jueves, 18 de octubre de 2012

Parole per Viky

A un mundo de distancia. Hay momentos que están a un mundo de distancia y se saborean con los dedos, noches que se hacen tardes y permiten un descanso, bajar la voz hasta hacerse un cuerpo y hablar con las manos: lenguaje no verbal en los labios. All around the world: Cádiz, Viena, Murray, Nashville y un sin fin de aviones que, a veces, nos dejan sin maletas, nos dejan sin ropa en la que descansar en las baldosas, en pasillos en los que un beso es más que un beso y un minuto es una noche de lluvia sin paraguas. Qué lejos todo. Qué lejos, para bien, tu país, y saber que tu país es volver a los años cincuenta, saber que hay lugares que no nos merecen, lugares a los que no merece la pena volver porque se nos han quedado pequeño. Lontano lontano il mondo. Volver a los años cincuenta, a grises, al blanco y negro, ahora que tus uñas han sidoA  verdes, y son tus ojos rojos en algunas fotos, marrones en otros. A un mundo de distancia, hay almohadas que nos dicen buenos días más tarde y paisajes que conocemos por primera vez en las calles, palabras que se pronuncian en todos los idiomas y vienen a decir lo mismo: pasa un buen día, pasa el mejor de los días, no olvides que eres tú, y vales mucho, y son palabras que se acuerdan de ti en todos los idiomas. I know you know that I am not telling the truth. Maybe. A un mundo de distancia, la mirada es frágil y se piensa que, al despertar hay alguien a nuestro lado y pueden solo ser cojines. Y esas palabras breves que nos recuerdan, escenas de películas que nos habitan para hacernos saber que de todos los pasillos del mundo, por qué tuve que pasear por este, paseo ya compartido. La soledad de estar entre todos y saberte única, de saberte dormida entre tantos despertadores, de saberte despierta en tantas casas y no olvidar el placer de los pequeños detalles, de un trozo de pan con nocilla que llevarse a la boca, el placer de saber que se es más joven a un mundo de distancia y más inteligente si se viaja, si se está en todas partes y se van dejando trocitos de ti en todos los rincones. El sur y tus orígenes. El mundo y sus acordes: visitar ciudades con acordes, esquinas con música con los que volver a ventanas desde las que la brisa hace de las suyas y te esparce en tantos árboles. Tú y tus raíces: ya, sin más; tú, viviéndote, disfrutándote en todas las ciudades.

1 comentario:

PetiteMademoiselle* dijo...
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