martes, 29 de noviembre de 2011

Érase una vez XXI

Érase una vez un blog.
Érase una vez tanta sensibilidad.
Érase una vez, no, naaaa, no te lo creas.
Èrase una vez siempre hay cosas que decir en tu muro.
Érase una vez siempre hay cosas que callar en tu muro.
Érase una vez Gilena.
Érase una vez Osuna.
Érase una vez Sevilla.
Érase una vez Córdoba.
Érase una vez Granada.
Érase una vez Nápoles.
Érase una vez Pizzametro.
Érase una vez sorbete de limoncello.
Érase una vez, buffff, qué imagen te vas a llevar de mí.
Érase una vez no, para nada.
Érase una vez un congreso de frikis.
Érase una vez
Érase una vez yo todavía puedo comer un poco más.
Érase una vez un director y su cortijo.
Érase una vez el carnaval.
Érase una vez hecho (echo) de menos.
Érase una vez no tengo respuestas para nada y tengo respuestas para todo.
Érase una vez un día de reflexión gris y lluvioso llamado Rajoy.
Érase una vez carpe diem.
Érase una vez Antonio Machado.
Érase una vez cuéntame otra vez.
Érase una vez tanto tanto instituto.
Érase una vez haz turismo educando a un país.
Érase una vez escuela para ser feliz.
Érase una vez profe.
Érase una vez M.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Città aperta, stanza chiusa

Per la mia sorellina Ida e per la sua sorella Cristina Pagliaro
- Y, tú, ¿cómo estás tú?

- No sé, de verdad, no sé cómo estoy. Ir a otra ciudad, que no es mi ciudad, ir a otro mundo, que no es el mío. A veces, la vida debería ser muy diferente, ¿no crees?
- Es que estás aquí, conmigo, ahora, en esta habitación, en Roma. Acabas de decirle a Francesco que te vas con él, que lo amas y que eres feliz donde él esté, pero yo te quiero aquí, conmigo, en esta ciudad.
- La de veces que nos hemos hecho daño, hey, sin saberlo. Como dos hermanas, como dos hermanas de una misma familia. La de veces.
- Sí, imagino. Uno hace daño a lo que más quiere y deja indiferentes a los que menos importan. Debería ser de otra forma: hacer bien, siempre, a quienes queremos, pero eso no pasa, eso no puede pasar. Nunca. 
- ¿Por qué? ¿Por qué no puede pasar? Porque crecemos, y crecer duele y crecer es vivir y vivir, desde el principio, ya lo sabes, es separarse.
- Y tú estás aquí. 
- Sí, contigo, llorando. Y simulando estar bien, porque estoy aquí, contigo, y quiero que Francesco sea feliz. Y me duele no serlo, no serlo de verdad. Y no sé, de verdad, no sé adonde me lleva, adónde me lleva Nápoles, su casa. No quiero irme, sorellina, no quiero irme de aquí. Roma, Roma es nuestra casa.
- Es increíble. No vamos a estar en la misma ciudad. Tú. Tú y yo. Y no vamos a estar en la misma ciudad. Cuando hemos estado siempre a dos manzanas, a diez minutos de camino. En Messina. En Sicilia. En Roma. No vamos a estar en la misma ciudad. Hay cosas que no deberían ser y además son injustas.
- Y saber que hay dolores que empezaron hace tanto. Cuando te fuiste de Erasmus, me alegré por ti, enormemente, ya lo sabes, pero la sensación de vacío, de soledad. No ha habido nadie en mi vida como tú, ya lo sabes. Nadie.
- Ahora tú, te vas, te me vas, a Napoli. Te me vas y no quieres. Otra vez el corazón en mil pedazos. Otra vez, la vida, porque sí, nos arrebata tantas cosas. Como cambiar de casa. Y ahora toca cambiar de ciudad. Tú y yo. ¿Y si nunca más estamos en la misma ciudad? 
- No digas eso, por favor, no lo digas. Duele. Duele saberlo por si es verdad. Duele saberlo aunque sea mentira.
- Francesco es feliz, ¿sabes?
- Sí, lo sé. Él es feliz. Es sólo que este es mi mundo, esta es mi ciudad y me gustaría estar siempre aquí, y reírnos, y llorar, como ahora, y ser las mujeres de Sex and the city. Y hacer fiestas de los años setenta y grabarnos en vídeo hablando de todos aquellos hombres que nos han hecho daño. Y de aquellos a los que hemos hecho daño. 
- Al final, siempre nos hacen daño los que más queremos, ¿no?
- Al final, es eso, es el daño, y ponernos una máscara, y sonreír porque es feliz alguien que queremos aunque nos esté destrozando por dentro.
- Una máscara para amor y amigos. Siempre una máscara. Abrázame, abrázame.
- Gracias, sorellina, gracias. Yo...
- No digas nada. Ti voglio bene.
- Anch´io.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Poemas

poemas arreglaos

sábado, 26 de noviembre de 2011

El intransigente XCVIII

- Sí, ya lo sabes, yo voto PP.
- ¿Cuánto ganas?
- Seiscientos euros, sin seguridad social.
- Entonces, ¿los votas por...?
- Está claro: para que no se casen los maricones.
- Ah, vale, ahora lo comprendo.
- ¿Comprendes? ¿El qué?

- Comprendo que está bien que te den por culo pero, claro, que se den por culo los demás, es pecado, no te jode.

viernes, 25 de noviembre de 2011

De pesadilla única

Se abre el telón. Aparece Mariano Rajoy en la calle Génova. Ha ganados las elecciones. Vuelve a aparecer; ahora está hablando con Aznar. Se cierra el telón. ¿Cómo se llama la película? Pesadilla antes de Navidad. Y, para qué mentir: también después. 

martes, 22 de noviembre de 2011

La que se avecina

Vinieron a por los pensionistas y como yo no era pensionista no hice nada. Vinieron a por los desempleados y como yo no era desempleado yo no hice nada. Vinieron a por los gays y como yo no era gay no hice nada. Vinieron a por los estudiantes y como yo no era estudiante no hice nada. Vinieron a por los profesores y como yo no era profesor no hice nada. Vinieron a por los rojos y como yo no era rojo no hice nada. Vinieron a por los perroflautas y como yo no era perroflauta no hice nada. Vinieron a por los obreros y como yo no era obrero no hice nada. Cuando, finalmente, vinieron a por mí, sólo quedaban los mercados.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Miedo XIX

Para Elena
- Hola, ¿qué tal? Me encanta verte. Ahora. Otros días. Siempre.
- A mí también. A veces es bueno dormir con alguien y no acostarse.
- Sí, aunque haya cosas que dan miedo. Estos días. Estas noches.
- ¿Qué no da miedo en estos días?

- Sí, qué no da miedo en estos días, preciosa. No sé, ahora tú. Ahora tú no me das miedo. Estoy aquí, contigo, y no me das miedo. Y no me da miedo el mundo. Aunque parece que se vaya a hundir de un momento a otro. Que este país se va a no se sabe dónde. 
- Pero ahora, estás, aquí, conmigo. Y no tienes miedo. Y a mí a veces me da miedo que no tengas ese miedo. Que sí tengas ese miedo a enamorarte de mí.
- Es que nunca he sentido nada tan intensamente.
- ¿Y qué, enano, y qué? El miedo no nos lleva a ninguna parte. Además, es solo miedo a enamorarte de la imagen que tienes de mí. Una vez se vaya esa imagen, aparecerá yo. Y estarás mucho más tranquilo, porque solo seré yo, con virtudes y defectos.
- Hey, no lo tengo tan claro. A lo mejor, es entonces, claro, cuando yo me enamoro de ti realmente, cuando me puedes por completo. Nunca he conocido a nadie como tú.
- Yo... no sé qué decir, no sé qué decirte.
- No tienes que decir nada. Mirarte es suficiente. Estar contigo. Eres hermosa. Y tienes escarcha de fresa en los cabellos. Me encanta ese color, me encanta que tu pelo sea rojo. Me encantas tú. Y me encanta estar aquí.
- A mí también.
- Sí, mira la calle es azul. La marea azul del PP. Da pánico. Pero tú estás aquí, y tienes tu pelo rojo. Y brillas como nunca. 
- Quedémonos, quedémonos aquí. Y no salgamos nunca. ¿Qué nos espera fuera? Recortes y más recortes. Y yo no quiero que nadie me recorte tus caricias, que nadie recorte tus miradas, que nadie recorte tus besos. 
- A veces eres de lo más tierna. O de lo más empalagosa, jajajajaja.
- Pero tengo pocas ganas de reírme. El mundo debería ser para gente como vosotros. Pero no. Nos lo están quitando todo. El mundo debería ser para la gente corriente. 
- Sí, yo no quiero vivir en los mercados. Yo quiero vivir contigo, jajajaja.
- Enano, me encantaría decirte tantas cosas. Y no me salen, no me salen las palabras. Es como si también me las hubiesen recortado, jajaja. No encuentro las palabras adecuadas, pero ya lo sabes, nunca me he sentido así. Me gustaría decirte tantas cosas. Y no puedo. Es frustrante. No me salen de los labios.
- No te preocupes, roja, solo tengo que mirarme en tus pupilas. Y me veo feliz. Como no me he visto en años. Gracias.
- De nada, sé que soy única, jajajajaja. Gracias a ti. Es genial sentirse viva cuando es un puto país el que se nos muere, el que se nos va a la deriva.
- ¿Y qué, roja, y qué? Estamos aquí, tú y yo, y todo presagia naufragio, y debería darnos igual. Estamos aquí, y el mundo no importa.
- Importa. Siempre importa. Ahora estamos aquí, aislados, pero así no se vive, enano, así no se ama. Se ama en el mundo, se vive en la ciudad. Y se es más fuerte en ti, porque me haces mejor cuando me piensas, me haces más humana. 
- Menos mal que no encontrabas las palabras, jajajajaja. 
- Me haces más humana, y haces que dese estar en el mundo, que desee mejorarlo, luchar por él. Yo, que nunca, he tenido fuerzas.
- Yo... sólo quiero quedarme aquí. Ahora soy yo el que quiere. Solo un poco más. Y después salimos al mundo y caminamos desnudos bajo la lluvia, y peleamos por nosotros.
- Por nosotros, enano. Por nosotros y por todos los demás. Podemos con ello. Y con mucho más.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Colores

Vota azul. Será la vida en rosa.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Exiliocracia

Para mi editora, Lourdes

Marginada en país ajeno. Marginado en país propio. Exiliados exteriores. Exiliados interiores. El mundo ha hecho que todos se encuentren. El mundo está lleno de exiliados. Esta será la próxima dictadura. Olvidados por los mercados, olvidados por los gobiernos, olvidados por su propia gente. Súmate al cambio; súmate a la nueva forma de gobierno. No seas como todos los demás; no te hagas tecnócrata; no cambies gobiernos. No seas gobierno. Se nadie. Sé exilio, my friend. Sé lo menos. Sé parte de la nueva dictadura. Sé exiliocracia. 

viernes, 18 de noviembre de 2011

Nada tan triste

Nada hay tan triste como no haber sido un cuerpo frente a otro, amándose, desnudos, bajo la lluvia. Nada hay tan triste que repetir los mismos gestos en todas las caricias. Nada hay tan triste como caminar por todos los charcos con paraguas por no dejar restos de barro en los dientes. Nada más triste que no vivir en la derrota, nada más triste que no reír en la derrota, cuando se vive perdiendo, siempre, derrota a derrota, hasta crecer. Nada tan triste como beber todas las noches de todas las rutinas. Nada tan triste como no saber que hay raíces que se enredan en tobillos. Nada tan triste como mirar y no ver más que defectos en todas las persianas. Nada tan triste como mirar al mar sin gafas. Nada tan triste como saber que todo el mundo duele y darnos solo en las tiritas. Nada tan triste como no devorar el sexo húmedo de otro cuerpo en las cocinas. Nada más triste que ser feliz a veces porque sí. La felicidad es la más angustiosa de las cárceles. Nada más triste que no tener cicatrices en la espalda si todo han sido arañazos en la noche, si todo en la noche ha sido sexo con amor. Nada tan triste como no entender que estamos de paso y no somos nada. Nada tan triste como saberse en todas las cadenas. Nada más triste que una mano que no haya penetrado con ternura, con ira, con rabia, un sexo, un sexo ajeno. Nada tan triste como derramar lágrimas cuando te vas cuando hay tantos sitios que esperan. Nada hay tan triste como ventanas sin luz en todas las almohadas. Nada hay tan triste como una estantería sin cerebros. Nada hay tan triste como saber que todo se nos va y nada más. Nada hay tan triste como acudir a todas las citas programadas. Nada hay tan triste como saber que todo nos lo quitan y nada más. Nada tan triste como una noche de luces sin estrellas y una ciudad. Nada hay tan triste como una mirada vacía en las pupilas cuando la vida nos pasa por delante y poco más. Nada hay tan triste como estar sin vivir en vida.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Parole per Heidi XXII

Cara Heidi,

caro fantasma de ojos verdes, ojos azules, caro fantasma de piel pálida y mirada profunda, cuánto tiempo sin saber de ti. Te escribo para decirte que no te digo nada que tú ya no conozcas o si acaso para escucharte vagamente ya las mismas palabras. Y entras, de repente, y como siempre, casi sin esperarte y en silencio y también preguntas, también tú, en tardes de frío en pueblos de montaña, hola, cómo estás, qué tal todo, hace tanto tanto tiempo, y faltan entonces las palabras, mi manca, bella, mi manca l´italiano ma parlare con te è sempre un vero piacere, ahora que me dices que estás, por fin, cuánto te odio, estás de vacaciones, llevas días sin campo, tardes sin recoger manzanas, días sin estar con ropa en tantísimos mercados. Tiempo para ti, como siempre, bella, tempo per te, adesso e sempre, tempo con luce, con la tua luce en estas largas noches. Y estás bien, estás bien, porque tienes vacaciones y vacaciones, claro, es viajar, y esta vez toca Berlín, cuánta calor, cómo, calor en Berlín, ahora, Y ayer, hace poco, volviste de Berlín y para mí hay primavera en Berlín, acaso mayo, y encontraré tus huellas en todos los rincones por pensar en poco en ti y saber que hay momentos en que estuvimos juntos bajo algunas farolas de Sevilla, en aquellos puentes por los que tanto caminaste, en los que tanto nos reímos, mamma mia, cuántos payasos, Sevilla, y me cuentas que fuiste a visitar a un amigo sevillano en Berlín y nos reímos y no, nunca vienes a verme a mí, y dices, hey, espero que sea broma, y, claro, cómo no, cuántos payasos, cuántos payasos comimos juntos y todavía escarcha dorada de tus cabellos en tu casa, y pasaron rápidos los días, algunas veces estuvimos solos, pasaron lentos los días, algunas veces reímos durante horas y te encanta, cómo no, te encanta la ciudad, Berlín, y me gustaría preguntarte tantas cosas pero todas se me olvidan. Y toca hablar italiano, y saber si vivir es abitare, avitare, y es vivir, qué más da, y para qué preguntas si sabes, si ya lo sabes, bello, para qué preguntas, pero no, no todo, nunca todo, y entonces la curiosidad y te toca preguntar entonces cómo es algo que no puedes olvidar, no, que necesitas, y sé que sabes y no lo necesitas y entonces son cosas, sí, ¿no?, que no puedes quitarte de la cabeza, y sí, cómo no, claro que sí, entonces sabes, cosas sobre la vida, pero no, cómo contarte, fue algo entre Berlín y nosotros, y otra vez, otra vez no saber, otra vez la curiosidad y no saber cuando se quiere saber, fantasma de ojos verdes, a veces azules, cuánto tiempo sin hablarnos. Imagínate, entonces, que ahora, tú y yo, hablamos a altas horas de la tarde, y que es Sevilla, pero ya lo sabes, que el sur ha quedado ya en tus venas y a veces lo escribes con tus dedos y son tantos, tantos los sitios que te han visto llegar y ya te saben, bella, y saben de ti y de tu curiosidad, de tus ojos con necesidad de conocer  y es tanto lo que conoces. El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho, decía Cervantes, tantos tantos sitios, fantasma de ojos verdes y mirada azul. Y te pienso otra vez y como siempre y otra vez y como siempre te sonrío y te sé, ya con ganas y en la vida, de viaje ya en mis manos, de viaje ya en las pupilas.
Ti voglio bene, Heidi.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Focu di raggia

Per la mia sorellina Ida. Mi manchi.

Vuelvo al sur. Como quien busca el sol en días de lluvia. Y llueve. En Roma. En Sicilia. Aquí. Llueve en todos los sures. Piove adesso, non adesso. Y la vida, la vida gira, no deja de dar vueltas. Pasa la vida en las sillas y no, nos sentamos. Anda, camina, corre. Ganas de no aceptar otro tiempo que el de las venas en el corazón, otro horario que el de los encuentros a deshora, los encuentros en los entretiempos. Anda, camina, corre. La vida, la vida en todas las mesas. Y bailar descalzos bajo todas las lunas en día de lluvia. Bailar a orillas de un volcán y sentir fuego en los dedos, escribir con las manos tiznadas, ya a sangre y canción, sangre y verso. Y Carmen, Carmen Consoli susurrando al oído, Guarda l´alba. Los minutos, los minutos vuelan: un rostro nuevo con el que decir hola a todas las mañanas, con el que sentir tantos brazos en los brazos, tantas caricias en las sábanas y más. Ya Navidad. Y el sur, otra vez el sur y como siempre. En equilibrio precario y qué más da. Todos los veranos del mundo en una botella, en una casera, todos los inviernos del mundo en una lata, todas las playas del sur en un tren y mucho más. Sur de noche azul de estrellas, todos los recuerdos del mundo en un espejo. Las sillas de un anfiteatro con bambina impertinente y tanto tanto trabajo en las rodillas. E la vita, sorellina, non molto lontano da qui, adesso che la bellezza vera delle cose abita nella galera del tuo sorriso.

martes, 15 de noviembre de 2011

Súmate al cambio

La mañana del veintiuno de noviembre, al despertar de un sueño intranquilo, Sorel se encontró en la cama transformado en un español de bien. 
¿Qué me ha pasado?, pensó. No era un sueño. Había perdido la capacidad crítica con respecto a su país, todo le parecía, en un país que antes creía república bananera, tierra de un tercer mundo en el que apenas había algo por luchar, extraordinario. Ganas de fumar, de ir a los toros, de comprarse un piso por reactivar la economía, por ahogarse en la burbuja inmobiliaria, ganas de apalizar perroflautas, ganas de dar el mejor de los abrazos a Manolito Palomares. Estado del bienestar, por fin, por fin privatizado. Y la casa, las cuatro paredes de la casa, ya reformuladas. Y en todas las paredes, fotos, fotos de Mariano, don Mariano ya. Fotos de Cospedal, doña Cospedal. Fotos de Esperanza, doña Esperanza. La esperanza con dolores.
La mirada de Sorel se volvió hacia la ventana, y el mal tiempo le entristeció; se oían gotas de lluvia golpeando sobre los marcos de las ventanas. Hasta la lluvia han traído, pensó, el primo tenía razón, vaya timo de cambio climático. ¿No será mejor que duerma un rato más y me olvide de estas tonterías?, pensó entonces. 
Pero no fue posible. Aullaban las huestes a lo lejos, también cerca. Aullaban todas las huestes: súmate al cambio, súmate al cambio. Y así lo hizo: cambió de país en cuanto le fue posible. 

Este relato está total y absolutamente basado en Súmate al cambio, de Sorel. Si Lucy puede copiar, qué me lo impide a mí. 

lunes, 14 de noviembre de 2011

Insomnia

Para MC
El tintineo de la lluvia sobre todas las persianas. Afuera, el mundo, afuera. Campanas a medianoche y esta incapacidad para dormir cuando se necesita. Insomnes buscando una palabra, las letras adecuadas con que encontrar una canción de cuna con la que sentirse protegidos. Afuera, el tiempo, afuera. El caos de los cajones que se abren para dejar rastros de vida en todas las baldosas, en todos los pijamas. La incertidumbre de todas las palabras que se pierden en todos los enchufes. Sucede, a veces, sucede. Olvidamos que nuestras gafas han aprendido a caminar, lo olvidamos por completo. Sucede, entonces, que nuestras gafas caminan hasta llegar a los espejos, por contemplar, por una vez, las imágenes dormidas de todos los insomnes. Sucede entonces: un pequeño destello de vida en la orilla de tus labios, la vida sin más y porque sí, a estas horas de la noche. El caos de la belleza palpipante de tus venas en tus pupilas. Sucede entonces: belleza, tanta belleza, duele. La belleza incesante de una playa en calma en la que descansan todas las olas, en el borde tranquilo de ya con luz tu sonrisa.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Viernes en tus dedos

Para MC

Hace un día de calor espléndido en todas las persianas. Hace un día de sol con sombras en todos los escaparates. La ciudad despierta, lleva despierta horas, y todo invita a las aceras. Todo invita a escaparse de todos los escaparates, salir a los rincones y encontrarse una sonrisa cómplice en las miradas. Todo invita a un día de tapas en las paredes, el olvidado apetito de saberse con hambre cuando la alegría se pasea en tus pupilas. Todo es más en los fines de semana si hay luz. Todo es más si la vida nos invita a cada instante. Todo es más ahora. El olvidado milagro de sabernos vivos sin más, porque sí, y encima disfrutarlo. La sencillez de beber un vaso de agua cuando se tiene sed. Sed de calle. Sed de serenidad. Hambre de belleza en la escarcha ya seca y en silencio de tus cabellos. La sencillez de compartir un plato de caricias cuando se está con hambre. Hambre de aceras. Hambre de calma. Hambre de belleza en las yemas ya con ternura de tus manos. Toca despertar entonces, despertar a todos los cajones, buscar en todos tus bolígrafos las letras exactas para decir, aquí y ahora, la vida y yo, nunca a contratiempo. Y saber que son más felices viernes como estos si por un momento al menos descansan en tus dedos.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Despierta

Para MC

Al amparo de un dolor de cabeza que se derrama en las venas, que se derrite en el corazón (el tiempo es ya témpano en los labios, dolor en los dientes, un pálpito impronunciable en las uñas) no hay más que ofrecer que el amparo de un gesto amable, de una caricia que nos haga sentir bien, un momento con palabras a media tarde que haga de la noche más oscura la mejor de las mañanas. Y mirar entonces en el espejo y no encontrarnos al saber que otro nos piensa y estamos, por un momento y más, sentados en su silla, mirándonos con otros ojos, haciéndonos más luz, más raíz, más canción.

martes, 8 de noviembre de 2011

El intransigente XCVII

Para Viky
- Hey, qué tal.
- Bien, todo bien. ¿Y tú?
- Bien, también. ¿Viste ayer el debate?
- No, ¿por qué? Si dos personas hacen lo mismo aunque digan lo contrario y lo llaman debate, mal vamos.
- Bien que hiciste la verdad.
- ¿Tan malo fue?

- Bueno, malo, malo... Entre patético y lamentable, más bien. Joder, si dicen que ha ganado Rajoy, un tío que leyó más de quinientas veces lo que tenía escrito en sus papeles. ¿Qué pasa? ¿No sabe pensar por sí mismo?
- ¿Realmente, tengo que contestar a eso?
- Y, eso, cuando no abría los ojos. Era terrorífico. El monstruo de las galletas, vamos.
- Sí, a partir del 20 las galletas son recortes. Se va a sentir en su salsa.
- Anda que el otro. Toda la puta noche sin poder decir nada. ¿Qué coño iba a decir? Ahora voy a hacer esto y lo otro. Coño, si no lo has hecho en siete años de gobierno. Ahora, que eres otro y diferente.
- Bueno, ¿y de qué hablaron toda la noche?
- Jajajajajajajajaja.
- Pero, bueno, ¿de qué te ríes?
- Mira, el de la gaviota, habló y confundió, por ejemplo, poblaciones de Cádiz con Sevilla. Y lo dan ganador, por dios, ganador.
- Pero, bueno, me refiero a los temas...
- Bufffffffff, te digo de lo que no hablaron. Acabamos antes. No hablaron de inmigración, de política exterior, de defensa, de energías, de cambio climático, del 15M, de violencia de género, de derechos humanos, de regeneración democrática, de cooperación, de modelos productivos, de corrupción y cultura, etc.
- Joder, ¿entonces a qué coño fueron esos dos títeres?
- Pues a que va a ser. A decir todo la puta noche y tú más, que parecían protagonistas absolutos del Salsa Rosa de la política...

domingo, 6 de noviembre de 2011

El intransigente XCVI

- Hey, qué tal. Cuánto tiempo.

- Sí, que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal la vida?
- No va mal, la verdad, no va mal. ¿Y la tuya?
- Tampoco anda mal. Aquí, andamos, esperando mañana a la fiesta de la democracia.
- Ah, sí, ¿mañana es el referéndum de los griegos?
- No, hombre, no.
- Coño, no me digas que mañana hacemos un referéndum en nuestro país. Mejor todavía.
- Que no, joder, que no.
- ¿Entonces?
- Mañana es el debate.
- El debate, ¿qué debate?
- ¿Cuál va a ser? El debate entre Rajoy y Rubalcaba.
- Pero, bueno, para que haya debate, ¿no tiene que haber dos personas que opinen de forma diferente sobre algo?

viernes, 4 de noviembre de 2011

Canción de cuna para MC

Hay pueblos del sur que han perdido el norte y en los que se ha ido la luz algunas noches. Hay calles del sur en las que siempre se anda dejando tiempo en las aceras, calles del sur con ventanas en las que se pierden todos los rayos del sol en las persianas. Alguna vez, se escapa alguna lágrima, alguna vez. Ahora que hay chicas preciosas del sur que hacen de una playa su casa y de otro país su hogar que sienten toda la nostalgia del mundo en sus tobillos. Ahora que hay chicas preciosas del sur que saben que estos no son sus rincones, que no es este su lugar en el mundo, que saben que no, que estos no son sus niños, que hacen de cada lunes ganas irremediables de volver a una ciudad con río en la que dejarse toda una vida en las orillas. Ahora que hay chicas preciosas del sur que hacen de cada lunes al sol lunes sin sol en los que siempre es bueno tener a alguien al lado, por compartir algún gesto, por compartir unas palabras, por compartir un rato de tiempo en el que nunca nunca nunca estar sola, tampoco un instante. Como hay jueves de bar y tapas sin cansancio en los que es bueno estar solo y tampoco. Hay chicas del sur de maravillosa sonrisa que se encuentran a oscuras y no se saben, chicas del sur de maravillosa sonrisa que dan calor a los sillones más fríos, luz a los abrazos más apagados. Hay chicas del sur de maravillosa sonrisa en cuyos labios uno camina por, sencillamente, caminar por el horizonte para descubrir, entonces, que el mundo es más humano desde allí. Alguna tarde, llueve, y llueve. La lluvia lo malo que tiene es que no viene de tus dedos. Hay días de lluvia con cansancio en que, sencillamente, sería bueno estar en otra parte, disfrutar de una caricia, de un hola qué tal, mi vida, alegre llegas, hermosa eres, pero sólo hay una almohada que desea sin más dormir. Duerme que duerme, el tiempo; duerme que duerme, la vida; duerme que duerme, despierta, la lluvia. La lluvia lo malo que tiene es que no viene de tus manos.  Hay chicas del sur  que hacen mejor el rincón que habitan y regalan palabras con chocolate que se derriten en la venas para dar calidez al corazón. Hay sonrisas del sur maravillosas bajo la lluvia que se calan en los huesos, sonrisas del sur que dan cobijo a tanta triste espera y una brisa en las baldosas que da lugar a un brillo enorme en las rodillas. Hay un brillo enorme que se enciende, fin de semana ya, en tu casa que ahora sí es tu casa, en tus sábanas que son ahora tus sábanas, fin de semana ya en tus espejos, un brillo enorme que se enciende, ahora que duermes con la mejor de tus sonrisas, un brillo enorme que te ilumina a ti y tu lugar del mundo, un brillo enorme que se enciende en tus pupilas. 


martes, 1 de noviembre de 2011

Sopa de ganso

La jornada parlamentaria del PP valenciano, en la que ayer se analizaron los presupuestos de la Generalitat para 2012, iba a finalizar con una sonrisa pero acabó con irritación para un buen número de diputados populares. ¿La culpa? Una de las obras maestras del cine: Sopa de Ganso, de los hermanos Marx.Varias son las razones: empezaron la película en versión original y pocos la entendieron; volvieron al idioma español y ya demasiados la entendieron. Algunos compararon a Rita Barberá con la aristócrata que aparece en el film (ya quisiéramos nosotros reírnos alguna vez con ella, pensó alguno de los presentes); otros vieron en Camps al antiguo gobernante (algunos pensaron, ya quisiéramos nosotros, porque hay muertos vivientes que no nos dejan en paz); algunos pensaron es increíble que en tiempos en los que se nos odia tanto, se haga una parodia sobre nosotros (algún otro, más lúcido pensó, joder, lo han clavado). De 55 que empezaron a ver la película, quedaron doce: no, no se confundan, señores, estaban echando una cabezadita. Casi ninguno de ellos, entendió, claro, que la escena que más debería haberlos molestado (la lucidez siempre brilla por su ausencia) es aquella que le hace saber a cualquier idiota (¿qué es una cosa que tiene un gran bigote negro, que fuma un gran cigarro negro y que es un verdadero pelmazo negro? no, no vale Asnar como animal de compañía) que los recortes sólo sirven para enfurecer. Aunque, claro, ya se sabe, si no te gustan mis principios, tengo otros, por si hemos recortado, claro, nunca se sabe, los anteriores.