miércoles, 11 de julio de 2012

Cuéntame cómo pasó

For my brother in arms, Sorel

En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, once de julio de dos mil doce, ha pronunciado el  líder sabias palabras: nos sobra mucha España. A estas sabias palabras ha respondido, no podía ser de otra forma, con aplausos cerrados a su amado líder. Nos sobra mucha España, ha continuado: funcionarios, parados, personas dependientes, sindicalistas, autónomos. Algún periodista no ha preguntado si esos funcionarios eran, por ejemplo, Esperanza Aguirre, que lleva viviendo del Estado, perdón, amada patria desde 1979; Cospedal, que jamás ha trabajado en el sector privado; acaso Fátima Báñez, que no ha trabajado ni un solo día de su vida y ahora es ministra de Desempleo, a la virgen del Rocío gracias. Nos sobra la España roja, de la que cual solo queremos la sangre que le seguimos y seguiremos chupando. Han vuelto los aplausos. La camada, ya se sabe, ha de lamer al líder por si el invierno es frío y se presenta calentito. Alguien ha dicho entonces: ha vertido usted gasolina por las calles de este país. Hubo un poco de miedo entonces pero, rápidamente, recordaron que habían subido el IVA y que al precio de los combustibles no les daba ni para encender un adoquín. Retomó el líder entonces su discurso y contó hermosas parábolas de princesas y reyes que sirven al pueblo y no merecen ser sacrificados. El sacrificio, añadió el amado líder, pertenece a los parias, entre aplausos de su camada. Y les hizo saber que no debían sentirse culpable: después se confesarían ante el daño, si hubiera alguno, eso sí, realizado. La camada habló entonces: no, amado líder, no, todo es bueno, tú eres nuestro dios, la luz al final del túnel, el detergente que blanquea nuestros bolsillos, el que nos da chuches. Se escucharon entonces risas, más aplausos y la convicción absoluta de que, por fin, el adorado líder acercaba su amada patria al regreso al futuro más deseado: la España franquista. 

1 comentario:

LaLolaPalacios dijo...

Y en la calle, algunos se quejan, otros se-nos quejan-mos en los puestos de trabajo, en nuestras casas... nos quejamos hoy... pero mañana se nos olvida y volvemos a ser sumisos y abnegados, pagaremos religiosamente nuestro 21€ de iva y volveremos a casa esperando que la crisis pase pronto con las medidas y sacrificios que nos estan haciendo soportar...

El dia que los "pequeños" España se levanten contra los "grandes" será porque ya no es España...

Saludos

PD: no se si se nota mucho en mis palabras, pero es mala leche lo que destilo...