatal, por conocerte en las ventanas y desnudarte en el cristal. La vida a contrapie, amor a contratiempo, y el tiempo, el tiempo ahora en tus pies y mis tobillos buscando las alas con las que me has enseñado a volar tantas veces, tú y yo y toda la tristeza a lo lejos ahora que tus zapatos habitan en mis zapatos y nosotros caminamos descalzos. Y uno piensa, y no sabe lo que piensa, y piensa las cosas existen en la medida en que las pensamos pero hay veces en que no te pienso y estás, aquí, en mis ojos, en mis dedos, y sabes en mis labios, sabes a luna como sabes a noche, y sabes a girasol como podrías saber a tulipán y no te pienso pero estás y eres el sur y eres el momento en que despierto y tocan mis pies la calle, palpan mis dedos el mundo, y hueles, hueles a mañana como podrías oler a tarde y ser esencia de fresa y eres, tú, ahora y en tantos otros momentos, por qué no nos olvidamos de todas las cosas y no las pensamos; no pensemos en nada, no nos pensemos, vivámonos y mucho más.

martes, 7 de junio de 2011

Vida causal entre dos cuerpos a la deriva II

Per la mia sorellina Ida
Y viene ahora la vida, porque sí, a contrapie, a hacerme ver que hay gente que está también, ahora, cayendo y sí, hace que se hace mucho polvo y duele, duele a los ojos, sobre todo, de la gente, de la gente que está a tu lado y hay lágrimas que se escapan y ojos que lloran porque hay gigantes como hay gigantes que caen al suelo, gigantes que tienen pies de barro, y dicen he fallado, y hay un cuerpo, al otro lado de la ventana, a la otra orilla de la puerta, y la casa es una y el dolor es el mismo y hay cuerpos a la deriva, cosas que acaban por afectarnos aunque no queramos y cuerpos que no quieren hacer nada y se hacen grises y las tardes ventanas sin luz y tiempo, y un rato, y hay cuerpos que lloran porque no, porque cambiar es difícil y nada como ser uno consigo mismo y no saberse el mismo. Y sí, hay cuerpos que piensan en otros cuerpos y se dicen no, no quiero ser gris, no quiero ser gris pero se sienten tristes porque hay otros cuerpos, hay otro cuerpo que se siente triste y pertenece a un espejo roto, corta cada cristal y el tiempo el tiempo es ancho y ajeno y ahy cuerpos que quieren ver a cuerpos que no, no quieren que nadie los vea y hay cuerpos que se rinden y dicen sí pero es no, tristemente es no y la vida es ancha y ajena, gigantes que caen y caen y calles que caen y hacen un ruido sordo y son las aceras silencio. Y hay un cuerpo que mira, mira los adoquines y se siente triste. Todo, todo, por una vez y a veces, es causal.


lunes, 6 de junio de 2011

Érase una vez XVI

Érase una vez un viernes.
Érase una vez una tarde.
Érase una vez una orilla.
Érase una vez un río.
Érase una vez un helado.
Érase una vez no te pierdas.
Érase una vez qué guay.
Érase una vez paredes en blanco.
Érase una vez grafitis.
Érase una vez Granada.
Érase una vez Barcelona.
Érase una vez JOSO.
Érase una vez Francis Porcel.
Érase una vez me va a ayudar.
Érase una vez tengo una amiga que dibuja de puta madre.
Érase una vez ternura.
Érase una vez Nostromo.
Érase una vez V de Vendetta.
Érase una vez la felicidad es una cárcel.
Érase una vez es tan grande.
Érase una vez mirar al mundo con ojos ingenuos.
Érase una vez medio metro de pizza.
Érase una vez Nápoles.
Érase una vez una puerta que pintar.
Érase una vez un fin de semana perdida entre colores.
Érase una vez belleza discreta.
Érase una vez tanta curiosidad.
Érase una vez indignación.
Érase una vez las cosas empeorarán pero el mundo irá a mejor, en algún momento.
Érase una vez Pablo Neruda.
Érase una vez Algeciras.
Érase una vez Sicilia.
Érase una vez magia en los dedos.
Éranse alguna vez algunas fotos.
Éranse una vez unas caricaturas.
Érase una vez Tuenti.
Érase una vez Facebook.
Érase una vez un guión.
Érase una vez ponte las pilas.
Éranse una vez personajes Disney debajo de la mesa.
Érase una vez una chica que dibujaba en las pizarras.
Érase una vez una chica que dibujaba en todas partes.
Éranse una vez unas escaleras.
Érase una vez una noche con escaleras.
Érase una vez Lenny.

domingo, 5 de junio de 2011

El intransigente LXXX

- Hey, cuánto tiempo.
- Si que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal la vida?
- Ahí vamos. Pensando en que la gente es gilipollas.
- Cómo no. ¿Esta vez por?

