lunes, 10 de septiembre de 2012

Érase una vez I

Érase una vez el helado del paseo marítimo de Salvuccio.
Érase una vez una mujer que conocía Sicilia como las cenizas de sus manos.
Éranse una vez sillas del Wunderbar en una casa rural.
Érase una vez una casa rural llamada Casale Praia.
Érase una vez Branca.
Érase una vez Polli.
Érase una vez Generoso.
Érase una vez un veintisiete.
Érase una vez un veintinueve.
Érase una vez trinacrias.
Érase una vez once.
Érase una vez una piadina.
Érase una vez un sindaco llamado Peppe.
Érase una vez la edicola di Matteo.
Érase una vez un campesino llamado Giovanni.
Érase una vez dormir bajo todas las estrellas del mundo.
Érase una vez caro Hino, ti presento Fabrizio de André.
Érase una vez un viaje pendiente a Reggio con Basi.
Érase una vez Tarantella di luna.
Érase una vez Mina.
Érase una vez el doctor Fillone.
Érase una vez todas las iglesias de un día.
Érase una vez una mujer que sabía todos los idiomas del mundo.
Érase una vez una mujer con niño que amaba la naturaleza.
Érase una vez un hombre, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Érase una vez un payaso sabio llamado Fra.
Érase una vez un niño que buscaba lugares para estar en paz consigo mismo.
Érase una vez una profesora llamada Cle.
Érase una vez una sorellina en Exeter.
Érase una vez Ninni.
Érase una vez Il cinema sopra Taormina.
Érase una vez La Zattera dell´Arte.
Érase una vez In volo sopra il mundo.
Érase una vez una granita.
Éranse una vez noches de limoncello.
Érase una vez spaghetti allo scoglio.
Érase una vez una tortilla.
Érase una vez un revuelto.
Érase una vez una familia de locos.
Érase una vez un siciliano renacido.
Érase una vez in bocca al luppo.
Érase una vez en nuestro pensamiento.
Érase una vez el retorno de una sonrisa.
Érase una vez la Sicilia.

No hay comentarios: