martes, 15 de mayo de 2012

Nada especial

Para Laura González. Feliz cumpleaños, aunque, eso sí, un poco tarde

Nada especial. Solo un diez que se merece y un diez que se me recuerda durante años. Un diez que no es un diez, sino dos. Solo el rasgar de un violín que se pierde en las orillas. Un barrio al que es un orgullo volver para estar poco en él. Solo una ciudad que se te ha quedado inmensamente pequeña, la magia de otra ciudad que te ha acogido entre sus calles y te ha hecho una más entre las sombras desde el primer día. El afán irrefrenable de ser, por encima de todas las cosas, anónima. A pesar del deseo irrefrenable de, por encima de todas las cosas, ser maestra, abogada de pobres, y ayudar. La necesidad de salir a las calles sin saber cómo dónde por o para qué y esas altas horas de la vida en que nada se hace predecible. Solo ese dedo que se levanta para preguntar y olvida cuanto sabía de Literatura ahora que solo existe la necesidad de ir al servicio y salir al recreo y saber que hay personas que se ganan cada parcela de tierra que van conquistando, cada alameda de árboles que va quedando a sus pies. Un libro sobre educación que nunca llegó y el constante deseo de saber que hay párrafos que no se encuentran en las páginas y hablan de otro sistema educativo, de otros profesores, de personas como tú, que hacen de la búsqueda, ahora sí, una forma de conocimiento. El más sencillo de los bares y unas tapas con cerveza, unas tapas con tinto porque se es feliz con poco, se es feliz con porciones, se es feliz comiendo. Nada especial, solo una residencia de estudiantes de la que es mejor huir cuando todavía no se odie al ser humano, aunque casi. Las ganas de encontrar un piso en una gran ciudad y el camino no transitado hasta hoy. Nada especial, solo esas ganas de escaparse a cualquier playa ahora que no hay lugar donde esconderse, alguien te encontrará. Alguien te ha encontrado. Nada especial, solo el cansancio de ver cómo nos roban este mundo, trozo a trozo, y no hay más soluciones que estar en la cola del paro en cuatro idiomas. Nada especial, solo mmmmmm y nada más. Solo un Parque de las Ciencias sin magia y mucha magia con amor. Solo un Parque de las Ciencias sin magia y con moléculas. Nada especial: solo palabras, solo, ya dijo Machado, una persona, en el buen sentido de la palabra, buena. 

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