jueves, 26 de enero de 2012

Érase una vez XXII

Érase una vez una mujer con doce sueldos.
Érase una vez un no culpable.
Érase una vez un demócrata de toda la vida.
Érase una vez uno de los líderes de la transición.
Érase una vez esta es la mejor de las transiciones posibles.
Éranse una vez tantas cunetas.
Éranse una vez ataudes vacíos.
Érase una vez un habéis vivido por encima de nuestras posibilidades.
Érase una y otra vez la lotería.
Érase una vez una escultura de veinticuatro metros.
Éranse una vez cero euros en ciencia.
Éranse una vez los negocios opacos de la salud privatizada.
Érase una vez millones de euros para la iglesia.
Érase una vez un cuento de hadas en el que no pagaba nadie.
Éranse una vez hilillos de una larga noche de piedra.
Éranse una vez cinco millones de empleos.
Érase una vez nada como el ladrillo.
Érase una vez fraude escandaloso.
Érase una vez obediencia ciega a los mercados.
Érase una vez perrito faldero de Alemania.
Éranse una vez unos medidores de contaminación.
Éranse una vez tres millones de casas vacías.
Érase una vez un desahucio.
Érase una vez un aeropuerto sin aviones.
Érase una vez repago.
Éranse una vez todos los recortes del mundo.
Éranse una vez tantas tasas.
Éranse una vez colegios sin mantas.
Érase una vez vez prohibido grabar el pleno.
Érase una vez prohibido estar en las plazas.
Éranse una vez no arrojar ideas al suelo.
Érase una vez educar en el miedo.
Érase una vez Gran Hermano.
Érase una vez Marca.
Érase una vez educar en la estupidez.
Érase una vez cuidad del país que nosotros os estamos destrozando.
Érase una vez todavía sin guillotinas.
Érase una vez una monarquía bananera.
Érase una vez un país de charanga y pandereta.
Érase una vez un chiste de mal gusto llamado España.

1 comentario:

sorel dijo...

Actualización del érase una vez:

http://www.publico.es/espana/418898/botella-propone-cubrir-servicios-publicos-con-voluntarios