jueves, 16 de febrero de 2012

El intransigente CIV

Para Jacobo
- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- De visita.
- ¿De visita? ¿Y eso?
- Buffff, salí corriendo del país. Creí que lo sabías.

- No, no tenía ni idea. Joder, siempre se van los buenos. Y siempre encontráis aeropuerto del que largaros. Coño, podías haberte ido al de Castellón. Y así no habrías encontrado un puto avión que coger. Es bueno contar con gente como tú.
- Pero, bueno, ¿tan mal está todo?
- Hombre, mal, mal no del todo. Han quitado un poco de tele y todo esta gente.
- Anda, qué alegría. ¿Y esos programas?
- No sé, uno que echan en la dos, que se llama Redes. Me han dicho que era de pensar o algo así. Y han dejado Pueblo de Dios y Grada Cero
- Ahí, ahí, coño, castigando a la gente que piensa. Que eso es malo y además duele sino estás acostumbrado. 
- Hey, hey, que han hablado hasta bien del 15M. El PP ha hasta presumido del 15M.
- ¿Cómo? ¿Seguro que es mi país?
- Que sí, coño, que sí, que lo han defendido. Han pasado por el aro, vamos, por el aro de las olimpiadas de Madrid. Como el 15M vende y es de colores, pues a estar contentos con ellos.
- Anda, parecen hasta rojos.
- La verdad es que sí. Eso dicen ellos: el partido de los trabajadores. 
- Y tendrán razón, porque después de ver la puta reforma laboral no hay trabajador que no se acuerde de ellos. De los bancos. De la patronal. Y de un país que parece ahora mismo una novela de Galdós.
- ¿Por qué? ¿Por la brillantez estilística de algunos?
- Y un carajo. Porque esto parece un puñetero país de pandereta del siglo XIX. Y retrocediendo.

1 comentario:

La gata Roma dijo...

Esto más bien parece un libro de Ana Rosa Quintana, malas copias de otros libros que tampoco eran muy buenos… una basura

Kisses