- País de inútiles. Para echar a un partido, se vota a otro perro, de mismo collar. Ya lo decía Einstein: hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana. Y de lo primero no estoy seguro.
- Pero, bueno, ellos han elegido, y son mucho más.
- Ya. Galileo sólo era uno contra el mundo. Y Galileo tenía razón. ¿Cómo se puede ser tan imbécil? Votar a gente que ha inaugurado un aeropuerto sin avión, votar a gente que ha inaugurado una biblioteca sin libros.
- ¿Qué será lo próximo? ¿Un gobierno sin políticos?
- No caerá esa breva, no.

sábado, 4 de junio de 2011

Vida bajo la lluvia

Para Adri y Elena
Hay días que merecen la pena por la gente que descubres en ellos, días de viernes con río, paseos a la orilla de cualquier parte que dejan en los dedos algún helado con los que olvidar por un momento, una vida, un trabajo, una pasión y ser, por un momento, a veces, por un rato tan solo, y entonces más, tú, solamente tú, como hay amigos que nos dijeron para qué escribir algo si nos encontraremos en Granada, alguna vez, al sur, siempre al sur. Y hay un puente que no se puede alcanzar y es entonces bueno volver atrás, como hay ciudades de las que nunca nos cansamos aunque haya noches de verano en que también es necesario encontrar otro camino, estar en otras calles porque, ya lo sabemos, vivir, sí, vivir desde el principio es separarse pero uno aprende, está aprendiendo, y le alegra, saber que sí, es separarse, pero hay gente que queda, gente del sur más al sur, que hablan de una ciudad con magia y de un verano con trabajo en una ciudad gris y hay gente a la que le espera una isola senza ponte, al sur de todas las Italias, donde uno, después de meses de implicación completa tiene meses de desconexión absoluta, al fin, a la hora, a la hora en la que hay gente que debe levantarse otra vez para crecer y no perder jamás esa parte de nosotros que nos hace ser libres, y nos lleva a un lugar u a otro, y me lleva a mí a Sicilia como lleva a chicas de pelo rojo a Barcelona, chicas que jugaban con personajes que ella dibujaba, personajes llenos de vida allá, debajo de su mesa, chicas que no quieren perderse en el camino y hablan con ternura de dar color a todo espacio en blanco, ahora que están creciendo para saberse únicas, ahora que el sur las deja irse para encontrar su lugar en el mundo. Hay días de lluvia al aire libre que se convierten en diluvio y el sur es otro y entonces, sólo entonces, uno camina empapado por encontrar a Italia en un helado y el sabor a verano se transforma en cena para cuatro, en Nápoles, en Granada, en Austria, en Lorca, en el mundo, porque el mundo es uno y a veces es pequeño y hay chicas preciosas que se dicen mira cuánto blanco, es un mundo mágico, explorémoslo, y dejan colores, dejan huella, ramalazos de sí misma en las esquinas como hay películas que te llevan a otro tiempo y dejan huellas en las manos y en los labios y uno piensa que todo es posible, que sí, que hay que ser realista, pedir lo imposible, como hay cómics que tienen máscaras y atacan a la felicidad, porque la felicidad es la peor de las cárceles, y crecer crecer duele, pero sigue siendo apasionante, si es esta la gente que te encuentras en el camino, como hay ya casi hermanos que te dicen, ponte ponte a ello pero es difícil cuando la calle, cuando la vida están muy por encima del resto y cuanto tiene uno ganas de hacer es tirarse un rato en un parque y ver pasar las nubes por saber que es cuanto uno necesita. Y hay placeres pequeños, detalles, que dejan una sonrisa en las noches, y palabras en una escalera al frío, y una chica que cuenta cómo ya de pequeña, ya ahora y ya entonces tenía claro lo que quería hacer, tenía claro que quería dibujar el mundo, las pizarras, los cines, las paredes, por si alguien, alguna vez, ya cansado y harto de tanto estar en casa, decide ver qué cuentan algunas ventanas. Y hay palabras que dicen algo me decía que tenías ganas de pasear, y no, no tienes perfil de profesor, y palabras que dicen hey, no, no te preocupes, sí, es profesor, es antiprofesor, y puteará y te hará crecer pero estarás si lo necesitas, siempre, y uno piensa, como tú has estado, hermano, como tú has estado, y es el día un abrazo entre hermanos y el hecho de no haberse perdido y saber que se está, siempre, al otro lado, por si se nos necesita, por si necesitamos a alguien, y es un momento un seis en Lengua porque me recuerdas a mí, tan vago como yo siempre, y es el sur, un paseo bajo el diluvio, una guitarra que no está todavía en los dedos, una caminata a orillas de un río en que perderse, y un helado y palabras compartidas porque hay días que merecen muy mucho la pena por la gente que se deja ver en ellos.

jueves, 2 de junio de 2011

Larga noche de piedra II

Luis Suárez, Académico de la Real de Historia, tras la polémica del Diccionario Biográfico: "No llamo a Franco dictador porque no lo fue. Un dictador es un alto funcionario que se hace cargo de todas las funciones durante un tiempo determinado para restablecer el orden. El historiador tiene que ser muy preciso a la hora de utilizar los términos".
En próximos capítulos: Manuel Fraga, también conocido como Manolito Palomares, impulsor absoluto de la ejemplar transición española. Con dos cojones.