martes, 3 de abril de 2012

Caro diario

  Hemos salido de la nada para alcanzar las más altas cotas de miseria.
Groucho Marx

Querido diario,

parece increible pero ya me contemplan, querido diario, cien dias como presidente, casi nada, cuando nadie creyo nunca en mi y en mi capacidad de cambiar, en cuanto llegara, esta nuestra amada patria. Y que poco ha hecho falta para que yo llegara a ser presidente, que poco, apenas una crisis que va a acabar con Europa pero que no me va a llevar a mi, esta claro, en el camino. Cien dias que han pasado volando, realmente volando, pero no debe uno quedarse en el pasado, que son cien dias pero todavia me quedan mas de treinta y seis meses para seguir hundiendo, perdon, cambiando esta nuestra patria. La gente, claro, los envidiosos, porque la envidia es la piel de este pais, me ha llamado de todo: Marianico el Corto, Marianico el Breve, ja, como si despues de lo que me ha costado yo me fuera a ir por mucho que lo pidan. Y aqui estoy y estare, ni que yo fuera Arenas, que yo he aprobado, eh, y con plaza ademas, no como Arenas, que mira que me habria gustado estar alli y contemplar nuestra victoria, pero bueno, que mas da, si esta nuestra patria es azul, azul por todas partes, azul por todas partes y gaviotas por doquier, que no sabe uno si esta en Madrid y todo lo hemos convertido en playa, yo que todo lo puedo. Yo, que todo lo recorto, hasta las tildes, que hemos estado poniendo tildes por encima de nuestras posibilidades, algo que ha de acabarse desde ya. No a las tildes, si a la amnistia fiscal. Que de cosas decian de mi, querido diario, que no tenia capacidad para ser un lider, para hacer nada, y aqui me tienes, haciendo de todo, haciendo una y otra cosa y todas a la vez. Y he hecho, como corresponde a una persona brillante como yo, todo, todo aquello que me ha dicho FAES, todo aquello que me ha dicho el FMI, todo aquello que me ha dicho Merkel, todo aquello que me ha dicho Europa. Y hago y hago, como un patriota real, como un buen cristiano, siempre con la verdad por delante. Y ahi lo tienes, querido diario, dije: no subire los impuestos y no, no he subido los impuestos a los ricos, ni un solo euro, que ellos sostienen este pais; dije: no recortare en Educacion, y ahi lo teneis, todo todo para los toros, que son cultura, cultura, que de ellos escribe hasta ese rojo que era Miguel Hernandez, rojo, vago y maleante, como los andaluces, que no han sido capaces ni de levantarse para coger una papeleta que no fuera la de siempre, y claro, asi va esta nuestra patria. Y dije, tambien dije que no facilitaria el despido y tampoco menti, no lo facilita, lo deja por los suelos. Solo teneis que ver a esa gente caminando por las calles, buscando empleo, dando una mala imagen de este pais, antipatriotas, si, antipatriotas que este pais es como una playa, azul, azul y lleno de gaviotas, como una playa donde las gaviotas van a vivir, como debe ser, siempre. Y estos cien dias, aqui los tienes, con los mercados felices, felices de nuestros presupuestos, y castigandolos porque, claro, tambien son antipatriotas. Querido diario, todo el mundo me odia, todo el mundo, menos esos maravillosos periodistas de Intereconomia, que saben que el enemigo esta en todas partes. Y mira si estoy haciendo las cosas bien, querido diario, mira, que para compensar tanto paro he puesto a una mujer en ese ministerio que no ha trabajado en su vida. Coherencia politica, lo llaman, coherencia politica. El enemigo, ya lo decia  Gila, otro rojo, el enemigo, esta el enemigo, cojones, pues tiene que estar, porque tenemos mas dinero para defensa que para Fomento y es que si el enemigo viene hay que destruir, que construir no vale para nada si todo acaba por ser destruido y con la carrera que llevamos, querido diario, con la carrera que llevamos ni educacion ni na, lo que nos interesa es defendernos del enemigo, que esta en Valencia, en Andalucia, en todas partes, defendernos del enemigo y rezar, por eso, el dinero para la Iglesia, que son los que estan mas cerca de Dios, porque como ya dije en uno de mis grandilocuentes discursos cuanto nos queda para salvarnos de la miseria mas absoluta es rezar y rezar y rezar. Asi que las mujeres, ya saben, a orar y llevar peineta que para eso es semana santa. Y recordad, si el enemigo os dice que se ven grietas en el Estado del Bienestar, que eso es mentira, que son insidiasshhh, que eso son hilillos. Atentamente tuyo, Mariano I, el tecnocrata. 

No hay comentarios: