miércoles, 2 de mayo de 2012

El presidente que nunca estuvo allí II

Para Sorel
Hola, hola, señores y señoras,

imagino que muchos de vosotros se preguntan qué hago aquí, pero, bueno, no creo que sea tan difícil ya que, teniendo en cuenta, que las ruedas de prensa no las hago yo sino mis ministros pues, claro, tengo tiempo para estar aquí y reírnos un rato, porque, señores, señoras de bien, porque está claro, ante todo, hay que ser de bien, y ante todo, español, ante todo, hay que reírse que el mundo está mal, pero mal, y este país, buffffff, ni os cuento. Humor, necesitamos humor, hilillos de humor. Si me vieran, señores, y señoras, de bien, si conocieran el relato de mi vida, esa vida en los periódicos en que yo contaba, y todavía cuento, claro, que uno es de familia pudiente, hijo de los genes, señores, de los genes, esos que determinan que uno es más inteligente que los demás. Es algo que puede comprobar cualquiera, bueno, cualquiera, cualquiera no, que hemos dejado secas investigación y desarrollo, jajajaja. Humor, señores, humor. Ya por entonces, la historia de mi vida, ya saben, tenía claro que para ser presidente de España no basta ser español y tener 18 años, y ahí lo tienen, ahí lo tienen. Más de cincuenta años, español, y designado a dedo por el mejor presidente de la democracia española, Aznar, así sí. Ese soy yo. Es más, si miran la historia de mi vida, imaginen, no hay problema que no haya solucionado, rodeado siempre por los mejores, por los mejores, como ya han demostrado alguno  de los ministros que han estado aquí, entre ellos Wert, que ya ha dicho, qué risueño él, que lo primero es lo urgente y después lo importante, que lo primero es ahorrar y después combatir el fracaso escolar. Para qué saber, si aquí no va a trabajar ni dios, ni dios ni su hijo ni familia. Y ya saben que nosotros sabemos de dios, de su hijo y de familia. Mi vida, señores, decía, mi vida, es un ejemplo: arreglé, no lo olviden, un vertido de petróleo convirtiéndolo en hilillos de plastilina. ¿Ah, no, que no lo arreglé? Huy, perdón, pero lo que nos reímos con mi ocurrencia. Lo que no haré yo para que se rían los ciudadanos de mi país. Bueno, no se emocionen, que he solucionado el problema de corrupción del PP en Valencia, tierra que es el ejemplo, perdón, perdón, era el ejemplo gestión de una comunidad, perdón, y miren, miren Valencia ahora, endeudada, por completo, como no podía ser de otra forma por la gestión de Zapatero. Y, claro, después de hazañas como estas, estaba claro, sería presidente. No me hizo falta ni hablar. Bueno, sin hablar sigo, claro, jajaja, que no hay nada peor que hablar para mentir y para romper promesas que se han hecho antes y ya saben que yo no soy de ese tipo, yo no, aunque no sé si yo si mis ministros que los dejo solos y van como balas, como balas perdidas. La genética, señores, la genética, esa que no se va a poder aprender en los laboratorios españoles, porque no habrá presupuesto, lo que son las cosas. Total, para qué la queremos, para qué lleguen a otras conclusiones. Mejor eliminarla antes, mejor, que ya se sabe cómo funcionan estas cosas: un día llegan a otra conclusión y todo ha de ser siempre igual, señores, siempre igual, porque, seamos sinceros, eso es la igualdad, ¿no? Y entonces lo hice, llegué, llegué a presidente, y aquí me tienen, cuadrando las cuentas y sin subir el IVA, una medida injusta, señores, señoras, de bien, injusta, que recae en los más débiles. Repito: sin subir el IVA, que eso lo hace Europa, y el FMI, y Merkel, que son lo peor, lo peor, pero yo siempre por mi país, siempre, mi país, España. Si es que ya lo sabía cuando escribía en El faro de Vigo: no todo el mundo puede ser presidente por tener 18 y ser español, eso es una vergüenza. Español, con más de 18 y con enchufe, perdón, con genética, quería decir, con genética, pero sin genética, eso no, eso no, señores, eso son insidiashhh. ¿Y España? España, está claro, ya lo decía el mejor presidente de la historia de la democracia española, España va bien. ¿El pueblo? ¿El pueblo español? Eso, señores, señoras, de bien, eso es otra, cosa. Y, 

No hay comentarios: