jueves, 27 de diciembre de 2012

El intransigente IX

Para Lola Palacios
- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Buff, me estoy leyendo la LOMCE así que imagina.
- Hasta los cojones, imagino, hasta los cojones.
- Tiene cojones de que ya en el primer párrafo hablen de economía y competividad.
- ¿Competitividad?
- Sí, sí, la palabra que ellos tienen para esclavitud.
- Bueno, quieren que el país sea más competitivo. Tampoco es un problema.
- Coño, es que los que quieren que el país sea más competitivo son unos auténticos incompetentes.
- Hey, hey, que si han llegado tan lejos, por algo será...

- Pues claro. Porque al inútil de Wert lo han puesto a dedo Rajoy. Bueno, Rajoy y los obispos. A la inútil de Mato igual. A la inútil de Báñez lo mismo. Bueno, a esta Rajoy y la Virgen del Rocío. Tiene cojones que hablen de competitividad aquellos que han sido puesto a dedo por un inútil que también fue puesto a dedo. 
- Sí, dicho así suena regular. Pero, bueno, por los menos están los exámenes externos para saber el nivel de estudiantes e institutos.
- Sí, claro, otras minucias impuestas por inútiles que han suspendidos varios exámenes para llegar a presidente. 
- Hey, que por lo menos, Rajoy ha llegado a presidente. Vale, después de dos intentos y de pelear contra el presidente más inútil que hemos sufrido. Pero, por lo menos, ha llegado...
- Ya ya. Como Arenas, ¿no? Tiene cojones que los alumnos que no aprueben ese examen tengan que perder un año y que este absoluto inútil tenga ya un puesto en Madrid. Marca España, hipocresía pepera.
- Bueno, bueno, piensa que a lo mejor lo que no quieren es que alguien  como ellos llegue al poder. 
- Y ya, para colmo, la semana pasada, salimos con la recortá.
- Coño, por lo que que cuentas como para no salir con la escopeta.
- ¿Qué escopeta ni qué niño muerto? Salimos con la recortá, con la nónima recortá. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El intransigente VIII

Para Sorel
- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bien, bien, desconectando de todo, olvidando por momentos el mundo.
- No hace falta que me lo digas, no. Coño, si no tienes ni twitter, que hasta el Papa lo tiene ya, joder.
- ¿Cómo? ¿El Papa tiene twitter?
- Que si tiene twitter, y no veas la cantidad de seguidores, que tiene.
- Y su cuenta, ¿cómo se llama?
- Pontifex.
- Buaf, si no me dices, me creo que es una marca de condones.
- Toma ya, siempre tan exagerado.
- ¿Pero, bueno para qué twitter? ¿Y para qué tantos seguidores? Pero si ya tiene a dios de su parte.
- Deberíamos escribirle algún tuit, ¿no?
- ¿Por?

- Hombre, después de escribir que si el burro, el buey, que si los reyes magos son andaluces, pero también nosotros podemos escribir, ¿no?
- ¿Y qué escribirías tú? Dime, dime.
- Qué sé yo. Por ejemplo, hey, sigues al papa en twitter, ¿no es para preocuparse?
- Ni de coña, para preocuparse sería que el papa me siguiera a mí.
-  ¿Algo más? Di sin miedo, di.
- No sé yo: por ejemplo, la Virgen María no es virgen.
- Anda que no: la Virgen María no es virgen ni la Virgen del Rocío crea empleo.
- Buffffff, no sé yo si te estás pasando, porque vas a mosquear y mucho, a católicos y a peperos.
- Ah, entonces no hay problema porque estoy mosqueando al mismo grupo.
- Buffffff, no sé no sé. Como se entere algún ministro, vamos a tener que salir por patas de este país.
- Eh eh eh, que solo nos estamos riendo por facebook.
- Coño, pues por eso, como se enteren, nos fusilan, que para eso tiene muro.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El presidente que nunca estuvo allí III

Hola, buenas noches,

me llamo Mariano y probablemente me conozcan de promesas anteriores como "No subiremos el IVA", "No recortaremos en Sanidad", "No recortaremos en Educación", "No subiremos los impuestos" o "Conmigo bajará el desempleo". Hoy venía hablaros de otra promesa: "Subiremos las pensiones" y sí, sabed, sseeñoresshh, que sí, que hemos estado a punto, a punto de cumplir estas promesas, pero, claro, una cosa es lo que uno desea y otra la realidad, y es la realidad, sseñoresshh, la realidad la que ha impuesto la no subida de las pensiones. ¿Qué culpa tengo yo, qué culpa tenemos nosotroshh de que la realidad se llame Bruselas o, perdón, de que Bruselas sea la realidad? Estoy rodeado de gente que no escucha a los demás, la mayoría silenciosa, sí, esa que compró televisiones de plashhhma a créditos cuando no tenían dinero, esos que, como nosotrosshh han vivido por encima de nuestrasss posibilidades. ¿A quién se le ocurre? Uno se compra televisiones de plashhma y, claro, me ve diciendo que subiré las pensiones, que no recortaré en Educación, ni en Sanidad y, eso, señores, es una vergüenza, porque se ve que la realidad no es lo que queríamos y nos lo está imponiendo todo. La realidad, señoressh, la realidad no es lo que sale en la tele, es lo que sale en la Biblia, por eso, he dejado Educación en manos de curas, por eso, y porque se dice que no escucho a nadie, cuando eso, ya lo saben, es mentira, yo, que escucho a los más desfavorecidos: a los curas, fieles vigilantes de la realidad espiritual de mi país; a los bancos, fieles vigilantes de la realidad material de mi país, a los más desfavoreciosshh, señores, sépanlo y no se dejen mentir por esas televisiones de plasma que se compraron por encima de las posibilidades del NO&DO de RTVE, esas televisiones con color donde sale alguien que se parece mucho a mí diciendo cosas como que no recortaremos en Educación, como que siempre dará la cara, etcétera. Decir que no escucho a la gente, por favor, yo que he elegido como ministra a una mujer que no ha trabajado un solo día de su vida para poder decir que nadie como ella sabe de desempleo, una mujer de bien, que va a misa a los domingos y pide a la Virgen del Rocío que nos saque de la crisis, porque, claro, lo que es nosotros, no sé yo si vamos a poder; yo, que he escogido a un ministro de Hacienda que ha hecho una amnistía fiscal que ha recaudado casi la mitad, perdón, casi un tercio, bueno, que ha recaudado algo de dinero de una no amnistía fiscal, sino regularización fiscal de las buenas, un ministro que, además, muestra que somos fuertes con los poderosos, señoreshh, que hemos tenido que venir nosotrossh para crear un impuesto a los bancos, sí, un impuesto de cero euros, pero impuessshto, al fin al cabo, y hemos sido nosotros, señoressh, nosotrosshh, bueno, yo; yo, que he escogido como ministro de Educación a un tertuliano que sabe bien que las clases tienen que ser como Dios manda, y los niños también, y la Educación, y el gobierno. Es más, Dios tiene que ser como Dios manda. Pero ahí están, ahí están los pensionistas, ahí están los autónomos, ahí están los pequeños empresarios, ahí están los estudiantes, ahí están los discapacitados, estropeando el maravilloso legado que yo voy a dejar a este país, ese maravilloso legado que me va a permitir salvar a España arruinando a todos los españoles, perdón, perdón, no a todos lo españoles, sino a los españoles que no son de bien y no vienen, como nosotroshhh, de familias franqui..., quiero decir, de familias que vivieron un largo tiempo de placidez, pero, bueno, ese es un pequeño precio, ¿no? 
¿Que no escucho a la gente? ¿Yo? ¿Por favor? Yo, que he escuchado a los bancos alemanes y franceses y he cambiado la Constitución, yo, que he puesto la deuda de todos los bancos por encima de todos mis ciudadanos, por favor. Que soy una persona como Diossh manda, por favor; lo triste es que mis ciudadanos, claro, que me lo dicen mis hililloshh de asesoress, no estén a mi altura. Es que, ya saben: it is very difficult todo esto...

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El intransigente VII

- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo sí...
- Y qué tal todo.
- Recordando a Machado. Qué lamentable...
- ¿Lamentable? ¿Por?

- Imagina. Para mí es el ejemplo paradigmático de aquellas personas que quisieron algo mejor para este país, más allá de un país de charanga y pandereta. Y mira...
- ¿Mira?
- Mira dónde acabó. Exiliado, completamente pobre, como tantos otros entonces. Si viera ahora este país, sería tristísimo, realmente triste.
- Y otros se quedaron. El corazón de la patria, se llamaban.
- Sí, el corazón putrefacto de un país que sigue siendo el mismo. Los mejores se exiliaron o fueron asesinados y quedaron los amantes de la nada, los amantes de una patria que no ofrecía nada excepto una bandera.
- Hey, por lo menos ahora no nos asesinan. Algo hemos mejorado.
- Sí, ahora no nos asesinan. Ahora nos matan de hambre. Y, como entonces, los mejores van a irse.
- Normal, con tanto recorte y unos sueldos de mierda, quién quiere quedarse.
- La gente que no quiere volver al medievo no tiene visión de futuro. Como si no lo supiéramos. 
- España. De charanga y pandereta. 
- España. La historia de Machado...

jueves, 22 de noviembre de 2012

Hasta doler

Contemplé tu risa fría en todos los calendarios, dormidos como estaban tus dedos en mis cajones. Busca restos de ti, tu rastro, huellas del daño que la historia de dos manos que se conocieron en una escalera dejaron en las baldosas. Está el suelo gélido sin tus ropas, buscando, a cada instante los tobillos con que te dormías en sus esquinas. Gélido el suelo, gélidas las ventanas, a veces, las farolas aúllan tu nombre. Estar y no saberte cerca, estar y perderte en los tejados, lejanas ya las alas con las que dices hola al mundo cada mañana. Duele el corazón, duele, de estar vivo. Literalmente. Duele ocupar una cama y no encontrar más cuerpo en tu cuerpo que unas sábanas sin calor. Duele el corazón, duele. De estar vivo. Literalmente. Y hay techos, techos con luna, como el que miro en estos momentos, que me hacen saber de ti y no dudar, despertar mi pecho en tu pecho y saberme ahora en tus pupilas, mirar techos con luna y saber que hay nubes con cielo que nacen que nacen de tus muslos y alcanzan las más altas cornisas. Amor de ciudad, noche de estrellas con luz que a veces duele. Hace daño saberte aquí, a mi lado, y no tocar con mis brazos tu boca, saber de ti a todo instante y no dormir en tus paredes. Y todo. Todo duele. Duelen las lámparas en las que no habita tu sombra, duele el mar en que ya no viven tus caderas, húmeda como es esta tarde de sol ya sin charcos, ya sin tus zapatos. Descalza, y viva, nada como saber de gente que está viva y camina para no morir en todas las orillas. Hace daño, hace daño estar vivo, y saberte aquí. Duele, duele estar vivo, literalmente, duele hasta quererte porque te quiero hasta doler y duele quererte. Me cala quererte hasta los huesos porque te quiero hasta doler. Tan tan tan viva a cada instante en en cada gesto, tan desnuda en mis venas, derramada ya toda la sangre sobre tantos bordillos. Para dar un paso y luego otro hasta estar a tu lado y no perderte. Ahora que duele, duele el corazón de estar vivo a cada noche. Estás. Y te quiero hasta doler.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

El intransigente VI

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bien, bien. Hoy me siento feliz.
- ¿Cómo? ¿Feliz? ¿Tú? ¿En este país?
- Pues sí. El Tribunal Constitucional ha avalado el matrimonio homosexual.

- Sí, es una gran noticia. A veces, parecemos un país de gente inteligente. A veces. Por cierto, dice el ministro de Justicia que acata la sentencia.
- Un momento, un momento, ¿me estás diciendo que el ministro de Justicia acata... una decisión de la Justicia?
- Sí, parece increíble, ¿a qué sí?
- Lo malo es que han tardado siete años en avalar el matrimonio. Siete años...
- Bueno, mira Rajoy, que ha tardado muchos más en llegar a ser presidente. Aunque ahora que lo pienso, este no es el mejor de los ejemplos. 
- Sí, es como mezclar peras con manzanas.
- Sí, más o menos. Pero, bueno, ya ha salido la caverna mediática a decir que será matrimonio pero no es matrimonio; ya ha salido Rouco Varela a decir que desde hoy la familia ha quebrado.
- Pero, bueno, qué sabe él de la familia, ¿está casado o algo así? En fin, lo que yo te diga, como mezclar peras y manzanas.
- Si vieras ahora a los del PP: sí que parecen manzanas, sí, huyendo de las peras, de las manifestaciones en las calles; de las declaraciones contra el matrimonio homosexual. 
- Buff, parecen los grandes defensores del matrimonio gay. 
- Bueno, del matrimonio gay, de la constitución, de los derechos civiles, de los trabajadores.
- Joder, no sé por qué no voté por ellos.
- Ni yo ni yo.
- Lo creas o no, será que estoy vivo, pero yo creo que es final de un régimen que se está muriendo.
- Sí, sí, se estará muriendo, pero, coño, nos está matando en el camino.
- Lo peor no es eso, que no esté matando, sino que no nos van a permitir ni entrar en los hospitales mientras nos asesinan. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Perros de Presa

Perros de presa que critican hasta la saciedad lo público cada vez que pueden. Perros de presa cuyos miembros más destacados de la manada llevan viviendo de lo Público desde hace décadas: Esperanza Aguirre entre ellos, desde 1979, criticando, acaso, lo público porque hay poco y ellos son demasiados; Fátima Báñez, que no ha trabajado ni un solo día de su vida; Cospedal, que no ha trabajado jamás en el sector privado. 
Perros de presa que se venden como buenos gestores y han arruinado algunas de las comunidades que han tenido en sus manos. Ante todo austeridad, austeridad, aeropuertos sin aviones y Fórmula 1. Perros de presa que se venden como buenos gestores y beben botellas de agua mineral a cinco euros el litro. Perros de presa que se venden como buenos gestores y han arruinado a un país en el camino. 
Perros de presa que se presentan como liberales e intervienen siempre que pueden en favor de sus intereses y sus oligopolios: entre ellos, José María Aznar privatizando Endesa; subvenciones a la FAES y etcétera.
Perros de presa que se presentan como defensores de la honestidad y hacen del delito de la amnistía fiscal una defensa a ultranza de los ladrones de guantes blancos y dedos negros que ensucian el corazón de toda sociedad en que se encuentra, de todo perro dócil que los defiende.
Perros de presa que se dicen educados y flexibilizan la Educación hasta destrozarla, hasta hacerla nada, hasta hacerla volver décadas atrás y más. Perros de presa que se piensan cultos y afirman que la fuga de cerebros no es un problema, ahora que parece que sus cerebros están en plena fuga y cuya única solución, parece, en sus manos, volver al Quadrivium.
Perros de presa que se confiesan como buenos católicos y hacen de la mentira un arma de destrucción masiva. Perros de presa que han jurado sobre la biblia sus cargos y decían, no, no subiremos el IVA; no, no subiremos impuestos; no, no abarataremos el despido; no, no bajaremos las pensiones. Perros de presa que se confiesan como buenos católicos y atacan a los sectores más débiles de una sociedad que se va perdiendo por momentos. 
Perros de presa que se proclaman patriotas y están vendiendo el presente y futuro de millones de españoles a intereses extranjeros. Perros de presa que se presentan feroces porque no hay más democracia que la suya, ni más alternativa que la austeridad y no son más que perros falderos, dóciles mascotas  que lamen la mano de pastores alemanes que andan destruyendo todo aquello que encuentran a su paso.  

viernes, 19 de octubre de 2012

El intransigente V

Para Sorel
- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí...
- Y, ¿Qué tal todo?
- Nada. Ayer no llevé a mi hijo a la escuela. Nos fuimos a la manifestación. 
- Vamos, que eres uno de esos padres irresponsables de los que habla Nosferatu.
- ¿Quién?
- Nosferatu, coño, Nosferatu. No me digas que Wert no es clavado. Además, que es como los vampiros. Le está chupando el dinero a la Educación. Ya sabes lo que dice: que se pueden conseguir mejores resultados invirtiendo menos.
- Bueno, bueno. Si se pueden conseguir mejores resultados, invirtiendo menos, ¿por qué le están dando más dinero a la privada?
- Además, tú eres padre, y profesor de la pública. Vamos, que si no eres ETA poco te falta. Eres un enemigo público, que lo sepas. 
- Sí, de todo han dicho hoy en 24h. Un señor con bigote ha dicho que somos los que más cobramos de Europa. Casi na. Pero, vamos, que ya ha dicho otro, de pelo cano, que lo que se necesitan es profesores que se preocupen por sus alumnos, que los eduquen y no los manipulen.
- Toma ya. Habló de putas la tacones. Pero, vamos, ya te vale a ti ver el NO&DO. Son ganas de torturarte. 
- Entre eso y lo que no han aumentado el número de alumnos sino que los están flexibilizando. Claro que ahí tienen razón. No sabes lo flexibles que tienen que estar para entrar en esas clases abarrotadas.
- Normal que salgamos a protestar. Normal que seamos unos irresponsables y saquemos a nuestros hijos a la calle.
- De todas formas, tampoco es para preocuparse. Recuerda que Springsteen decía que hemos aprendido más en tres minutos de un disco que en toda una vida en el instituto.
- Sí, el problema es que aquí, al ritmo que vamos, la única canción que se podrá dar en Música es Cara al sol, que seguro que aparece en los cambios de Educación para la Ciudadanía. Y las letras se tendrán que analizar en Lengua y Literatura, seguro.
- Ainsss, España, ese país en el que, al cambiar de hora, no se retrasa el tiempo sesenta minutos sino cuatro décadas.

jueves, 18 de octubre de 2012

Parole per Viky

A un mundo de distancia. Hay momentos que están a un mundo de distancia y se saborean con los dedos, noches que se hacen tardes y permiten un descanso, bajar la voz hasta hacerse un cuerpo y hablar con las manos: lenguaje no verbal en los labios. All around the world: Cádiz, Viena, Murray, Nashville y un sin fin de aviones que, a veces, nos dejan sin maletas, nos dejan sin ropa en la que descansar en las baldosas, en pasillos en los que un beso es más que un beso y un minuto es una noche de lluvia sin paraguas. Qué lejos todo. Qué lejos, para bien, tu país, y saber que tu país es volver a los años cincuenta, saber que hay lugares que no nos merecen, lugares a los que no merece la pena volver porque se nos han quedado pequeño. Lontano lontano il mondo. Volver a los años cincuenta, a grises, al blanco y negro, ahora que tus uñas han sidoA  verdes, y son tus ojos rojos en algunas fotos, marrones en otros. A un mundo de distancia, hay almohadas que nos dicen buenos días más tarde y paisajes que conocemos por primera vez en las calles, palabras que se pronuncian en todos los idiomas y vienen a decir lo mismo: pasa un buen día, pasa el mejor de los días, no olvides que eres tú, y vales mucho, y son palabras que se acuerdan de ti en todos los idiomas. I know you know that I am not telling the truth. Maybe. A un mundo de distancia, la mirada es frágil y se piensa que, al despertar hay alguien a nuestro lado y pueden solo ser cojines. Y esas palabras breves que nos recuerdan, escenas de películas que nos habitan para hacernos saber que de todos los pasillos del mundo, por qué tuve que pasear por este, paseo ya compartido. La soledad de estar entre todos y saberte única, de saberte dormida entre tantos despertadores, de saberte despierta en tantas casas y no olvidar el placer de los pequeños detalles, de un trozo de pan con nocilla que llevarse a la boca, el placer de saber que se es más joven a un mundo de distancia y más inteligente si se viaja, si se está en todas partes y se van dejando trocitos de ti en todos los rincones. El sur y tus orígenes. El mundo y sus acordes: visitar ciudades con acordes, esquinas con música con los que volver a ventanas desde las que la brisa hace de las suyas y te esparce en tantos árboles. Tú y tus raíces: ya, sin más; tú, viviéndote, disfrutándote en todas las ciudades.

jueves, 11 de octubre de 2012

En otras palabras

Para Laura González
- Hey profe.
- ¿Qué tal todo, pequeñita?
- Hey, hace siglos que no hablamos. ¿Qué tal todo?
- Bien. Bien.
- Recuperando fuerzas.
- ¿Algo que contarme, profe?
- Nada, nada. La vida, que sucede en todas partes, imagino.
- ¿Qué tal la vuelta a España?
- Bufff. Bufff. ¿Qué tal la vuelta a Granada?
- Bufff. Bufff. Yo he preguntado primero.

- Bueno. Siempre cuesta volver. Y más a un país en el que, cuando cambien la hora en este octubre, vamos a volver a la década de los cincuenta. 
-¿No te han llamado para trabajar, profe?
- Eh, no, no me han llamado. Así que no deberías llamarme profe, que hace cuatro años que no te doy clase y más de cuatro meses que no le doy clases a nadie. 
- Uno es lo que es profe, y tú serás siempre lo que eres. 
- A veces, cambiamos, pequeñita. Basta un momento. Un momento que se convierta en días, que nos haga recordar nuestra fragilidad, para saber que nuestro camino puede ser otro.
- Qué poético. Como que eres profe de Lengua. Y qué críptico. Como que eres profe de Literatura.
- No, ahora no. Es lo que te decía: la fragilidad.
- ¿La fragilidad?
- Sí. La fragilidad no consiste en saber que podemos rompernos en cualquier momento, consiste en olvidarlo por completo.
- Ah, buena frase. ¿De quién es?
- Ni idea. De Shakespeare o de Alejandro Sanz. Lo que te decía era eso: basta un momento para saber que nuestro camino puede ser otro. No sé: cada vez empieza a resultarme más absurdo lo de volver a dar clases. De alguna forma. No sé ni cómo explicarlo.
- No, no sabes porque es mentira. Uno es lo que es profe. Y no lo que no es. Ni eres anónimo. Ni eres no profesor.
- ¿Eso qué quiere decir?
- Lo que he dicho, profe. Ni más ni menos.
- ¿Y Granada?
- Una ciudad preciosa. Mágica.
- ¿Te has encontrado con...?
- Una ciudad preciosa. Mágica. Además, es mejor dejar el corazón en los cajones al salir de casa. Así, nadie nos lo quita.
- Pequeñita, que difícil es entenderte a veces.  
- Profe, que no soy Rajoy. 
- Ya ya. Sigue siendo difícil. Deberías ser maestra. De Lengua y Literatura.
-  Mmmmmmmmmmmmmmmmmm.

martes, 9 de octubre de 2012

Marionetas

Para Sorel
Érase una vez una vieja carpintería en lejanas tierras del norte que había creado marionetas de perfecta docilidad pero, con el tiempo, esas tierras se quedaron pequeñas. Ambiciosos, como eran, esos carpinteros de la misma tijera, decidieron llevar el modelo de su negocio a tierras más lejanas, a tierras del sur, para lo que necesitaron entonces marionetas de las mismas astillas que habían creado en el lejano norte. No fue difícil. Decidieron, además, para convencer a todo súbdito de que eran inocuas, que también habría en ellas, astillas de los rincones en los que habían crecido. Probaron y probaron hasta crear, así lo pensaban, la marioneta perfecta, la marioneta más dócil a sus intereses. Para acercarla a los súbditos quisieron llamarla Mariano, nombre campechano donde los haya. E insertaron en sus hilillos el programa que habían instalado en marionetas como esta: hemos vivido por encima de nuestras posibilidades; necesitamos austeridad, hay que hacer lo que hacer; austeridad o paro; Europa, Europa, Europa. A veces, el programa chocaba frontalmente con los retazos que también habían insertado para acercarlo a sus súbditos, que le decía: no tocaré Sanidad, no tocaré Educación, vamos a generar empleos. Consecuencia de este sí y no, no o sí, si pero no y todo lo contrario, crecía, no su nariz, sino el número de votos (la deliciosa ingenuidad de los súbditos, pensaban los carpinteros del norte). Y las mentiras disimularon el programa pernicioso de la marioneta llamada Mariano hasta que llegó al poder, aupado por tanta mentira inocua hasta ese momento. A partir de aquí, el programa se apropió de cada decisión tomada y, día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, repetía el mantra norteño: austeridad, austeridad, recortes, recortes. En soledad pensaba: soy un personaje de ficción que no puede luchar contra la realidad. En sociedad huía de súbditos que le preguntaban o arremetían contra su modelo de programa buscando siempre el auditorio más cercano a sus premisas, a las premisas de los carpinteros que empezaban a reconocer que la suya era una marioneta defectuosa hasta extremos vergonzosos. Tampoco importaba: seguía a pies juntillas el programa preestablecido olvidando en el camino a todos aquellos súbditos que le habían entregado mando total y absoluto. Tampoco importaba: iba desapareciendo, a un ritmo brutal, el aprecio por las tierras del sur ahora que su marioneta pasaba más tiempo cada vez en el sur. Defectuosa, como era, los carpinteros del norte sabían que acabaría también por mentirle a ellos pero tampoco importaba, ya que los hilillos de una marioneta siempre podían ser recortados para instalarse en otra. Y así, la marioneta Mariano solo podía pensar: soy un personaje de ficción que ha movido sus hilillos por encima de sus posibilidades.  

jueves, 4 de octubre de 2012

El intransigente IV

Para Lola Palacios
- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué has estado haciendo en estos días?
- Nada, ver la tele, que todavía estoy recuperándome. Que si el 25S, que si el 29S.
- Sí, está siendo duro, sí.
- Bufff, qué cantidad de cardenales.

- ¿Eh? Macho, me parece que tú no estás bien todavía. No eran las jornadas católicas, eh, sino una cantidad brutal de violencia gratuita la de esos días. 
- Pues eso digo. Qué cantidad de cardenales dejarían esos golpes. Este país da pena. Ni una dictadura, vamos. 
- Una pena que no pudieras estar allí.
- Sí, una pena. Debo ser uno de esos de la mayoría silenciosa.
- ¿Sí? ¿Y eso? ¿No te manifiestas y estás de acuerdo con las medidas de estos inútiles?
- Qué cojones. Porque gritamos una y otra vez por un cambio de modelo y no hay quien nos escuche. Coño, que parece que la voz del pueblo es un grito en el vacío a la que nadie responde. Así que sí, la mayoría silenciosa porque esta gente nos ha dejado de lado.
- Bueno, bueno, no te quejes. La verdad es que no pueden escucharte porque el presidente, por ejemplo, no está ni en el país. Y, por lo visto, no va a aparecer por aquí en un mes.
- ¿Y eso? ¿Está cansado de que se rían de él por aquí o qué?
- La agenda, que la tiene muy apretada. 
- Más bien diría yo el barco...
- ¿El barco?
- Sí, ya sabes. El barco, porque las ratas son las primeras en abandonar el barco que se hunde. Y, aquí, además, son las ratas los que lo han hundido. 

viernes, 21 de septiembre de 2012

El intransigente III (nota para los de la LOMCE, III=3)

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí. 
- Y, ¿qué tal todo?
- No sé: muy raro, ¿no? Rajoy es presidente del gobierno, ¿no?
- Sí, aunque tú no te lo creas, yo tampoco. 
- ¿Sabes? Ahora que me estoy recuperando, y viendo las barbaridades que quieren hacer con Educación, creo que voy a hacerme heladero. 
- ¿Heladero? ¿Por...?
- Sé que sería mucho más feliz, lo tengo claro. Además, como Wert lea los posts o los tuits que escribo, no me deja volver a trabajar en Educación en mi puta vida. 
- Pero, vamos a ver, alma de cántaro, ¿cómo va a saber leer ese ministro si el que peores notas saca?
- Coño, pues sí que es curioso, el ministro que peor notas saca y es el que más reválidas ha puesto. Además de llamar eficiencia a los recortes y más recortes.
- Normal. Ha reformado la educación para que todos estemos a su pésimo nivel. Como todo español de bien que se precie, es un envidioso, claro. 
- Realmente, en serio, debería hacerme heladero. Sería más feliz. 
- Tranquilo. Seguramente en su momento no detectaron tu talento en el colegio.
- ¿Mi talento de heladero?
- Pues claro. Si fueses un alumno de hoy en día, te lo habrían detectado y te habrían canalizado para un módulo de heladería.
- Coño, pues sí que es verdad, pero como soy de EGB...
- Imagino que pondrías "jelatería" que ya sabes que les interesan nuevos esclavos, perdón, ciudadanos, quería decir...
- ¿Rajoy es presidente del país? ¿De verdad?
- Claro que sí: un ejemplo para la juventud. Es la prueba más certera de que cualquier incompetente puede llegar a algo.
- Me estoy acordando del momento en que el padre le dice a Homer Simpson  que su país tiene leyes para que la gente como su hijo no pueda llegar a ser presidente. Yo quiero esas leyes para mi país, que lo sepas.
- No sé yo, que allí llegó Bush al poder, recuerda.
- Buff, tienes toda la razón. Rajoy, presidente; Wert, ministro de educación. En fin...
- Ya sabes lo que dicen, ya.
- No, no lo sé.
- Viva el Wertis manque mierda.

viernes, 14 de septiembre de 2012

It Seems Like Old Times

Cuando despertó, el verano había terminado; septiembre había llegado y con él, otra vez, la escuela y los tuppers, casi olvidados en su memoria. A veces recordaba, tal vez soñaba: clases de treinta alumnos, otra vez, y patriotas de hojalata que vendían su país a precio de saldo a extranjeros; es la deuda, estúpidos. Y saber que nos vendieron, por completo. La educación, ya herida de muerte, en manos de gaviotas. Bastaba mirar un poco más cerca: no eran gaviotas, eran buitres; no eran rosas; eran espinas no era una venta, era un saqueo. Y patriotas de hojalata que nunca estaban allí. Todo eran hilillos de esperanza que se iban perdiendo, hilillos de verdad que cosían una tierra maltrecha por encima de nuestras posibilidades. Patriotas de hojalata que no hacen otra cosa que crear espejos a su imagen y semejanza: Bertín en la dos, también el rey, carne ya cocida. El espejo esperpéntico de un país moribundo que no hace otra cosa que ahogarse en sí mismo; un país de pobres que escogió a un puñado de ricos para que los sacara del hoyo: ese el legado político, esa la cultura. Y algunos hombres buenos que dejaron su vida en otro país por este: España de charanga y pandereta, todavía, a día de hoy, tantos años después. Todavía. Todavía hoy.  Han vuelto los viejos tiempos, para quedarse un tiempo, dicen. Y el mañana parece cada vez más efímero.

jueves, 13 de septiembre de 2012

El intransigente II

- Hey, qué tal.
- Bien, bien.
- Me dejaste preocupado el otro día, ¿sabes?
- Normal, decirte que casi me quedo en Sicilia.
- Sí, es duro. Bufff....
- Pero, bueno, ya estás aquí.

- No, si eso es lo que digo que es duro. Volver. Acostumbrarse a un país que ha retrocedido cincuenta años en el tiempo. Eso sí que es duro.
- Si lo pintas así, está claro, es durísimo.
- Lo pinto, lo pinto: en blanco y negro y con grises. Qué país, un país de pobres que vota a un grupo de ricos para que los saque del hoyo. Casi na...
- Sí, y ya no nos queda ni la radio para defendernos. 
- ¿Y eso?
- Bufff, han cancelado Carne Cruda, cesado a grandes profesionales. Lo de siempre, vamos. Volver atrás, con prisa pero sin pausa. 
- Joder, miedo me da ver lo que van a hacer con la dos. 
- Ni te preocupes. Habrá música. Mira, por lo menos algo medianamente decente. 
- Bueno, bueno, donde dije música, di que van a contratar a Bertín Osborne.
- Joderrrrrrrr. Casi na. 
- Y, bueno, no es para música, es para un programa de contenido social. 
- ¿Cómo? Pero, ¿eso es verdad?
- Sí, ya te digo yo que sí. Bueno, por lo menos no van a hablar de la familia real en el programa de Osborne. 
- Mira, por lo menos...
- No, van a hablar porque, para hablar de reyes y demás, tendrán otro programa...
- Arghhhhhhhhhhhhhhh....

lunes, 10 de septiembre de 2012

Érase una vez I

Érase una vez el helado del paseo marítimo de Salvuccio.
Érase una vez una mujer que conocía Sicilia como las cenizas de sus manos.
Éranse una vez sillas del Wunderbar en una casa rural.
Érase una vez una casa rural llamada Casale Praia.
Érase una vez Branca.
Érase una vez Polli.
Érase una vez Generoso.
Érase una vez un veintisiete.
Érase una vez un veintinueve.
Érase una vez trinacrias.
Érase una vez once.
Érase una vez una piadina.
Érase una vez un sindaco llamado Peppe.
Érase una vez la edicola di Matteo.
Érase una vez un campesino llamado Giovanni.
Érase una vez dormir bajo todas las estrellas del mundo.
Érase una vez caro Hino, ti presento Fabrizio de André.
Érase una vez un viaje pendiente a Reggio con Basi.
Érase una vez Tarantella di luna.
Érase una vez Mina.
Érase una vez el doctor Fillone.
Érase una vez todas las iglesias de un día.
Érase una vez una mujer que sabía todos los idiomas del mundo.
Érase una vez una mujer con niño que amaba la naturaleza.
Érase una vez un hombre, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Érase una vez un payaso sabio llamado Fra.
Érase una vez un niño que buscaba lugares para estar en paz consigo mismo.
Érase una vez una profesora llamada Cle.
Érase una vez una sorellina en Exeter.
Érase una vez Ninni.
Érase una vez Il cinema sopra Taormina.
Érase una vez La Zattera dell´Arte.
Érase una vez In volo sopra il mundo.
Érase una vez una granita.
Éranse una vez noches de limoncello.
Érase una vez spaghetti allo scoglio.
Érase una vez una tortilla.
Érase una vez un revuelto.
Érase una vez una familia de locos.
Érase una vez un siciliano renacido.
Érase una vez in bocca al luppo.
Érase una vez en nuestro pensamiento.
Érase una vez el retorno de una sonrisa.
Érase una vez la Sicilia.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El intransigente I

- Hey, cuánto tiempo sin vernos.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, hey, esta vez por poco nos quedamos sin vernos mucho más.
- Sí, la verdad es que sí.
- Qué frágil es todo a veces.
- Tú lo que no querías es venirte.
- Hombre, ahí te doy la razón. Es que venirme, a mi país, casi na.

- La sensación es rara. Yo estuve en Nápoles, en un hospital. Y creía que había despertado dos años antes, así me sentía. 
- Bueno, eso no es nada. Yo he podido ya volver a España y tengo la sensación de que he despertado cincuenta años antes. 
- Hey, no es una sensación. Eso es real.
- ¿Ves? Tenía que haberme quedado. Allí todo es tranquilidad.
- Coño, sí, la tranquilidad está bien, pero te habías pasado de tranquilidad. Una cosa es la tranquilidad y otra, coño, la tranquilidad eterna a la que casi llegas.
- Si es que está claro que no quería volver.
- Por cierto, ¿sabes que el lunes entrevistan a Rajoy en Rtve, esa cadena que se ha cargado a Carne Cruda? 
- Joder, lo que yo te diga: para casos y países como este, la tranquilidad debería ser... eterna.

jueves, 16 de agosto de 2012

El intransigente XCIII

- Hey, cuánto tiempo.
- Hey, pero tiempo. Yo creía que te habías ido hasta de vacaciones.
- Y yo. Y yo. Pero no ha podido ser. Al final he hecho lo que decía el ministro Soria y estoy pasando las vacaciones en mi país, como todo patriota que se precie. 
- Anda, pues sí que no me lo esperaba, sí. Y, ¿dónde las estás pasando?
- ¿Dónde va a ser? En mi casa, que no tengo un solo euro.
- Vamos, pobre como un desgraciado.
- Eh, eh, que en España no hay pobres, solo ricos con alto déficit de flujo monetario. Mira si tengo tiempo ahora para todo que a veces hasta escucho las noticias.
- Anda, entonces estarás al tanto de todo lo que pasa por aquí.
- Sí que estoy, sí.
- ¿Y?
- Buff, ¿seguro que quieres que te conteste? ¿seguro?
- Pues claro. 
- Bueno, la verdad es que no hay día en que no me descojone. Todo lo que sea reírse es bueno siempre.
- Sí, ¿Y eso?
- Como si solo hubiera una cosa: imagina, una defensora del pueblo que es marquesa. Marquesa y defensora del pueblo. Casi na. 
- Hey, a lo mejor es la marquesa del pueblo. Recuerda que en este país hay hasta una princesa del pueblo.
- La verdades que sí, y ahora, claro, por fin, entiendo porque han multado a una persona que  llevaba una bandera de la república. 
- Hombre, es que mezclar política y deportes está muy feo, la verdad.
- Verdad, verdad, por eso Rajoy no se ha hecho nunca una foto con la selección de fútbol, o con los deportistas olímpicos, ¿a qué no?
- Rajoy, el hombre que todavía no se ha encontrado a sí mismo. Ni a su país.
- Ni lo ha encontrado él, ni lo han encontrado sus acólitos.
- Hey, hey, no seamos tan pesimistas, que Cospedal ha dicho que este gobierno no va a dejar a nadie en la cuneta.
- ¿Cómooooo?
- Lo que acabas de escuchar. Ha dicho, sí, que su gobierno no va a dejar a nadie en la cuneta.
- Coño, ahora comprendo lo de la bandera republicana. 
- ¿Y?
- Pues está claro. Han multado por lo de la bandera republicana y después se han sentido culpables, así que han dicho: hey, hey, no vamos a dejar a nadie en la cuneta que esa es herencia de nuestro tito Paco y, claro, queremos que se note poco.

jueves, 2 de agosto de 2012

El intransigente CXIV

- Hey, cuánto tiem...
- No lo digas, ni se te ocurra decirlo. Pero si parecemos una pareja. Hablamos casi todos los días.
- Cuánto tiempo, iba a decir, pero nada nada...
- Y, ¿qué tal todo?
- Joder, que me lo preguntaste ayer. Igual: tampoco han pasado muchas cosas, ¿no?
- No creas, no. Han pasado algunas. 
- Ah, sí. Y ¿ha pasado...? ¿Qué ha pasado en estas horas?
- El rey, que se ha caído.
- ¿El rey? ¿Ha caído? ¿Por fin? ¿Ya somos un país de verdad? ¿Una república?
- No, coño, no. El rey se ha caído. SE ha caído. Si vieras la de fotomontajes que han hecho.
- Buaf, para reírse muy bien, pero pensar que no somos ni una triste república bananera, sino una monarquía. Qué triste, de verdad. 
- Y, además, se ha caído esa bandera de Colón de no sé cuántos metros. 
- Huy huy huy. El rey, luego la bandera. Eso son señales, está claro.
- Sí, lo que no sé es si han detenido al viento por ultraje a la bandera, no lo sé.
- Dales tiempo, amigo, dales tiempo. De todas formas, hay más señales: Rajoy ha hablado.
- ¿Cómo? ¿Ha hablado? ¿Ha dicho algo? ¿Algo inteligente y digno de escuchar?
- Tampoco te pases, eh, tampoco te pases. Ha dicho que están de acuerdo con lo que ha hecho el BCE, que son conscientes de que le están pidiendo grandes esfuerzos a los ciudadanos, etc. 
- Bufffffff, y todo ese sufrimiento ¿nos llevará a algún lugar?
- Según el gobierno y acólitos está claro que sí. 
- ¿Y ese lugar es...? 
- Está claro. Esta España va a estar, como el rey y la bandera: por los suelos, vamos. 

jueves, 26 de julio de 2012

El intransigente XCII

- Hey, cuánto tiempo.
- Pues sí que hace poco tiempo, sí, que nos vimos hace días.
- Sí, la verdad es que sí. Pero es que he estado pensando.
- ¿Pensando? ¿Tú? ¿Y duele?
- Bueno, la primera vez sí pero, después, uno se va acostumbrado.
- Vamos, que pensar es como hacer el amor, por lo que me dices.
- Bueno, casi casi, porque yo me acuerdo de mi primer amor pero he olvidado mi primer sentimiento.
- Es que, claro, lo importante es lo importante.
- En serio, pensé en lo que decías. Eso de lo caro que eran los entierros.
- Sí, de lo caros que eran y de que yo iba a donar mi cuerpo a la ciencia.
- Eso quería preguntar. ¿A qué ciencia, coño, a qué ciencia, si también la han enterrado?
- Buff, ahí me has dado, ahí.
- ¿Entonces?
- Yo qué sé: joder, que me tiren a una cuneta. Total, están acostumbrados.
- Hey, hey, no podemos ir por ahí, que eso es mirar al pasado.
- Ahí tienes toda la razón. ¿Para qué mirar el pasado cuando nos están haciendo caminar hacia él a pasos agigantados?

viernes, 20 de julio de 2012

Parole per Heidi XXVI

Cara Heidi, 
te escribo porque sé que, como cada año, has crecido un poco, tan solo un poco más, y hace mucho, tal vez poco, que no sabemos el uno de la otra, la otra del uno, el norte del sur y viceversa. Cuánto tiempo en los días, cuánto tiempo. Y tú siendo tú, bello fantasma de ojos celestes, en las montañas, olvidando el mundo, cercana la vida a tus tobillos, ahora que tus manos están en todas las rocas, a escasos metros de tus dedos. Dijiste, como has dicho siempre: el mundo, el mundo queda lejos, lejos la gente; quiero, a mi lado, personas, y personas, pocas, están en ti casi desde siempre, casi desde que es el norte, hace frío y el verano está en otras latitudes. Tal vez esté, en el norte, lloviendo ahora, tal vez esté tu piel calada, sean tus piernas parte de la lluvia y sean tus labios ya sed de agua, ahora que tus pies caminan por charcos que se crecen y alimentan a tus árboles. Tal vez, solo tal vez, no haya habido sol esta mañana y tú pienses en mí y en todas tus ciudades ahora que el sur quema, quema otra vez como cada verano y el sol derrite todos los cajones. Busco alguna de tus cartas y arden las letras en las que me cuentas que has vuelto a casa y pronto estarás en cualquier otra parte porque sí, porque tu casa es el mundo y todas sus orillas. Es viernes hoy, ahora, mientras cumples años, y lo celebras; queda, apenas, en estas aceras, un poco de brisa que echarse al corazón para sentirse fresco, para sentirse vivo, solo por saber que se puede ser norte algunas veces y encontrar un poco de frío en las paredes. 
Caro fantasma, 
cuánto habrás crecido en tantos días, ya lejos y en otras tierras que te han visto caminar casi entre nubes, descalza ya y con raíces, cercana a todas las ventanas que te vieron sonreír mientras llegabas, que te vieron sonreír mientras volvías. Eras tú y estabas. Eras tú y te soñabas sola y ya sin gente, hablando del placer de los pequeños placeres que se te han hecho imprescindibles: una copa de vino con amigos, un paseo en bici en las montañas, escalar hasta olvidarte de ti, de ti misma y tus cansancios, de ti misma y tus derrotas, ser tú una y la alegría.  Eras tú y estaba lejos la tristeza, lejos la ciudad y el mundanal ruido, tú y la tranquilidad de saber que estáis tú y tus palabras, que hay días en que hablamos y el tiempo se deja descansar en todos los balcones. Eras tú y estaba lejos la nostalgia, eras tú y estaban las noches del sur con verano en las azoteas. Se podía ver la ciudad desde allí, se podían ver los meses desde entonces y pensar, durante un momento y muchos más, que estás tú, estás tú y el norte, hace frío y lluvia y tiene el sur apetito de ti y tus latidos, durante un momento y muchos más que, como siempre, te has olvidado del mundo porque el mundo te habita y se es feliz en todos tus entornos. Ti voglio bene, bella.

lunes, 16 de julio de 2012

El intransigente XCI

Para Lola Palacios
- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo.
- Y, ¿qué tal todo? Contento, imagino.
- Contento, ¿por qué?
- Joder, porque el PP está perdiendo apoyo social a pasos agigantados.
- No sé, yo, eh, no sé yo, que estoy seguro que le votaría la misma gente. No sé yo.
- No creo que la gente sea tan ingenua, ¿eh? Han visto su verdadera cara y no van a caer otra vez.
- No sé yo, que somos un país muy cainista. Aquí lo importante no es que a los demás les vaya mejor sino tan mal como a nosotros mismos. La envidia, ya se sabe.
- Ya, pero creo que la envidia no se da solo aquí, sino en todos los países. Al final tampoco somos tan diferentes.
- A lo mejor tienes razón.
- Sí, el PP se está acabando.
- Ya, ya pero mientras lo hace está enterrando a este país en el camino.
- Bufff, ahí sí tienes razón. Coño, es que parecemos tontos. Si la gente estuviera informada.
- No esperes tú mucho de un país cuyo presidente dice que su periódico favorito es el Marca, no...
- Es que me jode que insulten una y otra vez a lo público cuando todos ellos no hacen sino vivir de lo público. 
- Hey, hey, no seamos injustos: todos no, solo casi todos. La Espe vive del erario público desde el 79, Cospedal no ha trabajado en su vida en el sector privado, Fátima Báñez no ha cotizado ni un día de su vida y es ministra de desempleo, la hija de Fabra... mejor me callo.
- Sí, es mejor que nos van a enterrar de tiempo.
- Hey, hey al precio de los entierros a mí no me entierra nadie, yo donaré mi cuerpo a la ciencia, jajajaja.
- Es que creo que a los dos nos jode igual que machaquen aquello de lo que viven.
- Coño, es que para ellos lo público es como las drogas.
- ¿Cómo?
- Sí, sí, así es lo público: hay muy poco y ellos son muchos. 

jueves, 12 de julio de 2012

En los bolsillos

Para Laura
A orillas de un mar del sur, hay violines que se han movido en estos días al compás de las olas. Hay gestos en los bolsillos que incitan al olvido pero han olvidado las manos las palabras con que deberían recoger esos gestos. Tiempo de cambio. Es bueno que todo cambie para que algunas cosas vuelvan a ser lo mismo. Tiempo de encontrar la belleza en los dedos si uno sabe mirar. Tiempo de escuchar silencios de aliento. A orillas del mar del sur hay unos ojos preciosos que tienen estrellas en sus manos, tortugas en sus pestañas, unos ojos que habitan mañanas en las que es posible protegerse del frío y del dolor de los días de este mundo, de estos rincones en los que el dolor se hace ajeno. Hora de sacar los dedos del pantalón y señalar a la luna de un cielo con nubes ahora que hay un poco de calor y la noche se ha llenado de estrellas. Caen entonces las pestañas con tortugas para decir que la madrugada ha traído una brisa de verano con la que refrescar todos los desiertos que se convirtieron en las estaciones que nunca quisimos visitar. Y al amparo de las estrellas que palpitan un nuevo día, que palpitan todos los años que han pasado, los desengaños que acabaron por resultar la puerta a una nueva casa, más acogedora, crece la más hermosa de todas las sonrisas, una sonrisa de labios carnosos que cuenta historias de hambre y sed que dan alimento a los abrazos más hambrientos, que roban las nostalgias más sedientas. A orillas de un mar del sur hay unas piernas que llevan pulseras de caricias en los tobillos que hacen que los turistas caminen a su lado cada vez que se acercan a esa playa. A orillas de un mar del sur está uno de los rostros más inmensamente bellos que se puede encontrar en todas las arenas, calmado después de tanto dolor, esperando, de manos de alguien que sepa apreciar la más hermosa de todas las bellezas, una primera mirada, alguna otra caricia, por volver a tener en sus ojos el placer de universos que en ella todavía han sido inhabitados. 

miércoles, 11 de julio de 2012

Cuéntame cómo pasó

For my brother in arms, Sorel

En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, once de julio de dos mil doce, ha pronunciado el  líder sabias palabras: nos sobra mucha España. A estas sabias palabras ha respondido, no podía ser de otra forma, con aplausos cerrados a su amado líder. Nos sobra mucha España, ha continuado: funcionarios, parados, personas dependientes, sindicalistas, autónomos. Algún periodista no ha preguntado si esos funcionarios eran, por ejemplo, Esperanza Aguirre, que lleva viviendo del Estado, perdón, amada patria desde 1979; Cospedal, que jamás ha trabajado en el sector privado; acaso Fátima Báñez, que no ha trabajado ni un solo día de su vida y ahora es ministra de Desempleo, a la virgen del Rocío gracias. Nos sobra la España roja, de la que cual solo queremos la sangre que le seguimos y seguiremos chupando. Han vuelto los aplausos. La camada, ya se sabe, ha de lamer al líder por si el invierno es frío y se presenta calentito. Alguien ha dicho entonces: ha vertido usted gasolina por las calles de este país. Hubo un poco de miedo entonces pero, rápidamente, recordaron que habían subido el IVA y que al precio de los combustibles no les daba ni para encender un adoquín. Retomó el líder entonces su discurso y contó hermosas parábolas de princesas y reyes que sirven al pueblo y no merecen ser sacrificados. El sacrificio, añadió el amado líder, pertenece a los parias, entre aplausos de su camada. Y les hizo saber que no debían sentirse culpable: después se confesarían ante el daño, si hubiera alguno, eso sí, realizado. La camada habló entonces: no, amado líder, no, todo es bueno, tú eres nuestro dios, la luz al final del túnel, el detergente que blanquea nuestros bolsillos, el que nos da chuches. Se escucharon entonces risas, más aplausos y la convicción absoluta de que, por fin, el adorado líder acercaba su amada patria al regreso al futuro más deseado: la España franquista. 

lunes, 2 de julio de 2012

Tierra quemada

Para Manolo Lay y Sorel
En noviembre de 2011 un comando compuesto por un grupo de los mejores psicópatas de este país fue elegido por una serie de promesas que nunca llevaron a cabo. No tardaron en arrasar con la tierra que les había sido entregada, haciendo de la mentira un arma de destrucción masiva, haciendo del lenguaje un arma de destrucción masiva: ellos no mentían, recortaban verdades; ellos no recortaban efectivos, optimizaban recursos; ellos no seguían al de la barba, obedecían al del bigote; haciendo de la FAES el campamento de verano en el que vivir cara al sol. Así, decidieron, por el bien del país en que ellos habían crecido, ese pedazo de tierra que ha cortado de raíz todas las esperanzas, hacer crecer, sobre las tierras por las que ellos caminaban, verdes raíces, fértiles plantas, una nueva tierra. No pudo ser: nada crece sobre una tierra calcinada. 



jueves, 21 de junio de 2012

El intransigente XC

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, qué tal todo.
- Mejor, mucho mejor.
- ¿Cómo?
- En serio, desde que Rajoy es ministro de las Islas Salomón, muchísimo mejor.
- ¡¿Cómoooo!?

- Lo que yo te diga: ayer lo presentaron en la cumbre del Desarrollo Sostenible como primer ministro de las Islas Salomón. 
- Buahhhhhh. Casi nada. Lo de Desarrollo Sostenible imagino que va porque desde que ellos han entrado aquí no hay quien pueda consumir nada. Cada más pobres, así que desarrollo sostenible absoluto. Y luego decimos que no son ecologistas.
- Yo pensaba: por favor, que alguien le prohíba desde ya salir desde ese país. Desde ya.
- Joder, seamos sinceros. ¿Por qué le deseas eso a los pobres habitantes de Islas Salomón?
-Ya, tristemente tienes toda la razón. No le desees a otros lo que no deseas para ti.
- Bueno, bueno, no discutamos: ni para ellos ni para nosotros, vamos a partirlo en dos.

lunes, 18 de junio de 2012

Vivir en tiempos peperos

Cuando se despertó, las tijeras todavía estaban allí.

miércoles, 13 de junio de 2012

El intransigente CIX

Para Enrique Fernández Machado
- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿cómo va todo?
- Bufffffff, con decirte que si alguien me pregunta le digo que soy neozelandés.
- ¿Y eso?

- Es que decir que eres español, ahora, es duro, ehhhhh. Y más después de leer el artículo de nuestro amado líder, ese que dice que las personas de familia de bien son más inteligentes. 
- Pero, bueno, eso, ¿lo ha escrito él?
- Te digo yo que sí. Además, ni siquiera tiene razón y él es el ejemplo perfecto.
- ¿Qué pasa? ¿Es de familia humilde?
- ¿Qué familia humilde ni qué tonterías? Lo que es, es imbécil, sin más.
- Pero, bueno, mira que eres exagerado.
- Eh, eh, perdona, que que no lo digo solo yo. Hoy mismo, un eurodiputado inglés ha dicho que es el más incompetente de los presidentes europeos. Y mira que era difícil.
- Bueno, eso es Inglaterra, que es euroescéptica, pero seguro que Alemania no ha dicho nada así, seguro.
- Pues tienes toda la razón: la prensa alemana no ha dicho que es imbécil, ha dicho que es Pinocho y que miente más que habla. Y no, no lo ha dicho, pero ha dejado caer que hay que ser imbécil para presentar un rescate como una victoria.
- Bueno, bueno. Somos Europa, coño, ni que fuéramos África.
- Buf, qué poco has leído tú los periódicos en estos días. No se le ocurrió otra cosa al inútil este que comparar a España con Uganda. Y, claro, están que trinan.
- Pero, bueno, si estamos mucho mejor que en Uganda, no me digas que no. 
- Espero que sí, pero tú dale tiempo a esta gente, dale tiempo, que ya sabes que nada le gusta más que los grises y volver a un pasado, si es posible, en blanco y negro.
- Joder, está claro, por lo menos tenemos el fútbol donde arrasamos y es imposible que ellos hagan el ridículo, ¿no?
- Jajajaja, pues tampoco, que tuvieron que votar hace días contra una de las leyes que ellos mismos habían aprobado. Sí, somos el ridículo de África, de Europa, de América...
- Eh eh, a mí no me mires, que yo también soy neozelandés.

viernes, 8 de junio de 2012

Échate un cantecito

La cultura está en los márgenes.
Alan Moore

Hay obras que crecen con el tiempo, van dejando huella, poco a poco, en los lugares a los que se acerca, en los rincones más curiosos, si es bueno el mensajero y un placer el mensaje, un placer lo que se dice, el placer de hacer llegar el carnaval hasta el monte de Venus, casi na, fuego. Un disco que ya se ha escuchado, cada verano, en Sicilia, bajo todas las estrellas del mundo, al amparo de una tortilla de patatas, al amparo de un vino del sur que se deshacía en todas las ventanas. Echo de menos, ese si no te das cuenta de lo que vale, el mundo es una tontería, que tanto escuchamos Heidi y yo en las calles de Sevilla, que siempre me lleva a ella, a esos ojos verdes que se pierden casi cada día en las montañas, esos ojos azules que se encuentran a casi cada rato en los rincones más apartados de este mundo, ese quejío flamenco (si vas dejando que se escape lo que más querías) lleno de alegría. Veinte años, ya, veinte años desde entonces. Ese Echo de menos que nos llevó a buscar más y encontrar a veces. Superhéroes de barrio que acabaron por visitar todas las ciudades: Lobo López, esa copla canalla que siempre poníamos como ejemplo en las clases de español para extranjeros, sí, oh yeah, es una típica  conversación entre dos enamorados en el sur, siempre el sur, siempre Kiko. Hace cuánto tiempo, y me alegro tiempo, no me lo esperaba. Ese concierto en Cádiz, con Sorel, y ese himno, ese superhéroe gaditano, de barrio, por encima de tantas cosas. Ese descaro burlón de alguien que hace del humor un arma y no ha dejado de ser fiel a sí mismo: veneno, puro veneno. Ese coro a una y acordarse de Sorel, los dos coro a una, nuestra canción, coño, parecemos novios: se ha tomado tres botellas de Coca-Cola llenas de vino de Chiclana, ainsssssssssss Joselito, y haberla escuchado en Alcalá, en el Lope de Vega, en ese maravilloso concierto de casi tres horas, con Raimundo Amador, tanto tanto veneno, veneno que tomaras tú veneno tomara yo, esas letras de tanta jondura poética,  la sencillez de los grandes, siempre. La sencillez de letras que subrayan la magia de lo cotidiano en canciones como Me siento en la cama, ese canto calmado al pensamiento, ese canto tranquilo a la rutina, ese canto lorquiano a la inspiración: seis pájaros en mano pero ninguno vuela. Y a la posibilidad de no encontrarla. Y volver a Heidi y sí, ya lo sabes, siempre,  las cosas que yo sé las sabe un tonto cualquiera, mi corazón va solitooo por la carretera, la alegría, bella bellisima, en sol mayor. Tu sol de aquí, del norte, a veces. Y esas letras que brillan al compás de una percusión que queda en los oídos y hace escribir a los dedos: ni con agua en los bolsillos se me enfría el pensamiento. Una obra, que es el sur y se, graba, qué cosas, en London, y ese precioso diario en que se descubren, como en tantos otros momentos de veneno, de mucho veneno perlas deslumbrantes, las cosas pierden la magia de tanto usarla, pero no, hay obras que no se pierden, que no se pierden esa magia. No se pierde la magia En un mercedes blanco, otro superhéroe de barrio cuya historia conocí en Alcalá, en Atarfe, en Sevilla, y así y así. Hay cosas, se dice, que ganan magia, sí, ahora sí, ahora y desde entonces, de tanto usarla, y se hacen vida y no se nos olvida, ya no, que es vida, y que no es solo reír, es reír y llorar,saber que sí, que yo, a veces tampoco puedo cambiar, y saber que no, pero yo no, yo puedo cambiar. Abrázame fuerte y hazme volar. Ha pasado el tiempo, todo ha cambiado, no ha cambiado nada. Reír y llorar, Albert Pla. Ha pasado el tiempo, una leyenda ya. Y cuántos cuántos cantecitos echados, cuántos cantecitos en tantos labios, en tantas noches, en tantas calles. Por la alegría de cantar, por la alegría de vivir. Porque, a pesar de los pesares, tendrás amor amigos, tendrás amigos. Y decir, entonces, a los cuatro vientos, en todos los rincones, que sí, que uno, que sí, que uno,sí, enamorao de la vida aunque a veces duela. Para comprender entonces que hay obras, que hay genios cercanos, superhéroes de barrio, Kiko Veneno, que, a pesar de la escucha, de los años, que, a pesar de los pesares, no perdieron magia. Y, ahora sí, ahora, ahora toca, otra vez, por penúltima ya, echarse un cantecito, un ratito de gloria, guitarra flamenca en mano, hasta que se arranquen los cachitos de hierro y cromo a cantar, a cantar como tú sabes

miércoles, 6 de junio de 2012

En tus labios

Busqué tus labios
una noche de verano con sur.
Caían estrellas de tus pestañas,
esquirlas de luz en tus pupilas.
Era ya Granada tu cuerpo
y todas las calles llevaban a tu cuerpo.
Estaba el mar ardiendo.
Había rincones de la ciudad
por explorar en tus muslos.
Todavía. Todavía hay horas
con ventanas en que se despiertan
tus piernas sin desgana.
Todavía. Todavía, a la orilla
de tus pechos, corazón,
briznas de hierba en tus cabellos,
tú, tu ropa, ya tendida al sol de la tarde,
y unas manos que se atan a tu cintura
en madrugadas de azoteas ya sin sueño,
en madrugadas de pieles ya sin dueño.


martes, 5 de junio de 2012

Cosas que hacen que la vida merezca la pena XIV

Los profesores del instituto Ilíberis manifestándose cada día en el recreo, a partir de mañana, con percusión incorporada. La ironía de Sonja en todas estas charlas informales. La tarde de graduación de los estudiantes de Osuna que Manolo y yo llevamos al viaje a Valencia y las palabras compartidas, la alegría de verlos y la alegría de que nos vieran. El pavo de Ana, con y sin tacones. La originalidad de Palhoma, con H, única e irrepetible. La madurez da una Pilar cada vez más humana. Esa unión irrompible de Ana y Pilar desde los tres años. La heladería italiana, recién inaugurada de Conil de la Frontera. Ser un niño en las orillas de la playa de Conil de la Frontera. Un domingo entre amigos en esta ciudad. Veinticinco años ya de Échate un cantecito, conocido en Sicilia, en Italia, en Alemania, y creciendo, siempre creciendo, veinticinco años ya de vino de Chiclana. El compromiso de Sorel, que crece a cada día. Las tardes tranquilas de instituto en estos días. Volver a descubrir, ahora más que nunca, el Lazarillo de Tormes. La humanidad inteligente de Gema, inmensamente solidaria con el mundo que la rodea. Reencontrarse a la gente del viaje: David, Gema, Paula, Sara, Laura y pensar en cuánto han crecido, saber que uno va cuesta abajo y se hace viejo y adora su trabajo y es su camino  estar arriba hasta llegar a donde quieran, implicarse, cambiar el mundo. Al menos, una porción pequeña; al menos, un poquito.  Seis de los grandes, de James Ellroy. Sangre vagabunda, de James Ellroy. Las pupilas verdiazules de Heidi. El paseo por Osuna, casi un año después, y encontrarme a Lenín, y saber, para bien, para mal, de aquellos estudiantes a los que di clases por primera vez. La dignidad de todas aquellas personas que se manifiestan por un mundo mejor. La leyenda del tiempo, esa obra de arte memorable en que se dieron cita todos aquellos que han hecho historia en la música española. Ese delicioso diario de Kiko Veneno en Échate un cantecito, o los trazos desgarbados de cómo crear una obra maestra, y esa verdad absoluta: las cosas pierden magia con su uso. Algunos de esos discursos que invitan a la movilización de Combates de nuestro tiempo, Julio Anguita, el gran califa y la carta, ejemplo absoluto de honestidad e integridad, que escribió a Felipe González, cuando este era presidente de España. Juan, paradigma absoluto de la lucha, bien entendida y mejor, biológicamente explicada, por la vida. Can´t take my eyes off of you, en sus diferentes versiones: Lauryn Hill, Franki Valli and the Four Seasons. Breaking Bad. La crueldad inmisericorde de algunos diálogos de Casablanca. El romanticismo exacerbado de algunas escenas de Casablanca. El realismo desgarrados de El Padrino, y esa violencia que queda tan alejada de la Sicilia que yo conozco, alejada de la Sicilia en la que solo soy un viajero. No logo, de Naomi Klein, o por qué debemos consumir de forma crítica porque somos parte del entorno en que vivimos. Los arañazos de una noche de junio en Algeciras. Esos versos certeros de Jaime Gil de Biedma, que nos hablan de amor, que sus misterios, como dijo el poeta, son del alma, pero un cuerpo es el libro en el que se leen. El poema, Elegido por aclamación, de Ángel González. La inmensa ternura de Miguel Delibes con todos sus personajes, y su última novela, El hereje. Killing me softly with his song. Mad Men y saber que, desde entonces, desde siempre, poco ha cambiado el ser humano. Ir a Granada y no ver a todo el mundo. Los iaioflautas. Ese almuerzo en la Pañoleta y encontrar después a gente no esperada en la manifestación contra los recortes en la Educación. Las recomendaciones musicales de Javier Pérez de Albéniz, en El descodificador. Esos artículos, tan interminables como apasionantes, de Jotdown. Algunos de los muchos versos tremendamente certeros de Antonio Machado sobre la sociedad española, sobre la esencia de los españoles. Una cena a la que me invitarán dos de las mejores notas de la Selectividad de este año. La vida sin coche y con paseos. Esas cenas de risas alegres en La pequeña, albóndigas con cacahuetes en salsa de pimientos y con brisa. Y el hecho inevitable que aunque esta el mundo se hunda, esta nave vaya a la deriva, a la gente, como entonces, como siempre, la siguen salvando las personas. 

viernes, 1 de junio de 2012

El intransigente CVIII

Para Manuel Villard
- Hey, qué tal. Cuánto tiempo sin vernos.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bueno, ahí vamos. Como tú, imagino. Corrigiendo, de evaluaciones, de graduaciones. Como tú, supongo.

- Anda, graduaciones. Actividades extraescolares, una de las cosas que no se quieren hacer el año que viene, para protestar por los recortes. 
- Un momento, un momento. A ver si lo entiendo. Para protestar por los recortes, castigamos a las víctimas de esos recortes, a los críos.
- Eh, eh, no a los críos. Nosotros también somos víctimas. 
- Ya ya, no lo dudo, pero no deja de ser irónico que para protestar hagamos daño a los más débiles. 
- No es solo eso, eh, que también es no comprar lotería, no tener cenas de navidad. 
- Un momento. A ver si lo entiendo: para protestar contra los recortes económicos, nosotros vamos a hacer daño a los pequeños comerciantes, que son creadores de una economía más real.
- Bueno, no es eso exactamente, se trata de demostrar que si bajan nuestros sueldos los niños van a recibir una educación peor, porque claro, es obvio que vamos a estar menos motivados.
- Vamos, que es posible que le digamos a personas que están en paro que si bajan nuestros sueldos sus hijos recibirán una educación peor, a personas que a lo mejor trabajarían por mil euros. Es decir, que para joder al PP, al PSOE y a toda la costra, porque aquí no es ni una casta, creamos una sociedad egoísta y pueril, a imagen y semejanza de la soñada por el PP. Sí, de lo más lógico.
- Ya, pero la culpa no es nuestra, sino de esa panda de ineptos que nos gobierna.
- Y encima, como ellos, le echamos la culpa a otros. Toma ya...
- Pero es que es culpa suya.
- Ya. Suya y nuestra, que tanta pasividad no es buena y la de gente que va a encontrar la excusa perfecta para decir yo ahora no hago nada porque esto cada vez está peor y los alumnos cada día más apáticos, y qué poco responsables, y bla bla bla. Coño, pero si son nuestro espejo. 
- Es que estamos hartos de tanta crítica, de tanto ataque, de tanta estupidez.
- Joder, pues empecemos a demostrar que se equivocan, que no somos así ni queremos serlo y enseñemos a nuestros alumnos a pensar y a que se comprometan comprometiéndonos nosotros para que esta caterva de impresentables no vuelva a gobernar este país en la vida. 
- Sí, sería hasta un buen principio pero, como te digo, no estamos más que respondiendo a los ataques de políticos profesionales, que son los que tienen la culpa de todo, no nosotros.
- La culpa, que por aquí, claro, siempre es de otros, ya ya...

lunes, 28 de mayo de 2012

Se vende

Se vende Sanidad Pública.
Se vende Educación Pública.
Se vende Transporte Público.
Se vende Etcétera Público. 
Razón: un grupo de psicópatas que se disfrazó, en ello sigue, de buenos cristianos para llegar al poder y hace de la mentira la excusa cotidiana con la que aferrarse a una tierra que queda, ya desierta, a sus espaldas. La verdad, su única mentira. 
Razón: un grupo de psicópatas que se disfrazó de patriotas para llegar al poder y están vendiendo un pueblo, trozo a trozo, rato a rato, a las élites alemanas, a las élites europeas, a los bancos. La élite, su única patria.
Se vende el futuro de miles de ciudadanos por un grupo de psicópatas que encuentra soluciones a tanto grito joven en un pasado, en blanco y negro, con crisis. Franco, su único padre, su único abuelo.

viernes, 25 de mayo de 2012

Hay

Para Pilar Ruda

Hay, hay personas, en mi ciudad, que salen de casa y piensan, es nuestra ciudad, la que tenemos y la que nos gustaría mejorar, cada cual desde su lugar, cada cual a su manera. Hay, hay gente que cansa, gente que mancha, y dice, no, nada, nunca, no hay nada que hacer y esperan, y piensan, y dicen: no haremos nada porque hacer no sirve nunca, nada, siempre. Hay, hay personas que evitan desahucios y dicen, no, no mi dinero, no en este banco, si este banco es mezquino, no si esta gente es tan pobre que solo tiene dinero. Hay, hay personas, es comprensible, que están hartas de este mundo, cansadas de tanta gente como mancha y deja restos de suciedad en los tobillos. Hay, hay personas que caminan, estudiantes que saben que no, nos representan y escriben "io sovrebibí ha los rekortes en Hedukasion" y saben, saben ya, desde entonces, que no es este el mundo en que quieren vivir, no es este el mundo que quieren para ellos y luchan y se cansan, porque es humano. Hay, hay ministros que han cambiado ya el grito, eterno, descarnado, esclavo, de guerra, de aquella guerra, de aquella paz "Vivan las caenas" por uno más actual, "Vivan las carteras", por la defensa a ultranza de un dinero que embrutece a unos mercados que ya tienen la bolsa y ahora quieren la vida de cuantos dicen no, no a lo que hay. Hay, hay gente que mira y sabe, sabe que se ha equivocado y mira afuera, mira adentro y encuentran a otra persona y caminan juntos a uno y dejan atrás casas sin ventanas. Hay, hay gente que enseña, que enseña en valores y predica en el ejemplo, gente de casi sesenta años que hace de cada gesto cotidiano una forma de decir no a esta sociedad, no al pesimismo y gente que aprende, gente que dice: sí, hay gente que cansa, pero estamos cansados de estar cansados de esta gente, y, un día porque sí y, viniendo a cuento, deciden que sí, que hay una parte de la ciudad es suya, es de todos, y hace lo posible por dejar huella en esos rincones, y echan una mano a aquellos que lo necesitan, sonríen a aquellos que muestran una muesca triste en los labios y se detienen un momento a hablar con alguien, porque la vida, porque sí, porque nada como pasear, detenerse un rato, compartir unas palabras, no temer, no, ahora, no temer al miedo y compartir un rato y ser uno y uno dos y luego más. Hay, hay personas que se equivocan mil veces, que fracasan y saben, saben que nada como equivocarse mil veces para aprender, para saber que,a veces, muchas veces, nada como no llevar paraguas en días de lluvia y sentir a nuestro lado a quien nos tiene, sentir a nuestro lado a quien tenemos y pisar todos los charcos de estas calles, porque no hay nada como saber que salir a las calles y decir, sí, son las calles, y son nuestras y nada como ser muchos, y ser pequeños, en lugares pequeños, y hacer cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Privatiza que algo queda III

Vivíamos cómodamente, sin meternos en lío, pensando que pensar no era más que la última biblioteca que habían cerrado en el barrio. Vivíamos cómodamente y hacíamos del consumo un acto de fe. Era mejor estar dormido que soñar despierto. Y dejamos, un día, porque sí, dejamos de vivir cómodamente y llegó el miedo. El miedo por encima de nuestras posibilidades. Tuvimos miedo entonces por miedo de nuestras posibilidades. Y, poco a poco, fuimos perdiendo los caminos que nos llevaron a un barrio sin cemento. Quisimos entonces tener un poco de esperanza: la habían privatizado. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Dignidad

- Nos queda la dignidad, ¿no? Lo estamos perdiendo todo, pero al menos, nos queda la dignidad.
- Ya no sé ni lo que nos queda, David, ahora mismo, no lo sé.

- ¿Recuerdas? Pensamos, el sur, el sur es otra cosa, el sur es otro modelo. Y resulta que el sur no es más que el mismo camino. 
- David, íbamos a poner hasta la foto de Milana Bonita si aquí nos llegaban a los tobillos arenas. Y resulta que no ha hecho falta.
- No lo sé, de verdad, no lo sé. 
- Son recortes, recortes que vienen de Madrid, de Bruselas, uno quiere otra cosa. Uno esperaba el principio de algo nuevo de otra forma de hacer las cosas. Y no tenemos, ahora mismo, otra cosa que esperar. Esperar, coño, esperar. Y decirnos si todo esto ha sido, otra vez, un engaño en el que perdemos lo de siempre. Hay cosas que puedo llegar a entender, cosas que puedo...
- Yo esperaba rebelión, Jose, que las pancartas lo decían bien claro. Rebélate. Esperaba imaginación, rebelión, creación, lucha en la calle y ya no sé ni qué esperar. El instituto, todos aquellos que habíamos votado a la izquierda, no sabíamos ni qué decir. Estábamos encabronados. 
- Por lo menos teníais eso. Teníais ese enfado. Hay gente, en fin, tú y yo estamos hablando ahora, y estamos desorientados, no sabemos qué esperar, tendemos a decir, y eso sí que es triste, David, eso sí que es triste, tendemos a decir todos son lo mismo.
- Es que es verdad. ¿Para qué demonios tú y yo votamos a la izquierda si va a realizar los mismos recortes? ¿En qué espejo mirarnos entonces? Y ahora se nos dice exactamente lo mismo: no hay alternativas. Cómo no va a haberlas, joder, si uno de ellos ha escrito un libro que se llama precisamente Hay alternativas. 
-David, todo esto cansa. Ver las noticias, bueno, leerlas en internet, porque tele y demás son un timo.
- Yo ya ni las leo, Jose, ni las leo, por el estado de ansiedad que me causan. El sur, el reducto, la aldea gala. Y resulta que no es más que la tierra de una casta política que lleva demasiados años haciendo daño a esta región. Y nosotros creyendo que ese giro a la izquierda sería un principio.
- ¿A la izquierda? ¿Qué giro a la izquierda?
- Yo qué sé, ese giro que deja fuera privatizaciones, despidos y demás.
- Bueno, bueno, ¿y esos despidos de interinos? ¿O van a empezar con el lenguaje y llamarlo no renovación de contratos?
- Sí, a saber dónde acaba todo esto. Es lo que dices: es es estado de ánimo, esta confusión. Este saber que a veces hay que elegir lo posible. ¿Habremos pedido por encima de nuestras posibilidades, jjajaja? Uno no sabe ya ni lo que dice. 
- Decimos, callamos, hacemos pequeños gestos, alguna huelga, pero ahora mismo, está claro, ahora mismo necesitamos otra cosa, ahora mismo necesitamos dignidad, necesitamos devolver cada golpe, hacer entender a todo el mundo, a todo el puñetero mundo, que gobiernan para nosotros, para nosotros y no para nadie más. 
- Lo que hemos perdido, por dios, lo que hemos perdido en estos meses, en estos años. Veo a mi padre, pienso en mi abuelo, en lo que ellos lucharon, por tener lo que hoy tenemos. 
- Sí, esa es la sensación, esa es la confusión: saber que los estamos traicionando, que no estamos haciendo lo que debemos para estar a su altura. Es patético: décadas de lucha para volver a un primer paso. Esto cansa: el sur, este país, el mundo. El mundo mancha y lo estamos perdiendo todo. Todo, y estamos haciendo, qué sé yo, estamos haciendo poco para evitarlo.
- Bueno, al menos, al menos tenemos dignidad.
- Sí, al menos. Ojalá sea el primer paso de muchos, ojalá.

jueves, 17 de mayo de 2012

La mala lengua de las mariposas

- Hola, buenos días. ¿Qué tal?
- ¿Cómo vamos a estar? Mal, maestro, mal.
- ¿Cómo que mal? Pero si es viernes.
- ¿Y qué? Si es que esta panda de inútiles nos ha recortado el fin de semana.
- Claro, como que no me estudiáis, no me aprobáis, no me escribís bien.
- Señor Sorel, que la culpa no es nuestra. Bueno, la culpa no es mía, maestro.
- ¿Y eso?
- Que si yo estudio, señor Sorel, que si la prima de riesgo sube no es por mí, es por Grecia.
- Claro, claro, Marianito, cómo no, tú siempre echándole las culpas a otros, a qué sí, maestro.
- José Antonio, déjame hablar, por favor a m...

- Pero si es que es verdad, maestro, que le echa las culpas a los demás y luego yo quiero dar más chuches a mis amigos y dice que no, que él es el delegado y que no hay dinero. 
- José Antonio, Mariano, ¿podéis, por favor, un momento...?
- Es que José Antonio tiene razón, la tiene, que Mariano es un matón y se chiva si hacemos algo a Ángela. Y nosotros no hemos recortado en lápices, él no nos ha dado el dinero de la clase para...
- Tú a callar, Diego, que pintar pintas poco.
- Claro, claro, tú lo que estás enfadado porque en la clase no te quiere nadie y fuera de ella cada vez menos gente. 
- Señores, es que es indignante. ¿Quieren callarse un momento? Indignante: llegar a clase, encontrársela hecha un asco. 
- Esos, maestro, perdón, señor Sorel, esos son los que han estado antes aquí. Está claro. Si no la hubieran dejado hecha un asco, pues claro la habríamos limpiado seguro, porque así sería más fácil. ¿A qué sí, a qué sí?
- Es lamentable, de verdad, lamentable, la cantidad de lagunas que traéis todos. Así es imposible que alguno de ustedes apruebe. 
- Claro, como que venimos muy mal de primaria.
- Ah, vale, por lo que veo la culpa no es vuestra sino de la herencia recibida. 

martes, 15 de mayo de 2012

Nada especial

Para Laura González. Feliz cumpleaños, aunque, eso sí, un poco tarde

Nada especial. Solo un diez que se merece y un diez que se me recuerda durante años. Un diez que no es un diez, sino dos. Solo el rasgar de un violín que se pierde en las orillas. Un barrio al que es un orgullo volver para estar poco en él. Solo una ciudad que se te ha quedado inmensamente pequeña, la magia de otra ciudad que te ha acogido entre sus calles y te ha hecho una más entre las sombras desde el primer día. El afán irrefrenable de ser, por encima de todas las cosas, anónima. A pesar del deseo irrefrenable de, por encima de todas las cosas, ser maestra, abogada de pobres, y ayudar. La necesidad de salir a las calles sin saber cómo dónde por o para qué y esas altas horas de la vida en que nada se hace predecible. Solo ese dedo que se levanta para preguntar y olvida cuanto sabía de Literatura ahora que solo existe la necesidad de ir al servicio y salir al recreo y saber que hay personas que se ganan cada parcela de tierra que van conquistando, cada alameda de árboles que va quedando a sus pies. Un libro sobre educación que nunca llegó y el constante deseo de saber que hay párrafos que no se encuentran en las páginas y hablan de otro sistema educativo, de otros profesores, de personas como tú, que hacen de la búsqueda, ahora sí, una forma de conocimiento. El más sencillo de los bares y unas tapas con cerveza, unas tapas con tinto porque se es feliz con poco, se es feliz con porciones, se es feliz comiendo. Nada especial, solo una residencia de estudiantes de la que es mejor huir cuando todavía no se odie al ser humano, aunque casi. Las ganas de encontrar un piso en una gran ciudad y el camino no transitado hasta hoy. Nada especial, solo esas ganas de escaparse a cualquier playa ahora que no hay lugar donde esconderse, alguien te encontrará. Alguien te ha encontrado. Nada especial, solo el cansancio de ver cómo nos roban este mundo, trozo a trozo, y no hay más soluciones que estar en la cola del paro en cuatro idiomas. Nada especial, solo mmmmmm y nada más. Solo un Parque de las Ciencias sin magia y mucha magia con amor. Solo un Parque de las Ciencias sin magia y con moléculas. Nada especial: solo palabras, solo, ya dijo Machado, una persona, en el buen sentido de la palabra, buena. 

lunes, 14 de mayo de 2012

El intransigente CVII

Para Lola Palacios, Elisa Moreno Mellado y Fran G. Parejo

- Hey, qué tal todo.
- Bien, bien. Dentro de nada, es la feria del pueblo. 
- Anda, eh...
- ¿Anda qué?
- Cómo sois los rojos. En cuanto veis una fiesta, ni comunismo ni nada. Sois los primeros en dejar el trabajo atrás. Anda que...
- Eh, ni anda, ni nada. Que el trabajo lo hemos hecho nosotros. 
- Cómo no. Mucho hablar de que no hay trabajo, pero ahí estáis: haciendo de concejales, estudiando, trabajando, y trabajando en la Feria. Así no hay trabajo por ninguna parte. 
- Pero, bueno, que lo hacemos cada año: podemos ser concejales y otra cosa. Lo de poner la caseta bien es para ahorrar gastos y para no alejarnos de la realidad.
- Claro, claro. 
- Hemos puesto hasta los carteles. ¿Has visto lo bien qué han quedado?
- Yo qué sé. Los he visto, pero a mí solo me parecen letras. Letras que dicen cosas de comunistas como IU y PCE. Papeles, vamos.
- Pues que conste: todos esos papeles, pero todos los hemos puesto nosotros, sin ayuda de nadie. Solitos y sin explotar a nadie.
- Eh, eh, perdona, que yo también estoy a favor de los papeles. No me gusta que nadie se quede sin papeles. Como si no lo supieras. No hay nada más triste que un sin papeles.
- ¿Cómo? Esa faceta de ti no la conocía. 
- Sí, uno que va madurando y descubre que no todo es tan fácil como parece.
- Sí, me gusta tu actitud. Está claro que no hay negros y blancos sino también grises.
- Sí, no todo es blanco y negro.
- Aunque grises, buff, hay cada vez más. 
- A lo que iba: me parece totalmente injusto que haya gente que le pida estar sin papeles. Que sí, que hay gente que puede hacerlo, pero hay otra que no, que no sabe manejarse sin papeles y decir lo primero que le pase por la cabeza. 
- Además, que los papeles hacen que nuestra vida sea más digna. Si no, imagina, cómo se habría defendido en alguna de las cumbres en las que ha estado, imagina.
- Pero, bueno, tú, ¿de quién coño estás hablando?
- Joder, pues de quien va a ser. De Rajoy. Como tú ¿no?

lunes, 7 de mayo de 2012

Para todo lo demás X

Para Laura González y Viky Rodríguez
Educación Pública: cerca de 100.000 profesores menos el año que viene.
Educación Pública: subida de la ratio del alumnado a más de treinta alumnos por clase.
Universidad Pública: subida de las tasas universitarias de un cincuenta por ciento.
I+D+i: fuga de cerebros.
I+D+i: recorte del treinta y cuatro por ciento en programas de investigación en los Presupuestos Generales.
I+D+i: Bruselas reprende a España por recortar en investigación
Sanidad Pública: cierre de hospitales públicos y recortes de 74 millones de euros en Baleares.
Sanidad Pública: los enfermos pagarán el traslado a diálisis pese a ser un tratamiento vital.
Sanidad Pública: repago farmacéutico.
Para todo lo demás: hazte bankero.

jueves, 3 de mayo de 2012

Parole per Heidi XXV

Cara Heidi,

el mundo, el mundo y tú. Y ahora. Invierno en mis dedos ahora que se acerca el verano a tus tobillos y te nacen raíces con las que ser sol y dar calor a tus montañas. El mundo y tú, fragilidad. La asombrada fragilidad de saber que estamos vivos a cada instante para morir a cada momento. El mundo y tú. Nepal, cómo no, Nepal, y la necesidad de perderte, una y otra vez, hasta encontrarte en las huellas verdes que dejas en otras personas, que otras personas dejan en ti. De espaldas, de perfil, para que nadie sepa de ti más que quién eres, tú, solamente tú, bajo las nubes de un cielo lejano que te trajo, otra vez, la confianza en el ser humano. Para volver, entonces a casa, mi Italia, tu norte, mi sur, y contar, con dolor, cuánta locura en todas las calles, cuánto duele saber que nos están quitando pensar y el derecho absoluto a una vida digna, en países en los que todo es más difícil ahora, más absurdo. Saber que se pierde la fe mancha, mancha la vida, la felicidad, esa felicidad que ya no es nuestra, dice, al ciento por ciento, porque, caro amico, hay miedo, hay miedo en las pupilas, miedo en las rodillas y caminar es más difícil pero caminar es bueno, siempre, encontrar un camino y perderse en él hasta descubrir que hay otros caminos que no hemos seguido todavía y que muestran otros árboles, otros senderos más reales, más puros, aunque haya detalles, detalles de nuestra vida, ahora, ahora mismo, mientras hablamos, mientras no hablamos y yo pienso en ti, como otras tantas veces, que no nos dejen ser felices por completo, pero, ya te dije, ahora que hablamos, te dije, y no entendiste, del todo, que sí merece la pena, que si se lucha por mejorar el mundo, el entorno en que uno se mueve, es por personas como tú, puras, transparentes, tremendamente humanas, que encuentran felicidad en un trozo de papel, en palabras en un bolsillo, en un viaje de miles de kilómetros en el que tantos silencios te dijeron tanto y tanto, ecos de esos silencios que siguen en ti, en tu mochila, y te hacen ser quien eres, única e irrepetible, cara, personas como tú, que pierden la fe, tristemente, a veces, pero hacen más fuerte a los demás, y no dejan que otros la pierdan, y tenerte cerca, a pesar de miles de kilómetros de distancia, tenerte a una silla de distancia, a un puente, hacen que uno vea tanta ternura en tu rostro y uno sepa que esa ternura hace que el mundo sea más dulce a aquellos que están cerca de tus labios, de tus palabras, del momento en que sonríes y el mundo se hace uno con tus pupilas y hay un poco de lluvia en el sur, la lluvia suficiente para cambiar un paraguas por un rato a dos compartido que hace que uno olvide el mundo y recuerde personas, personas como tú que hacen recuperar a quien te conoce la fe, caro fantasma de ojos verdes, en el ser humano.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El presidente que nunca estuvo allí II

Para Sorel
Hola, hola, señores y señoras,

imagino que muchos de vosotros se preguntan qué hago aquí, pero, bueno, no creo que sea tan difícil ya que, teniendo en cuenta, que las ruedas de prensa no las hago yo sino mis ministros pues, claro, tengo tiempo para estar aquí y reírnos un rato, porque, señores, señoras de bien, porque está claro, ante todo, hay que ser de bien, y ante todo, español, ante todo, hay que reírse que el mundo está mal, pero mal, y este país, buffffff, ni os cuento. Humor, necesitamos humor, hilillos de humor. Si me vieran, señores, y señoras, de bien, si conocieran el relato de mi vida, esa vida en los periódicos en que yo contaba, y todavía cuento, claro, que uno es de familia pudiente, hijo de los genes, señores, de los genes, esos que determinan que uno es más inteligente que los demás. Es algo que puede comprobar cualquiera, bueno, cualquiera, cualquiera no, que hemos dejado secas investigación y desarrollo, jajajaja. Humor, señores, humor. Ya por entonces, la historia de mi vida, ya saben, tenía claro que para ser presidente de España no basta ser español y tener 18 años, y ahí lo tienen, ahí lo tienen. Más de cincuenta años, español, y designado a dedo por el mejor presidente de la democracia española, Aznar, así sí. Ese soy yo. Es más, si miran la historia de mi vida, imaginen, no hay problema que no haya solucionado, rodeado siempre por los mejores, por los mejores, como ya han demostrado alguno  de los ministros que han estado aquí, entre ellos Wert, que ya ha dicho, qué risueño él, que lo primero es lo urgente y después lo importante, que lo primero es ahorrar y después combatir el fracaso escolar. Para qué saber, si aquí no va a trabajar ni dios, ni dios ni su hijo ni familia. Y ya saben que nosotros sabemos de dios, de su hijo y de familia. Mi vida, señores, decía, mi vida, es un ejemplo: arreglé, no lo olviden, un vertido de petróleo convirtiéndolo en hilillos de plastilina. ¿Ah, no, que no lo arreglé? Huy, perdón, pero lo que nos reímos con mi ocurrencia. Lo que no haré yo para que se rían los ciudadanos de mi país. Bueno, no se emocionen, que he solucionado el problema de corrupción del PP en Valencia, tierra que es el ejemplo, perdón, perdón, era el ejemplo gestión de una comunidad, perdón, y miren, miren Valencia ahora, endeudada, por completo, como no podía ser de otra forma por la gestión de Zapatero. Y, claro, después de hazañas como estas, estaba claro, sería presidente. No me hizo falta ni hablar. Bueno, sin hablar sigo, claro, jajaja, que no hay nada peor que hablar para mentir y para romper promesas que se han hecho antes y ya saben que yo no soy de ese tipo, yo no, aunque no sé si yo si mis ministros que los dejo solos y van como balas, como balas perdidas. La genética, señores, la genética, esa que no se va a poder aprender en los laboratorios españoles, porque no habrá presupuesto, lo que son las cosas. Total, para qué la queremos, para qué lleguen a otras conclusiones. Mejor eliminarla antes, mejor, que ya se sabe cómo funcionan estas cosas: un día llegan a otra conclusión y todo ha de ser siempre igual, señores, siempre igual, porque, seamos sinceros, eso es la igualdad, ¿no? Y entonces lo hice, llegué, llegué a presidente, y aquí me tienen, cuadrando las cuentas y sin subir el IVA, una medida injusta, señores, señoras, de bien, injusta, que recae en los más débiles. Repito: sin subir el IVA, que eso lo hace Europa, y el FMI, y Merkel, que son lo peor, lo peor, pero yo siempre por mi país, siempre, mi país, España. Si es que ya lo sabía cuando escribía en El faro de Vigo: no todo el mundo puede ser presidente por tener 18 y ser español, eso es una vergüenza. Español, con más de 18 y con enchufe, perdón, con genética, quería decir, con genética, pero sin genética, eso no, eso no, señores, eso son insidiashhh. ¿Y España? España, está claro, ya lo decía el mejor presidente de la historia de la democracia española, España va bien. ¿El pueblo? ¿El pueblo español? Eso, señores, señoras, de bien, eso es otra, cosa. Y,