sábado, 8 de septiembre de 2012

El intransigente I

- Hey, cuánto tiempo sin vernos.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, hey, esta vez por poco nos quedamos sin vernos mucho más.
- Sí, la verdad es que sí.
- Qué frágil es todo a veces.
- Tú lo que no querías es venirte.
- Hombre, ahí te doy la razón. Es que venirme, a mi país, casi na.

- La sensación es rara. Yo estuve en Nápoles, en un hospital. Y creía que había despertado dos años antes, así me sentía. 
- Bueno, eso no es nada. Yo he podido ya volver a España y tengo la sensación de que he despertado cincuenta años antes. 
- Hey, no es una sensación. Eso es real.
- ¿Ves? Tenía que haberme quedado. Allí todo es tranquilidad.
- Coño, sí, la tranquilidad está bien, pero te habías pasado de tranquilidad. Una cosa es la tranquilidad y otra, coño, la tranquilidad eterna a la que casi llegas.
- Si es que está claro que no quería volver.
- Por cierto, ¿sabes que el lunes entrevistan a Rajoy en Rtve, esa cadena que se ha cargado a Carne Cruda? 
- Joder, lo que yo te diga: para casos y países como este, la tranquilidad debería ser... eterna.

1 comentario:

sorel dijo...

Muy bueno lo de poner el número 1 a este intransigente.
Bienvenido a casa, las palabras están donde las dejaste, en el cajón de los lápices o en el teclado del ordenador.
Un fraternal abrazo